OLVIDAR

La mente es un valioso recurso con que contamos. Se dice que el cerebro es el asiento de la mente.

Algunos expertos afirman que el cerebro tiene la capacidad de registrar y almacenar todo cuanto nos ocurre. Desde la concepción hasta el momento actual, esa maravilla de la creación  lleva un registro pormenorizado de todo instante vivido. Una especie de “caja negra” humana, que guarda toda la historia de nuestra vida. En ella  se encuentran datos desde que hemos nacido, incluso algunos recuerdos del vientre de la madre, del momento del parto, momento determinante en el desarrollo posterior del niño o futuro adulto.

Por esa propiedad del cerebro, oyes una música y viene a tu memoria una escena relacionada con aquella melodía. Percibes una aroma y evocas una experiencia asociada a ese perfume; es más, hasta eres capaz de identificar el tipo de fragancia y la marca de la casa que la fábrica.

Esta condición humana, trae como consecuencia que vivamos prácticamente en dos dimensiones. El presente, que es lo actual; y el pasado que surge en la mente en forma de recuerdos. También podemos proyectarnos al futuro, pero la mayoría se enfoca hacia el pasado, pues allí esta lo vivido, experimentado, sentido.

Por esta razón, olvidar es prácticamente imposible. Lo que ha sido fijado en las neuronas, o en el cerebro propiamente dicho; no se puede borrar. No puedes presionar el dispositivo suprimir, y enviar a la papelera de reciclaje los recuerdos que no quieres evocar, pues dejaron de ser útiles, o no te gustan.

Lo que puede hacer el cerebro, y de hecho es una función de la mente, es reprimir; represar, aquellos contenidos que son dolorosos, o traumáticos. O también reprimir aquellos pensamientos o impulsos a actuar de forma indebida.

Algunas veces nos proponemos olvidar, reprimir,  un recuerdo; alguna situación dolorosa. Tarea no tan fácil. Mejor dicho imposible.

Hagamos un sencillo ejercicio:

Imagina en tu mente una pantalla blanca, como en el cine.

Visualiza que desde el centro de esa pantalla va surgiendo un limón. Dicha fruta crece hasta ocupar gran parte de la pantalla mental. Tienes en tu mente un limón, jugoso; con ese olor ácido característico.

Ahora trata de poner tu mente en blanco; saca de la mente la imagen del limón. Bórralo totalmente. Haz la operación contraria, disminúyalo hasta que desaparezca el limón.

Concéntrese, si quiere cierra los ojos,  eli mina totalmente el limón.

¿Pudiste borrar el limón?  Respira profundo. Sabes que no fue posible. La razón es simple. Cada vez que suprimías el limón, y veías la pantalla en blanco, te decía: “elimina el limón”. Es decir, te estaba induciendo el efecto contrario a tu deseo. Querías eliminar el limón; pero yo te lo recordaba, por lo cual nuevamente aparecía en la pantalla de tu mente. El cerebro no procesa el NO. Si te digo: NO pienses en una manzana. Ya sabes lo que hace tu cerebro, contrariando tu orden.

Esto es lo que ocurre cuando queremos olvidar. Cuando te propones olvidar algo, lo que estas es simplemente afirmando el recuerdo. Puedes pensar: NO  quiero recordar a esa persona de cabello castaño, ojos pardos, tez morena, labios sonrosados… Una detallada descripción muy interesante para NO olvidar.

¿Qué hacer? Más que olvidar, lo que necesitas es ejercer dominio sobre los recuerdos. Es aprender a a dar un sentido nuevo y provechoso a todo lo que nos ha ocurrido. Tanto a lo que nos ha hecho daño, como a las cosas buenas vividas.

En todo ello hay un aprendizaje. Podemos sacarle partido.

Necesitamos educar el pensamiento. No dejarlo divagar estérilmente. Sobre todo es prudente no alimentar recuerdos negativos; ni pensamientos impropios, deseos morbosos, por ejemplo; y recrearse en ellos. Otra medida saludable es hacer catarsis, drenar esos pensamientos negativos; hablar con personas de confianza, o expertos que puedan ayudarte. No solo para descargarlos; sino buscando luz para superarlos.

Por otra parte, aprender a perdonar; tal como lo propone el Padre Nuestro, es buena medida. Perdonar a otros, así como nosotros deseamos se nos perdone. No es asunto de perdonar y olvidar. Es perdonar y amar. Cuando aprendemos a amar, entonces tenemos ganada la batalla y seremos felices.

Volviendo al ejemplo del limón. Imagina de nuevo el limón en la pantalla de tu mente. Ahora toma un cuchillo, ábral o en dos mitades. Busca un vaso. Prepara una limonada. Ahora tienes en la pantalla de tu mente un  vaso con una refrescante y deliciosa limonada.

Solamente tú puedes ejercer control sobre lo que piensas. Sea desde el exterior, o internamente que se activen tus recuerdos; no tienes que olvidarlos; solo canalizarlos, transformarlos creativamente y hacer que actúen a tu favor.

Hay un sabio consejo de San Pablo:

Todo lo verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, Todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Filipenses 4:

Piensa en cosas constructivas… No te afanesen olvidar.

Usa la creatividad…

Fuente:

  • Definiciones y Conceptos: Wikipedia
  • Biblia: Versión RVR60, tomada de biblegateway.com
  • Notas personales,
  • Imágenes: Google

 

 

 

 

 

 

PARA VIVIR SIN CULPA

Durante estos días, cuando iniciamos un nuevo año, es frecuente que reflexionemos sobre el tiempo.

Un escritor bíblico en el libro de Eclesiastés afirma que “…todo tiene su tiempo, y todo lo que se hace debajo del sol tiene su hora…”.

Tal afirmación nos recuerda una gran verdad. El tiempo es un factor muy importante en nuestra vida.

Al revisar lo que para nosotros significa el tiempo, notaremos el peso y la importancia que le asignamos al mismo.

Ahora bien, ¿Que es el tiempo?

La definición más sencilla es: una sucesión infinita de pequeños momentos, de instantes. Es decir, el tiempo como entidad no existe. Lo que existe y se denomina tiempo, son los diversos acontecimientos de la vida; sean estos personales sociales o universales.

El tiempo lo que mide es la distancia y la velocidad entre dos sucesos. De ahi surge lo que se conoce como pasado, presente y un futuro.

La edad que usted tiene en este momento, no es más que el tiempo transcurrido desde que nació, hasta este preciso instante que lee esta nota. Fijese entonces que su vida es una sucesión infinita de pequeños momentos.

¿Cuales son esos pequeños momentos?

Son los que denominamos presente, y que muy poca importancia le asignamos. 

Por un instante reflexione. ¿Cuanto tiempo tarda su presente?

Se da cuenta… su presente es infimo, una pequeña fracción de eso que denomimamos tiempo.

Observe lo que generalmente sucede a las personas con el manejo, o administración del tiempo.

Imagine que esta en su sitio preferido, al que se escapa cuando quiere descansar. Esta allí descansando deliciosamente; repentinamente sus pensamientos se disocian de aquel encantador lugar, y se escapan hacia un pequeño asunto que necesita resolver. Su mente trabaja en algo que necesita realizar el día siguiente, por ejemplo. Pasa el día en aquel lugar en el que le encanta descansar, pero asombrosamente no disfrutó el paisaje, los colores, la acariciante brisa, la belleza de la naturaleza, ni si queira la persona que le acompañó.

Usted no estaba disfrutando el presente, sino que se embarcó en una capsula del tiempo y se sumergió en un mañana, que no existe sino en su mente.

Este es uno de los grandes problemas de la condición humana, tenemos la capacidad de disociarnos en el tiempo, para sentirnos culpables por el pasado; o preocupados por el futuro.

Piense en lo más horrible que usted haya vivido. Eso le averguenza, le atormenta, le duele, le hace sentir culpable, y miles de emociones negativas más. Pero sabe una cosa, eso que usted vivió es pasado, no existe sino en su mente. Claro y en la mente de los demás, y eso le incomoda.

¿Qué puede hacer usted para enmendar el pasado? Nada. Usted no puede retrotraer el tiempo y evitar lo que sea que usted experimentó. Ahora usted puede accionar en el presente para corregir, si es necesario, pero fundamentalmente, usted necesita accionar para vivir, para disfrutar el presente.

Puede que usted se preocupa mucho por el futuro. Esa preocupación le genera ansiedad.

La culpa y la preocupación son las dos caras de una misma moneda.

Desperdiciamos el tiempo culpandonos por lo pasado, o preocupandonos por el porvenir.

Por lo cual no vivimos el presente.

Mientras usted lee esta nota, va siguiendo las ideas expuestas. Las acepta o rechaza. Al mismo tiempo su mente divaga alrededor de otras cosas, las cuales posiblemente le son importantes.

Su mente viaja continuamente hacia el pasado, al futuro, o al presente.

Ahora tomese un instante. Escuche los sonidos a su alrededor, sienta el mueble sobre el que deja reposar su cuerpo mientras esta frente a su monitor; más aun perciba los latidos de su corazón, el acompasado ritmo respiratorio. Coloque los dos pies sobre el piso, mantengase sentado, ponga las dos manos sobre sus rodillas y respire lentamente. Inhale, exhale unos segundos. Trate de poner la mente en blanco.

Lo que hemos tratado de hacer es vivir el presente.

Vivir el presente no es facil porque nos han enseñado a soportar la carga de lo pasado, y preocuparnos por el porvenir.

El asunto no es olvidar el pasado. El pasado en nuestra historia, allí esta lo vivido, lo aprendido, la experiencia. El problema es que lo que más nos pesa del pasado son los errores, lo negativo; por lo que minimizamos las cosas buenas experimentadas.

Un buen consejo es que del pasado tomemos los aprendizajes, la experiencia, los conocimientos adquiridos. Es lo que realmente nos queda. Los momentos gratos o ingratos no existen. Para que lamentarse por algo que no existe.

Lo importante es asumir el presente, consciente de que es muy breve; y con el construir nuestro futuro; porque no es preocuparse sino ocuparse.

A usted le preocupa su seguridad futura, igual que a todo el mundo. Para asegurar ese futuro hay que ocuparse hoy. Obteniendo una profesión, mejorando el negocio; o emprendiendo alguno. El asunto es poner las bases hoy para asegurar el porvenir.

Necesitamos aprender a vivir el presente.

Si eso podemos hacer, le aseguro plena felicidad.

Uno dice en esta época Feliz Año…

Yo le deseo… Feliz cada instante de este año…

Palabras para el Camino…

El ser humano siempre se ha valido de distintos medios para orientarse en los caminos que transita.

Con este propósito ha ideado algunos puntos de referencia que le sirven de señales, de guias.

Los nevegantes utilizaron las estrellas para determinar su posición en el mar.

Quienes se aventuraron a explorar nuevos rumbos, trazaron caminos que enlazaron a los nacientes asentamientos humanos. Dichos caminos fueron señalizados para ubicar a los transeuntes. Para orientarles en su peregrinaje.

Estar orientado mas que comodidad, es una necesidad humana.

La desubicación, desorientación produce una sensación de desequilibrio, de inestabilidad.

Mucho de los males que vivimos, las tragedias mundiales, los conflictos interpersonales, la angustia existencial tiene su esencia en la carencia de un objetivo digno que guie la vida de las personas.

Tomando en cuenta esta necesidad humana, se da inicio a esta página con la intención de elevar una voz que sirva de alerta, de guia.

Existen muchas paginas en Internet con similar propósito. Magnificos trabajos que son un valioso aporte a las personas que buscan ayuda. Consciente de ello, me atrevo a escribir en tal dirección. Para poner una grano de arena en tan meritoria empresa.

A decir verdad, la idea de Una Voz en el Camino impulsada a través de Internet parece un contrasentido; puesto que lo que presentara aqui no sera audible. La metáfora apropiada sería Una Palabra en la Red, que lo que usualmente ofreceremos. Palabras y mas palabras entrelazadas para darle sentido a un mensaje que deseamos rinda beneficio a los lectores.

Asi pues que al iniciarnos en WordPress presentamos nuestros respetos y agradecimiento a los administradores de este portal, que nos permite haceles llegar estas palabras para el camino.

Imágenes: Google

Hola Mundo

Desde Venezuela les envio un saludo decembrino en la oportunidad de dar cumplimiento a un deseo saboreado desde hace varios días: Escribir Una Voz en el Camino…

Les parecerá extraño eso de una voz, pero más adelante hablaremos de ello.

Por los momentos les manifiesto que esta página tendrá como norte presentar algunos temas de actualidad, comentarios generales, temas de educación, motivación a la calidad personal, palabras de vida, valores espirituales, y algunas de las valiosas enseñanzas de Jesucristo.

En general será un trabajo dedicado a promover una mejor calidad de vida…

Reitero mi saludo decembrino, deseando que el año próximo sea un tiempo para dar un paso más en ese maravilloso camino de la realización personal…