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A PROPÓSITO DEL JUDAÍSMO, ¿FUE JESÚS JUDÍO?

La vida y obra de Jesús ha sido motivo de diversos debates y controversias; surgen durante su ministerio terrenal y subsisten hasta hoy.

Un tema controversial es ¿Fue Jesús judío? ¿Practicó Jesús el judaísmo? Responder esas pregunta es el propósito de este escrito, que basaremos en los textos sagrados como la Torá, Tanaj, y los relatos sobre Jesús.

Para abordar el tema, consideremos en primer lugar qué significa ser judío.

Como afirman los conocedores de este tema, el judaísmo es un gentilicio, una tradición, una cultura, y una religión.

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La noción de judío, como nacionalidad, no existeen  el Tanaj; en que se habla de pueblo hebreo, Éxodo 2:6; 3:18; pueblo de Dios, Éxodo 13:17; pueblo de Israel, Éxodo 12:6; Reino de Israel, 1 Samuel 15:28; Samaria, reino del norte: Israel, 1 Reyes 22:51;  Reino del Sur, o de Judá, 2 Reyes 13:10.

Es después del cautiverio que aparece en la Biblia la noción de judío, como gentilicio, Esdras 4:12; Nehemías 1:2; Ester 3:6, refiriéndosea los descendientes del Reino del Sur, o de Judá, que habían sido cautivos porNabucodonosor, 2 Crónicas 36:11, 17, 20; y repatriados por Ciro, 2 Crónicas36:23.

Es un error afirmar que Abraham, los Patriarcas de Israel, o Moisés fueron judíos. A ellos se les denomina hebreos, hasta Jacob; luego de Jacob, hijos de Israel; y judíos son los hijos de Judá, así comolevitas, los de Leví.

Es el mismo error que se comete cuando se afirma que Jesús vivió en Palestina, con lo cual se le endosa el gentilicio palestino. Como decir que los Aztecas precolombinos fueron mejicanos, porque vivieron enel territorio que hoy se denomina México.

El concepto judío deriva del pueblo que conformaba el Reino del Sur, o de Judá, que fue llevado al cautiverio. En este sentido, como gentilicio, solo es aplicable a las tribus de Judá  y de Benjamín, que poblaban ese reino. Por este motivo, la actual Nación asentada en la Tierra Histórica de Israel, su denominación correcta es Pueblo Judío, Nación Judía, o simplemente Judá, comose les denomina hasta el cautiverio.

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Reino de Israel, en azul; reino de Judá, en amarillo.

Durante el Imperio romano, aquella región se denominó: Judea, Samaria y Galilea. No existe una región conocida como Israel.

A Jesús se le llamó , Galileo, Mateo 26:69; Nazareno, Lucas 18:37; o judío, Juan 4:9, siempre como gentilicio.

El judaísmo, en el sentido que se le designa hoy, naceen la cautividad, como una forma de mantener la identidad frente a la cultura y religión de Babilonia, y posteriormente de las cultivadas por los demásimperios gobernantes.

En la cautividad surgen las instituciones que dieron cuerpo al judaísmo, tal y como la Sinagoga, así como la Tradición Oral, que derivó en el Talmud; los grupos fariseos y saduceos, entre otros; y muchos ritos que se practicaban en tiempos de Jesús.

La Sinagoga es creada  para preservar el culto a Jehová, debido a ladesaparición del Templo; en la sinagoga se ora, se estudia la Palabra, y se transmite la tradición hebrea, la Torá.

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Ruinas de una antigua sinagoga

El judaísmo como religión, nace entonces en la diáspora; lo mismo vale para los demás instituciones judías.

Tras su retorno del exilio, reconstruyen el templo en Jerusalén; restablecen el culto, para lo cual restauran el sacerdociolevita, y el ministerio de los escribas. Igualmente restablecen las prácticasde la Torá, como en el Israel antiguo, antes del exilio; esto lo narran Esdras, Nehemías, y los profetas posexilicos como Zacarías y Malaquías

Posterior al último profeta del Antiguo Testamento, Malaquías, ocurre el denominado periodo intertestamentario, o de cuatrocientos añosde silencio; tiempo durante el cual toma cuerpo el judaísmo, añadiendo al cultoy devoción inspirada en la Tora, la religión cultivada en el exilio, y sus instituciones.

Por eso en tiempo de Jesús se practicaba la devoción inspirada en el Pacto de Sinaí, alrededor del Templo; y las festividades establecidasen la ley de Moisés; y en la Sinagoga, tanto como en la vida cotidiana se practicaba el judaísmo, inspirado en el Talmud.

De ahí la controversia de Jesús con las autoridades religiosas, Mateo 9:12-14.

El judaísmo es una religión basada en el Tanaj, Antiguo Testamento, a la que se le agrega la tradición oral, que se convierte en el Talmud; con instituciones como la Sinagoga; y sectas como los fariseos ylos saduceos.

Hasta Esdras y Nehemías, quienes cierran las referencias históricas del Antiguo Testamento, ningún personaje bíblico practicó el judaísmo, porque no había nacido como religión. El pueblo cultiva el Pacto establecido en Sinaí, Deuteronomio 6:1-9.

En el Nuevo Testamento se menciona al judaísmo como una religión, la que practicaban los judíos, los descendientes de Judá.

¿Era Jesús Judío? Por ser descendiente de la tribu de Judá, por la familia de David, se afirma que es judío.

¿Practicó Jesús el Judaísmo?

Jesús fue circuncidado, Lucas 2:21;  presentado en el Templo, Lucas 2:22; guardó el sábado, y los demás días de reposo, conforme a la Ley de Moisés; concurrió alTemplo, siguiendo lo prescrito en el Tanaj; Jesús cultivó la devoción inspiradaen el Pacto contenido en la Torá, o Pentateuco: Lucas 4:16; Juan 2:23, 7:2, 3, 37,13:1.

El afirmó su determinación de cumplir la ley deMoisés. Mateo 5:17. Más Jesús no practicó la religión nacida en el exilio, basada en la tradición, en el Talmud. Como se nota en los evangelios, Jesús rechaza abiertamente las tradiciones judías, y se mantuvo apegado a la devoción inspirada en la Torá.

Una lectura del Sermón del Monte, por superficial que sea, deja claro el rechazo de Jesús a la tradición que se erigía sobre la Ley y los Profetas. Por eso en varias ocasiones le oímos decir: “Oísteis quefue dicho… más yo os digo.”, Mateo 5:21, 27-28;  Colocándose El sobre las tradiciones judías.

Jesús denuncia y reprueba las tradiciones judías porque las colocaban por sobre la ley de Moisés, la verdadera devoción de Israel, Marcos 7:8-9; la lectura de Mateo 23:1-36 deja bien en claro la posición de Jesús respecto del judaísmo.

Una evidencia de que Jesús no practicó eljudaísmo, la ofrecen las mismas autoridades religiosas de su época.

En la Sinagoga de Nazaret es rechazado por afirmarque en Él se cumplen las promesas sobre el Mesías, Lucas 4:16-30; en la sanidad de un paralítico, se le acusa de blasfemia por perdonar los pecados del lisiado, que luego sana, Lucas 5:17-26; despierta ira en los escribas, y enlos fariseos, por sanar el día sábado a un hombre con la mano seca, Lucas 6:6-11; en casa de un fariseo desatiende el rito de lavarse las manos,  luego denuncia a quienes practican la religión sin piedad, y ponen la tradición sobre la Ley de Moisés, Lucas 11:37-54; el Concilio, la máxima autoridad judía, le sentencia a muerte por declararse Hijode Dios, Lucas 22:66-71.

Jesús no practicó la religión judía nacida en el exilio, mantuvo una devoción a la Ley de Moisés, y se apegó a ella, exaltándola, Mateo 22:34-40. El amor a Dios, y al prójimo, resumen de los Diez Mandamientos. Igual devoción cultivó a las enseñanzas de los Profetas, y a los escritos sapienciales.

¿Fue Jesús cristiano? En el Nuevo Testamento aparece la expresión cristiano solo tres veces, la primera en Hechos 11:26, en que se afirma que a los discípulos por primera vez se les llamó cristianos en Antioquía, tal vez en forma peyorativa; la segunda, en labios del Rey Agripa, quien se siente persuadido por Pablo a ser cristiano, Hechos 26:28; y la tercera y última vez, es Pedro, quien exhorta a padecer como cristiano, y no sentir vergüenza por serlo, 1 Pedro 4:16.

La expresión hace referencia a uno que sigue aCristo, habla, cree, confía en Él. En este sentido Cristo es Origen, Esencia del Cristianismo. La palabra equivale a discípulo de Jesucristo, que es la denominación correcta, pues define, establece, una relación personal con El, con Jesucristo.

Cristiano, a semejanza de judío, católico, evangélico, o budista, alude a quienes practican una religión, o siguen una concepción filosófica.

Jesús no puede ser atado, restringido, reducido auna religión. El Es la Religión Universal, porque es quien religa, reconcilia, reúne al hombre con Dios, Romanos 5:1, Juan 3:16.

Eso no significa que desestimemos, o neguemos el uso del honroso título de cristiano, que debemos con orgullo ostentar, siempre y cuando signifique que se es realmente Discípulo de Jesucristo.

¿Menospreciamos a los judíos? De ninguna nimanera, les respetamos como a los demás fieles de otras religiones.

Sobre este aspecto hay que aclarar un punto. ¿Quién es Israel?

En la Biblia, Israel es el pueblo de Dios, como ya escribimos antes; pero además  con este nombre se identifica a:

Israel, el reino unificado conformado por las 12 tribus hasta Salomón, 1 Reyes 8:1; 12:1.

También Israel es el reino del Norte, o Samaria; quesurge tras la muerte de Salomón, el reino se divide en Israel, diez tribus, Reino del Norte; y Judá, dos tribus, reino del Sur, 1 Reyes 12:20-21.

Como sabemos, Israel, las diez tribus del Norte, fue cautivo por los Asirios, y dispersos por el mundo hasta hoy, 2 Reyes 17:23.24.

Judá fue cautiva por Nabucodonosor, rey de Babilonia, y repatriada a su territorio por Ciro, rey de Persia; es el puebloconocido hoy como el Estado de Israel.

Actualmente Israel, las diez tribus del extinto Reino del Norte están aún dispersas entre las naciones del mundo, pero no ha desaparecido. Hay la promesa de su resurgimiento, Ezequiel 11:26, 37:12-14; y posterior unificación con Judá, Ezequiel 37:16-17. En Apocalipsis 7:1-8, serevela esta unificación como ya materializada.

La actual Nación de Israel, está formada por los descendiente de las dos tribus que conformaron el reino de Judá, las de Judá y Benjamín; por ello afirmamos antes en este escrito, que el nombre que le corresponde es Judá, o Nación de Judá, porque Israel, las restantes diez tribus están dispersas en el mundo.

Hay algo más que agregar sobre Israel, o acerca de los judíos propiamente hablando.

Ellos, los judíos, no aceptaron a Jesucristo como el Mesías, Juan 1:11; por lo que permanecen a la espera de uno que habrá de venir. Esa expectativa se va a cumplir, para los judíos, con la aparición de un personaje que tendrá la apariencia de Mesías, descrito en Apocalipsis 13:11. Losjudíos lo aclamarán como tal, y engañará a muchos, 13:14.

El escenario para el cumplimiento aquella predicción se prepara con los planes de construir el Tercer Templo en Jerusalén, donde al reiniciarse los sacrificios por el perdón de pecados, y la aparición de aquel falso mesías, significará una señal inequívoca de la inminencia del retorno de Jesucristo, 2 Tesalonicenses 2:1-4.

En conclusión, Y aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Juan 1:14.

Fuente:

ISRAEL, PARADIGMA DE LA GRACIA DIVINA

Israel parece una paradoja, alrededor suyo ocurren sucesos aparentemente contrarios a la lógica.

Sobre este pueblo se relatan hazañas históricas impresionantes, tejen conspiraciones; y se idealiza al punto de convertir a Jerusalén, su capital, en la mística morada celestial.

Fue constituido para bendecir a las todas naciones de la tierra, más paradójicamente, algunas de aquellas han sido sus eternas enemigas.

El destino de Israel, y de la humanidad están ligaos; un día se cristalizará aquella amalgama.

La Biblia progresivamente revela su devenir, aclarando todo aquello que parece contradictorio, convirtiendo a este pueblo en un paradigma, un modelo, de la gracia Divina.

En una en un pequeño trozo de tierra en el medio oriente está asentada una parte del pueblo de Dios, la Nación de Israel; y otra porción diseminada entre los pueblos de la Tierra.

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Su permanencia en aquel territorio ha sido intermitente debido a su turbulenta historia, tal como lo reseña la Sagrada Escritura, y la prensa internacional en épocas recientes.

El territorio que ocupa forma parte de la tierra prometida por Dios a los descendientes de Abraham, originalmente un territorio más extenso, Génesis 15:18; Josué 1:4.

Desde el desierto y este Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los Hetheos hasta la gran mar del poniente del sol, será vuestro término.
 Josue 1:4.

El pueblo de Israel entra en posesión de aquella tierra comandado por Josué, quien la conquista y reparte, Josué 1:6.

Desde ese tiempo Israel se desenvuelve como Nación independiente primero bajo el Gobierno Divino, tiempo conocido como Teocracia Hebrea, que corre hasta que Saúl es designado rey, 1 Samuel 9:16-17, surgiendo así la Monarquía Hebrea.

Israel vive como nación unificada, las doce tribus reunidas, hasta el reinado de Roboan, hijo de Salomón, tiempo en que el reino se divide en el Reino del Norte, o de Israel; conformado por 10 tribus, con Capital en Samaria;  y Reino del Sur o de Judá, las tribus de Judá y de Benjamín, con capital en Jerusalén; todo por disposición Divina. 1 Reyes12:18-26.

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Reino de Israel; Reino de Judá

Israel, o reino del Norte tiene una azarosa historia, hasta que es disuelto por los Asirios, la población es llevada cautiva, 2 Reyes 17:6-7, y el territorio repoblado con otras naciones, 2 Reyes 17:4. De este modo Israel es disperso, las diez tribus son esparcidas entre las naciones del mundo, hasta hoy.

Su territorio fue ocupado por los samaritanos, en el pasado; y hoy por el pueblo palestino.

Por su parte Judá, o reino del Sur, subsiste hasta que los babilonios encabezados por Nabucodonosor invaden a Jerusalén destruyen la ciudad, el templo y llevan cautivos a gran parte de la población, tanto como llevan como botín los utensilios del templo, 2 Crónicas 36:17-21, todo por mandato Divino.

Israel permanece en cautividad setenta años, y bajo el mandato de Ciro, el Persa, inspirado por Dios, permite el retorno de los cautivos a su territorio ancestral, 2 Crónicas 36:22-23.

Luego del cautiverio, y ya en su territorio nuevamente, comienzan a reconstruir a Jerusalén, el Templo, el culto, y sus propias vidas; Esdras y Nehemías narran este tiempo de esperanza y zozobra.

Nehemías y Malaquías culminan respectivamente el ciclo histórico y profético del pueblo de Dios, cerrando así lo que conocemos como Antiguo Testamento.

Los descendientes del reino de Sur, o de Judá, son denominados ahora judíos, y pueblan una región bajo el Imperio Romano, dividida en Judea y Galilea, teniendo en medio a la región de Samaria.

Es en esta región,  cuatrocientos años después de cerrarse el Antiguo Testamento, que los ángeles anuncian a los pastores: “…os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador que es Cristo el Señor.”; dando así cumplimiento a la promesa dicha a Abraham, siglos antes, de que en su simiente serian benditas todas las familias de la tierra, Génesis 22:18.

Los evangelios narran lo sucedido en tiempos de Jesús, y el libro de Hechos lo acontecido en la época apostólica.

En el año 70 de nuestra era, los romanos invaden Jerusalén, destruyen la ciudad, el templo, y llevan pocos cautivos, la mayoría del pueblo es asesinada o dispersa.

Posteriormente, los romanos prohíben a los judíos volver a su territorio, cambian la denominación de provincia de Judea, a provincia Sirio-Palestina, finalmente aquel territorio es denominado “Palestina”, lo que ocurre alrededor del tercer siglo DC.

Nota aclaratoria: Es incorrecto afirmar que Jesús vivió en Palestina, este es un error bíblico, histórico, y teológico. La denominación palestina no se nombra en el Nuevo Testamento, debido a que como tal no existía. La tierra bíblica, recorrida por Jesús es Judea, Samaria y Galilea, Juan 4:3-4; y otras regiones vecinas, como la de los gadarenos, Marcos 5:1.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aprueba la Resolución 181, la cual recomienda un plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina, que se encontraba en esos momentos bajo administración británica. El plan de la ONU proponía dividir la parte occidental del Mandato en dos Estados, uno judío y otro árabe-palestino, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional.

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Tomado de Wikipedia

El 14 de mayo de 1948, horas antes de que expirase el Mandato británico sobre Palestina, el Estado de Israel fue proclamado en el territorio otorgado por el plan de las Naciones Unidas, aboliendo como primera medida las leyes antiinmigratorias británicas que impedían desde hacía años la entrada legal de nuevos judíos a Palestina.

Luego de intensas confrontaciones con sus vecinos árabes, finalmente Israel se desenvuelve como una nación próspera que constituye un verdadero milagro, milagro anticipado en la Palabra de Dios, Isaías 66:8-10.

¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.  Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios. 10 Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella;

Isaías 66:8-10

Entre tanto ocurren aquellas cosas alrededor de Israel, el evangelio de Jesucristo, y el reino de los cielos, se extienden desde Jerusalén hasta copar gran parte del mundo actual; y seguirá creciendo hasta coparlo todo.

La Nación de Israel continuará también su avasallador avance, y un día futuro, tal vez no lejano, dará nuevamente de que hablar, propiciará hechos relevantes anticipados en la Sagrada escritura, no como algunos predicadores esperan y desean, serán de tribulación.

Es lo que anticipa Pablo en 2 Tesalonicenses 2:3-4. Israel construirá el tercer templo, eso es algo inminente, de acuerdo a una organización denominada Instituto del templo, tienen todo listo para levantarle, equiparlo con los utensilios requeridos para el culto, y los sacerdotes designados para continuar los sacrificios.  

En ese templo ejercerá el Anticristo, haciéndose pasar por Dios; esta realidad se describe en Apocalipsis 13:11-18.

Aquel día se acerca.

Queda un aspecto sin definir. ¿Es la Nación de Israel el pueblo de Dios? No, al menos aquella que conforma el Estado de Israel, que es una parte del pueblo de Dios.

Quienes están poblando el actual territorio de Israel, son los descendientes del reino del Sur,  es decir de las tribus de Judá y de Benjamín, que fueron llevadas cautivas a Babilonia, luego repatriadas por Ciro; dispersas por los romanos en el año 70, y asentadas nuevamente en el lugar que ocupan por Resolución de Naciones Unidas.

¿Y, las diez tribus restantes? Están esparcidas por los pueblos de la tierra, donde con toda seguridad bendicen a las naciones donde viven, tal como está previsto en Génesis 22:18.

Esa cita de Génesis se refiere a la simiente de Abraham, en sentido general al pueblo de Dios, Israel, las doce tribus; y en sentido particular al Mesías, ilustre descendiente de la tribu de Judá, por la casa de David.

Por ese motivo Dios permite la división del reino, más bien lo propicia; de tal modo, los descendientes de Judá, los judíos bendicen a las naciones de la tierra con la venida de Jesucristo, quien nace de sus entrañas.

Por eso Jesús dijo a la Samaritana: “…porque la salvación viene de los judíos”, Juan 4:22, refiriéndose a sí mismo, el Mesías, judío de nacimiento.

Las diez tribus restantes bendicen a las Naciones a través de sus aportes en donde quiere que Dios las haya diseminado.

No hay certeza de dónde están, ni de quienes son; más, aun cuando para nosotros son las diez tribus perdidas de Israel, no lo es para su Padre; quien en el momento determinado en su Soberana Voluntad reunirá a las doce tribus para reconstituir al pueblo de Israel.

En el libro de Apocalipsis 7:4 se anticipa este emotivo día de reunificación, en  forma simbólica; y Pablo afirma que Israel será restaurado, Romanos 12:25-29.

Después, un maravilloso día, el pueblo de Israel, conformado por las doce tribus, y el pueblo cristiano, las ramas silvestres, formarán un solo pueblo, Romanos 11:24.

Esta realidad se establece en Apocalipsis 21:10-14, cuando se describe el muro de la Nueva Jerusalén, constituido de 12 puertas cada una con el nombre de una tribu hebrea, simbolismo del pueblo de Israel; y doce columnas, con los nombres de los doce apóstoles, símbolo del pueblo cristiano.

Algo que ha generado mucha confusión entre los predicadores es lo relacionado a las Bodas del Cordero, quienes afirman que Jesús se unirá a la Iglesia en aquellas bodas; algo incierto, debido a un error de interpretación.

¿Es la Iglesia la esposa del Cordero? No. ¿Quién es entonces la esposa del Cordero? Lee Apocalipsis 21:9-10, ¿Te sorprende?

Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. 10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,

Apocalipsis 21:9-10.

La Esposa del Cordero es la Nueva Jerusalén, que simbólicamente es el Pueblo de Dios constituido por los descendientes de Jacob, Israel unificado, y los discípulos de Jesucristo, el pueblo cristiano. Unidos como precedentemente se afirma según Romanos 11:24, y Apocalipsis 21:10-14.

Otras interrogantes:

¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la casi desaparición de Israel en el año 70? Porque ya habían cumplido su alta misión: traer al Mesías, el redentor del Mundo.

A partir de tal momento, la continuidad de Israel, y los sacrificios realizados en el templo por los pecados, sería un distractor a la proclamación del evangelio.

Luego de la venida de Jesucristo, su muerte expiatoria, y resurrección, se encomienda a los discípulos continuar la obra comenzada por Israel, bendecir a las naciones, esta vez a través de la proclamación del evangelio de Jesucristo, y la extensión del Reino de los Cielos, hasta lo último de la tierra, Mateo 28:19-20, Hechos 2:8.

¿Por qué Dios activa el actual surgimiento de Israel? Para cumplir lo establecido tocante a su papel en el surgimiento del Anticristo, el falso mesías, predicho en Apocalipsis 13:11. Un ser semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás. Un falso cristo.

Y también, para propiciar el tiempo en que las doce tribus serán reunificadas, y restauradas. Lo que ocurre antes del Retorno de Jesucristo.

Dado que Dios promete a David que su reino será eterno, 2 Samuel 7:12-16, ¿Restablecerá Dios el reino de David? ¿Retornará Jesucristo a establecer en Jerusalén este reino? Muchos así lo esperan; afirman que Jesús volverá y reinará un milenio en Jerusalén, de ser así, no es el eterno.

¿Qué afirma la Biblia al respecto? El reinado de Jesucristo se desarrolla en dos fases: una terrenal, otra celestial.

La fase del reino en la tierra se inicia con la encarnación y ministerio de Jesucristo, así lo dice Mateo 4:17; Marcos 1:15, Lucas 17:20-21; Juan 18:36-37. Este concepto era claro para los creyentes del primer siglo, Felipe “anunciaba el evangelio del reino”, es decir las buenas noticias de la llegada del reino.

De modo que ya estamos viviendo bajo el dominio de Jesucristo, el reino de los cielos, por eso es que afirma: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, Mateo 28:18; y encarga a sus discípulos el privilegio de extenderlo, Mateo 28:19-20.

La fase celestial del reino se cumple luego de la Segunda Venida, Apocalipsis 22:1-5.

En 1 Corintios 15:24 se afirma que una vez cumplida su misión, Jesucristo entregará el reino al Padre.

Y reinará con su pueblo por siempre.

Estamos a la espera de ese gran día, ocupados en el cumplimiento de nuestra tarea: ser testigos de Jesucristo.

Amen; si, ven, Señor Jesús.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de  http://www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

PROYECTO PARA RESOLVER LA CRISIS VENEZOLANA

En la Biblia se destaca un aspecto que no pasa desapercibido para cualquier lector, es que luego del acto creador del cielo y la tierra, de propiciar las condiciones para que el hombre morase en el huerto, y creado al hombre, tal y como describe Génesis 1:1-27, luego de ese momento todo gran proyecto de Dios para la humanidad se incluye al hombre es las acciones.

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Esta dinámica la visualizamos como la intervención Divina utilizando el factor humano para las grandes realizaciones; y esa estrategia ha propiciado prominentes transformaciones en la humanidad.

Es por ello que con frecuencia leemos en la Sagrada Escritura que todo gran proyecto se inicia con el llamado a cierta persona para para que lo ejecute.

Uno de los más prominentes es el formulado a Abraham cuando Dios le invita a unirse a su propósito de materializar el Plan de Salvación de la humanidad.

Este Patriarca era un nómada proveniente de Mesopotamia a quien su padre Tare conducía con el resto de la familia hacia Canaán. Por las diversas referencias acerca de este hombre mencionadas en la Biblia, sabemos que era un próspero hacendado dedicado a la cría de ovejas, que se movía a través de la fértil media luna del próximo oriente, y que era jefe de un clan numeroso.

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A la muerte de su padre, ocurrida en Harán, Abraham se radica en aquella tierra, y momentáneamente desiste en su propósito original, inspirado por su padre, de dirigirse a Canaán.

En aquellas circunstancias el hombre recibe una invitación Divina, registrada en los primeros versículos del capítulo doce del libro de Génesis, en estos términos:

1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. 2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. 4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. Génesis 12:1-4.

Destaca en este texto las palabras iniciales del versículo cuatro:

Y se fue Abram, como Jehová le dijo.

Así, sencillamente, comienza la apasionante historia de un hombre que se asocia con Dios para un gran proyecto, cuyos resultados trascienden hasta hoy. Cada vez que una persona es renovada por el poderoso mensaje del evangelio está siendo bendecida por la simiente de Abraham de conformidad con la promesa ancestral dicha al Patriarca; Jesucristo, la simiente de Abraham, obra en la transformación del hombre, y de pueblos.

Siglos más tarde, Dios llama a otro hombre, esta vez en el desierto. En un inusitado encuentro, Moisés es invitado a unirse al Proyecto Divino de liberar a Israel de la esclavitud en Egipto.

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Esta vez hay resistencia para unirse al proyecto. Moisés es un estadista formado en Palacio, era un príncipe egipcio de ascendencia hebrea. Su formación académica le inspira cautela al momento de decidir; saca cuenta y comprende que no tiene los recursos logísticos, financieros, ni un ejército capaz de enfrentar al imperial.

No es el miedo que hace rechazar la invitación, sino cautela, razonamiento lógico, análisis situacional, lo que le dice que no puede acometer aquella empresa y cumplir las expectativas de quien le llama. Por eso la resistencia.

Recuerda cuando evalúes a Moisés, que él era un estadista, no un nómada de espíritu aventurero como Abraham. De modo que Moisés responsablemente se niega hasta que Dio le convence con el argumento determinante, veamos:

14 Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. 15 Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. 16 Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. 17 Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales. Éxodo 4:14-17.

Desde éxodo 3:1 hasta esta cita Moisés se resiste a unirse al proyecto Divino. ¿Qué argumento convenció a Moisés para unirse al proyecto de Dios?

Relee las últimas palabras del verso 15:

“…os enseñaré lo que hayáis de hacer.

Es decir, no eres tú Moisés quien va a liberar a mi pueblo, Yo lo voy a liberar y te envío a ti en mi nombre para que lo saques de la esclavitud.

A partir de aquel momento contando tan solo con la compañía de su hermano, una vara en la mano, y una promesa Divina emprende una gran aventura de fe. Los libros de Éxodo a Deuteronomio registran el como Dios usa a un estadista para liberar a su pueblo y convertirlo en el desierto en una gran nación.

Muchos años después de que Israel se convierte en Nación, un hombre caminando a la orilla del mar de Galilea llama a unos pequeños empresarios a unirse a un gran proyecto con estas palabras:

17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. 18 Y dejando luego sus redes, le siguieron. Marcos 1:17-18.

Nuevamente al escritor destaca la reacción de los llamados:

Y dejando sus redes, le siguieron.

Durante unos tres años aquellos pescadores, junto a otros llamados, recorrieron las calles de las ciudades y aldeas de Judea, Galilea y Samaria aprendiendo el arte de “pescar hombres” de su maestro, Jesús.

Y momentos antes de partir al cielo Jesús hace otro llamado a sus discípulos, que Mateo recoge en su libro en el capítulo 28, en los siguientes términos:

18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

El énfasis de este texto no son las palabras de los versículos 19 y 20, es lo declarado por Jesús en el 18:

Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

En el mismo orden de ideas de lo que Dios expresa a Moisés en su llamado, Jesús manifiesta que es Él quien da poder para transformar personas en discípulos suyos, quienes van a transformar el mundo como testigos de su obra transformadora.

Los primeros capítulos del libro de Hechos narran como los discípulos empoderados por el Espíritu Santo propician un gran impacto en Jerusalén que se fue extendiendo progresivamente a Judea, Samaria y alcanza hasta lo último de la tierra.

Por eso el evangelio alcanza a Venezuela, como a tantos otros países del mundo, y el evangelio transforma, produce cambios en los hombres y en los pueblos.

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Actualmente Venezuela atraviesa una grave crisis que se agudiza al pasar del tiempo, pero Dios tiene un Plan. El mismo que inicia con Abraham, continua con los Patriarcas, avanza con Moisés, se cumple con Jesucristo, y los discípulos son encargados para materializarle hasta los confines de la tierra.

Esa Plan contempla la transformación del hombre y de la sociedad, y para que se haga realidad ese proyecto Divino se invita a hombres y mujeres de este gran País a unirse a Dios en la tarea de transformar al hombre y su entorno.

Transformaciones como las que Dios quiere para Venezuela han sucedido en innumerables lugares de la tierra; uno muy bien estudiado y documentado sucede en la ciudad de Almolonga en Guatemala.

De acuerdo a reseña que aparece el portal de la BBC de Londres:

“El pueblo estaba en la extrema pobreza, había alcoholismo, adulterio, brujería y hechicería. Las calles eran un caos y los vegetales que producíamos eran muy pequeños”, relata el pastor. Con el paso del tiempo las cosas cambiaron.

Los últimos censos de población hechos en Guatemala revelan que la calidad de vida de los habitantes de Almolonga pasó a clasificarse como muy alta desde 2000, aunque los márgenes de pobreza todavía son elevados.

Almolonga tenía alrededor de 40 bares mientras que ahora existen menos de 10. El último censo en ese país indica que el 98% de la población de Almolonga pertenece a diferentes iglesias evangélicas.

Hasta acá la reseña de la BBC.

De acuerdo a otras referencias esparcidas en la red, la “conversión” comienza a mediados de los 70, cuando el evangelio impacta tan poderosamente al pueblo que abandona la idolatría y la práctica de religiones ancestrales no bíblicas para seguir a Jesucristo.

Por lo tanto, e inspirado en la Palabra estoy escribiendo esta nota con el objeto de manifestarte que puedes convertirte en un importante instrumento Divino en el proyecto de sacar a Venezuela y el mundo de la terrible crisis que se vive. Para ello solo tienes que unirte a Dios en ese proyecto.

¿Cómo hacerlo? Es muy sencillo, acepta el llamado, como Abraham, Moisés, o los discípulos de Jesucristo; seguidamente camina con Él, a través de la oración y de la lectura de la palabra conoce los alcances del proyecto Divino, luego actúa según la dirección que Dios te da. Únete a otras personas que como tu están dispuestos a unirse a Dios en su proyecto para Venezuela.

Hay muchas personas con la sensibilidad espiritual requerida para aceptar el llamado Divino, soy una de ellas, como tú, pues si has leído hasta este punto es porque tienes interés de unirte al proyecto Divino para Venezuela.

Vamos a iniciar un gran movimiento de oración y clamor para que más personas atiendan el llamado Divino para rescatar a Venezuela, y extender el reino de los cielos en nuestra nación.

Podemos compartir inquietudes y propósitos en mi congregación, o a través de medios electrónicos; y puedes iniciar en tu comunidad tu propio movimiento de hombres y mujeres que se unen a Dios para convertir al País.

Acepta el llamado y disponte a pagar el precio requerido para transformar a la Nación. Lee Lucas 9:23.

Comienza siempre orando.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org

Almolonga, el pueblo de Guatemala salvado por las Iglesias evangélicas: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37292360

Imágenes: Google

Notas personales

PARA COMPRENDER EL CONFLICTO EN LA FRANJA DE GAZA

La prensa internacional nos informa sobre el conflicto en torno a la Franja de Gaza, refiere lo cruento de las hostilidades.

Según la prensa, la reanudación de los enfrentamientos comenzó con el secuestro y asesinato de tres adolescentes ocurridos en un asentamiento israelí de Cisjordania en junio de 2014. Israel culpó a Hamás de los hechos, ya que se cree que los dos sospechosos acusados del secuestro eran miembros de esa agrupación. Por su parte, Hamás negó tener conocimiento del secuestro. A medida que las tensiones se incrementaban, el asesinato de un adolescente palestino, complicó la situación, generando disturbios, protestas de israelíes y palestinos; y lanzamientos de cohetes desde Gaza a territorio israelí.

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Esta circunstancia impulso a los israelíes a ordenar la “Operación Margen Protector”, una operación militar llevada a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en la Franja de Gaza, iniciada el 8 de julio de 2014. Israel afirma que el único objetivo de la operación es atacar Hamás, la organización que gobierna la Franja. Por su parte, Palestina y diversas organizaciones por los derechos humanos han acusado a Israel de llevar a cabo un ataque indiscriminado contra todos los palestinos.

Ahora bien, las tensiones en la Franja de Gaza, tienen como contexto el conflicto palestino-israelí, y éste tiene como trasfondo el conflicto árabe-israelí.

Conflicto palestino-israelí.

Surge a raíz de la decisión de la ONU que acordó el reparto del Mandato Británico en dos Estados, uno judío y otro árabe, aproximadamente iguales en extensión, según resolución 181 de la Asamblea General de 1947.  Los judíos proclamaron la independencia del Estado de Israel en mayo de 1948, mientras que los árabes no aceptaron el reparto y declararon la guerra dos días después de la proclamación de la independencia del Estado judío.

La guerra árabe-israelí de 1948, la primera de una serie de contiendas, culminó en un armisticio en 1949, que tuvo como consecuencia la ampliación del territorio de Israel y de Transjordania, que se anexó Cisjordania. Por su parte, Egipto pasó a administrar la Franja de Gaza.

Territorio israelí, en blanco; territorio palestino, marcado con líneas diagonales.

A raíz de los Acuerdos de Oslo, en los Territorios Palestinos de la Franja de Gaza y Cisjordania se estableció la Autoridad Nacional Palestina, una administración autónoma palestina reconocida internacionalmente y que tiene el mandato de sentar las bases del futuro Estado palestino.

Los Acuerdos de Oslo de 1993, oficialmente Declaración de Principios sobre las Disposiciones relacionadas con un Gobierno Autónomo Provisional, fueron una serie de acuerdos firmados entre el Gobierno de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y está diseñado para ofrecer una solución permanente en el conflicto palestino-israelí.

El representante de Israel y el de la OLP se saludan luego de firmar los Acuerdos de Oslo.

Sin embargo, el conflicto se retrotrae a la época del Imperio Romano; concretamente a partir del año 135.
Luego de la expulsión de los judíos después de la represión de la revuelta de Bar Kojba, fusionaron la provincia romana de Judea y la provincia romana de Siria para formar la nueva provincia de Siria-Palestina, con el fin de completar la eliminación de Judea. Desde aquella época, y hasta la creación del Estado de Israel, y el establecimiento de la Autoridad Nacional Palestina en el siglo XX, la región fue casi siempre parte de algún reino o imperio mayor.

Por todo ello, los árabes reconocen el territorio de Palestina, constituido del territorio que ocupa actualmente Israel, más la Franja de Gaza, y Cisjordania. Que fue creación romana.

Por su parte, Israel reconoce el territorio que ocupa como “La Tierra de Israel”, y los demás territorios palestinos, Gaza y Cisjordania, en reclamación.

Origen del conflicto árabe-israelí.

Este conflicto es complejo, tiene aspectos religiosos, territoriales, socioeconómicos y ancestrales. Los árabes y los israelíes descienden de un padre común, Abraham.

Atendiendo a lo reseñado en el libro del Génesis, Jehová hizo un Pacto con Abraham. La promesa divina tenía que ver con hacer de su descendencia, la de Abraham, una nación grande, tan numerosa como las estrellas del cielo, o la arena del mar; igualmente concederla un territorio que iba desde el rio Nilo, hasta el rio Éufrates, la conocida “media luna fértil”, actualmente ocupada por los países árabes, en su mayoría, y por el estado de Israel.
Igualmente prometió que su cimiente seria para bendición de todas las naciones del mundo.

En Génesis 15:18, se lee:

18 En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates;

En Génesis 22:16-18, se lee:

16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.
18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.

Tierra Prometida

Representación imaginaria de la Tierra Prometida, desde el rio Nilo, hasta el Éufrates.

Ahora bien, la Biblia afirma que Abraham tuvo dos hijos, Ismael, de Agar, e Isaac, de Sara, esposa de Abraham. Ver Génesis 16, para conocer sobre el nacimiento de Ismael; y Génesis 21, refiere el nacimiento de Isaac.

Pues bien, los ismaelitas, naciones árabes, afirman ser los herederos de la promesa, en virtud de que descienden de Ismael, el primogénito de Abraham.

Por su parte los judíos declaran ser los herederos de la promesa, ya que descienden de Isaac, y Jehová declaró que el Pacto continuaría con su descendencia. Ver Génesis 17:19:

“Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.”

Entonces, según la cosmovisión árabe, ellos son los herederos de la Promesa, de donde deriva el islamismo. El islam es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma de fe se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá y que Mahoma es el último mensajero de Alá».

La perspectiva judía. Son descendientes de Isaac; profesan el judaísmo. El judaísmo se refiere a la religión, la tradición y la cultura del pueblo judío. El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los Diez Mandamientos, y las prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá. Por lo tanto, las normas derivadas de tales textos y de la tradición oral, constituyen la guía de vida de los judíos.

Resolución pacífica del Conflicto árabe-israelí.

La resolución del conflicto árabe-israelí, necesariamente debe partir de unas premisas básicas:

Reconocimiento mutuo de su realidad histórica, ancestral.

Ambos son hijos de Abraham, por lo tanto herederos de la promesa divina.
Ismael, Génesis 16:10-12:

10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud.
11 Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.
12 Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.

Isaac, Génesis 17:19:

“Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.”

Reconocimiento mutuo de la legitimidad del territorio que ambos ocupan.

Israel no discute el derecho de los árabes de ocupar los territorios que conforman sus diferentes países. Lo que reclama es el derecho de ocupar el territorio reconocido por la ONU, en 1947, cuya posesión data de más de 3000 años.

Los Palestinos, por la misma Resolución de la ONU que le dio derechos a Israel, poseen derechos sobre sus territorios.

Respeto mutuo a la identidad y libertad religiosa del otro.

Respeto de todos a los derechos humanos.

Como sabemos, el conflicto macro, árabe-israelí, del cual deriva el palestino-israelí, se resolverá en una mesa de diálogo y negociación, en la cual cada parte acuda con la intención de alcanzar un acuerdo, no para imponer su perspectiva. Los acuerdos se logran con posiciones flexibles, de respeto a la otra parte, equilibradas, apegadas a los principios universales de los derechos humanos. Básicamente con el ánimo de propiciar el acuerdo, y no desistir hasta lograrlo.

Hacemos votos por la paz en Medio Oriente, Jehová el Dios de Abraham les guie y bendiga en ese propósito.

Fuente:
Wikipedia
Prensa Internacional
Biblia RV-60, del portal bibliagateway.com
Imágenes Google.

PARA UNA MUJER EN SU DÍA

“Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él.” Génesis 17:19

A Abraham se le denomina el padre de la fe. Esta distinción no es arbitraria, o emotiva, sino que ganó tal distinción por sus méritos. Él fue el primer patriarca hebreo, le siguen Isaac, Jacob, sus doce Hijos, entre los que se destaca Judá, de cuya tribu nació Jesús.

Pero estos hombres de Dios, no intervinieron solitarios en el desarrollo del Plan de Salvación; es decir de preparar el camino para el advenimiento del Mesías prometido; sino que actuaron en pareja.

Sara por lo tanto, tiene la distinción de haber sido elegida como el instrumento humano para traer a la luz a Isaac. Y de ese modo poner en marcha el Plan Divino para la venida del Mesías, con la misión de restaurar al hombre y a la totalidad de la creación.

Es decir, por estrategia divina, al lado, no detrás, de un gran hombre, hay una mujer de iguales dimensiones. Esto es así, desde la primera pareja. Por eso hablamos de la pareja como una realidad bio-psico-socio-espiritual, que ha propiciado grandes eventos en la historia de la humanidad. La Biblia así lo resalta.

Se sabe que el padre de David fue Isaí, 1 Samuel 16:1, nada se menciona de su progenitora. Una gran mujer, anónima, le  trajo al mundo; de quien seguramente heredó algunas de esas cualidades que le distinguieron como el más grande Rey de Israel; de quien Jesús se sintió orgulloso descendiente.

Por lo tanto, la mujer ha tenido un relevante papel en la historia humana.

Y lo tiene hoy. De muchas formas aporta para el desarrollo de la humanidad; y en el marco de la fe, para la continuidad del Plan de salvación.

Al visualizar a un humilde agricultor, ocupado en la faena de producir frutos, para nuestro sustento; reconocemos que una mujer le tuvo en su vientre, con amoroso cuidado le amamantó, y en su regazo lo preparó para cumplir su noble misión. Y qué decir de un médico en el quirófano, salvando vidas; o un maestro propiciando aprendizaje; de un predicador, exponiendo la Palabra. De ti, que lees estos párrafos.

Honor a las mujeres en su día.

Imagen: Imágenes Google

EN TORNO A LA FRANJA DE GAZA

El mundo esta conmocionado por los acontecimientos alrededor de la Franja de Gaza.

La prensa reseña que en estos momentos, viernes 9 de enero, Israel continúa su ofensiva contra militantes de Hamas en dicho sitio, a pesar de los crecientes pedidos para un cese al fuego que ponga final al conflicto que ya lleva dos semanas.

Aviones de guerra israelíes atacaron áreas en torno a la ciudad de Gaza durante la noche y la madrugada.

Funcionarios dicen que en total Israel llevó a cabo por lo menos 50 ataques aéreos en el territorio palestino.

El Ejército israelí dijo que sus fuerzas atacaron sitios de lanzamientos de cohetes, como así también lugares usados para fabricar armas.

A pesar de los ataques, Hamas continuó atacando el Sur de Israel con cohetes.

Aparentemente las hostilidades comenzaron a fines de diciembre pasado, motivado al presunto lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza hacia territorio israelí. Por lo cual Israel en represalia a tales acciones, y con el objeto de disuadir a los vecinos para que no lancen más cohetes, inició la operación “Plomo Fundido”.

Pero necesitamos remontarnos a mediados del siglo 19, para apreciar como surge dicho conflicto.

Cual es el trasfondo del mismo.

La Franja de Gaza, un estrecho trozo de terreno de 40 kilómetros de largo que se extiende por la costa mediterránea entre Israel y Egipto, era una provincia de lo que se conocía como Palestina durante el Mandato Británico (1917-1948).

Después de la guerra árabe-israelí de 1948, la franja estuvo bajo la administración militar de Egipto.

En 1967 fue ocupada por Israel y así permaneció hasta 1994, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo.

Como parte del tratado, la Autoridad Nacional Palestina recibió el 80% del territorio.

Desde el inicio de la Intifada o levantamiento palestino en 2000, el Ejército israelí realizó numerosas incursiones en la Franja, instaló puestos de control y restringió los desplazamientos de los palestinos.

Posteriormente se lograron algunos acuerdos que permitieron la coexistencia de ambos pueblos sin enfrentamientos armados. Hasta finalizada la tregua, cuando se reiniciaron las hostilidades.

Actualmente se buscan formulas que permitan una tregua permanente, y la solución pacifica del conflicto.

Más la solución no es tan sencilla. La situación en la Franja de Gaza, se enmarca en el conflicto árabe – israelí, el cual tiene una larga historia.

Dicho conflicto posee múltiples dimensiones. En el mismo entran en juego aspectos territoriales, económicos, tradicionales, culturales, y religiosos. En esta gama de motivaciones, lo religioso posee un gran peso.

Desde Abraham, el patriarca, se inician dos pueblos, dos modos de ver la vida, dos sentimientos religiosos. Isaac y su descendencia por un lado, por el otro Ismael. A Abraham se le prometió la posesión de Canaán, precisamente el territorio que es centro del conflicto. Ambas ramas, descendientes del patriarca, proclaman su derecho sobre esa tierra prometida.

Ese territorio es muy preciado. Los israelitas aspiran consolidar la posesión definitiva de ese territorio y reconstruir en Jerusalén, su capital eterna e indivisible, el templo símbolo de su nacionalidad y de su Dios. Los musulmanes ven en Jerusalén su capital espiritual, por lo cual luchan por reconquistar dicho territorio; la Autoridad Nacional Palestina pretende establecer a Jerusalen como Capital de su futuro Estado. Los cristianos por su parte, tienen a Jerusalén como la Ciudad Santa, que simboliza su tierra prometida, y en la que, según la Sagrada Escritura, posará Jesucristo de nuevo sus pies en su Segunda Venida.

Cada parte involucrada en el conflicto considera que tiene razón en sus pretensiones. Si asumimos como valedera la enseñanza bíblica de que a Abraham y a su descendencia, se le prometió la posesión de dicho territorio. Entonces la descendencia del Patriarca tiene derechos, por ser herederos, del territorio en cuestión.

Pero ningún tribunal de justicia se avocaría a dirimir semejante litigio, puesto que no hay documentos probatorios que puedan sustentar la querella; sin menoscabar, ni desvirtuar el bíblico relato.

Queda en manos de los involucrados, asumir la solución pacifica del conflicto.

Pero esto no se logrará, a menos que exista previo un proceso de reconciliación.

Que es lo que se impone en este momento.

La ONU ha declarado este año 2009, el “Año de la Reconciliación”. Este es un momento oportuno para poner a valer la Resolución de la Asamblea General de dicho organismo.

He aquí un desafía para judíos, musulmanes y cristianos. Reunirse para sentar las bases de una solución definitiva del conflicto.

De otra forma, se corre el riesgo de que el conflicto trascienda a nivel mundial. De lo cual ya hay síntomas.

O tal vez se requiera la intervención de Aquel que llamó a Abraham, le prometió dicho territorio, y le aseguró que en su simiente serían benditas todas las familias de la tierra.

Tengamos fe.

Se esta escribiendo otro capitulo de la interesante historia del Pueblo de Dios…