FELIZ NUEVO COMIENZO

A la media noche de este día 31 de diciembre recibiremos un nuevo año, el 2019.

Significa esto que la tierra ha completado un giro de 365 grados alrededor del Sol, contados a partir de la media noche del 31 de diciembre del 2017, momento exacto en el que se inicia el año 2018 que finaliza hoy.

Esta circunstancia del movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol, permite establecer que cada día puede considerarse fin de un ciclo de 365 días, y el comienzo de otro.

Por ese motivo cumplimos años de nacidos, aniversario de Bodas, años de fundación; con lo cual significamos las veces que la tierra ha girado en torno al Sol a partir de la fecha que se conmemora.

Cumplir 40 años, significa simplemente que la Tierra ha girado 40 veces alrededor del astro rey.

De modo que un año nuevo significa la repetición del fenómeno astronómico denominado traslación de la Tierra.

Ese movimiento de traslación tiene dos momentos culminantes y opuestos, son perihelio y afelio.

El perihelio es el punto en que la Tierra se encuentra más cercanana al Sol, que en el año 2019 sucederá el 3 de enero; ese día la Tierra se mueve en su menor velocidad, y gracias al tirón gravitatorio del Sol girará para rodearle nuevamente.

El punto opuesto es el afelio, momento en que el Planeta se encuentra más alejado de nuestra estrella, en 2019 sucederá el 5 de julio, entonces la Tierra irá a su mayor velocidad en su movimiento de escape, más la inmensa atracción del Sol la hará virar para mantenerla confinada en su órbita.

Por lo tanto, desde un punto de vista objetivo, los días para dar inicio a un año calendario deberían ser los correspondientes al perihelio o al afelio, momentos que delimitan puntos medidos astronomicamente.

Por lo tanto un año no es más que la revolución de la Tierra alrededor del Sol durante 365 días, y tiene implicaciones en lo que se refiere a las estaciones, determinadas por los equinoccios y los solsticios, fenómenos astronómicos, solamente.

¿Por qué celebramos el 1 de enero el día de año nuevo? La elección de ese día no es conforme a las medidas del cosmos, de los fenómenos astronómicos, sino considerando festividades religiosas ancestrales.
Los romanos dedicaron el día 1 de enero de su calendario a Jano, el dios “de las entradas, y de los comienzos”. El mes de enero recibió nombre en honor a Jano, deidad que tenía dos caras, una que miraba adelante y una que miraba atrás.

En 1582 el papá Gregorio XIII instaura el calendario gregoriano, teniendo el 1 de enero como comienzo de dicho calendario, por lo tanto día de Año Nuevo.

Como se aprecia muchas de las celebraciones cristianas están asociadas a festividades de los romanos, ¿A qué se debe esa realidad?

Hay dos motivos:

El primero es la intención de la Iglesia Católica de cristianizar a los romanos, usando sus conmemoraciones religiosas como una estrategia para facilitar su conversión.

Por eso el 25 de diciembre, día en que los romanos celebraban el nacimiento del dios sol, se elige como día del nacimiento de Jesucristo, nuestra Navidad. Entre otras celebraciones.

Otro motivo lo constituye la intención de contrarrestar la influencia del judaismo, en el cristianismo temprano, en especial lo relacionado con las festividades judías.

Por eso se establece una fecha distinta a la Pascua bíblica, para hacer coincidir el día la resurrección siempre un domingo.

Por tal motivo el domingo se denomina “día del Señor”, no primer día de la semana, o día de resurrección. El día del señor de los romanos era el día de la semana dedicado al dios sol, tanto como el lunes, a la Luna; el martes al planeta Martes; el miércoles a Mercurio; el jueves a Júpiter.

Así, mezclando festividades paganas con sucesos bíblicos y acontecimientos cotidianos, se estructura el calendario que marca la pauta en occidente.

No creemos en el Dios Juno, ni rendimos culto al Sol, ni a otros cuerpos celestes; sin embargo sus conmemoraciones marcan las nuestras.

¿Que podemos hacer al respecto? Hacer valer nuestras convicciones por sobre la tradiccionesll ancestrales, y estar conscientes de que nuestra devoción la marca la Palabra, esta claramente nos enseña:

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17.

En virtud de lo cual cada día, cada momento de tu existencia, es una nueva y maravillosa oportunidad para ‘soñar, crear, vivir; no tienes que esperar un nuevo año para decidir, emprender, aspirar.

El sabio escribió: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se hace debajo del Sol tiene su hora…” Así que cada día es un buen tiempo para realizarte haciendo el mejor esfuerzo para lograr tus metas.

Por lo tanto cada día también puede significar el comienzo de otro lapso para cumplir tus sueños, de 365 días, o los que tu decidas.

Feliz 2019, o, feliz nuevo comienzo. Tu decides.

Fuente:

Biblia: RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

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