TEOLOGÍA: APROXIMACIÓN DE DIOS HACIA EL HOMBRE

La teología es una disciplina fascinante y su campo de estudio muy amplio.

Para comprender su objeto, en el ámbito cristiano, necesitamos tener una clara idea de lo que el término significa, ¿Qué esTeología?

La expresión teología deriva de una palabra compuesta griega: Teos, que significa Dios, y logos, con el significado de tratado, estudio; por lo que teología significa estudio, tratado de lo divino, de Dios.

Imagen relacionada

Quien introdujo esta expresión al léxico es Platón, dicho término fue usado por primera vez en su obra La República (año379 a. C.) para referirse a la comprensión de la naturaleza divina por medio de la razón.

Por lo que la teología nace en una cultura ilustrada, pero pagana, la griega, como una rama de la Filosofía.

Desde una perspectiva Bíblica, dicha expresión es inadecuada ya que resulta imposible que una mente finita, usando el método de la ciencia pueda alcanzar a comprender un Ser Infinito, Todopoderoso, Eterno, Omnisciente, Omnipresente; debido a ello, al contrario del significado de la expresión, la Biblia afirma que es Dios quien se revela al hombre.

De modo que en el marco de la fe cristiana  el teólogo estudia la revelación de Dios, no a Dios.

¿Cómo se revela Dios? La Biblia lo declara.

  • A través del hombre, Génesis 1:26-27,
  • Por intermedio de la creación, el cielo y la tierra, Salmos 19:1-4,
  • Por medio de la Sagrada Escritura, 2 Timoteo3:16-17, 1 Pedro 1:21,
  • A través de Jesucristo, Hebreos 1:1-3.

Como observas es un campo de estudio muy amplio.

Génesis 1:26-27, afirma que el hombre es creado a imagen y semejanza de Dios, de esta afirmación se deduce que al estudiar la imagen se obtiene conocimiento del ser que representa, del que es semejante.

Entonces, al estudiar al hombre, se adquiere conocimiento del hombre en sí mismo, pero también de Dios. Para estudiar al hombre hay que echar mano de la antropología, psicología, sociología, biología, genética, y hasta de la ciencia médica.

Imagen relacionada

En este orden de ideas, el estudio de la Creación, el cielo y la tierra, le corresponde a la astronomía, cosmología, física, química, geología.

El estudio de la Sagrada Escritura se realiza por intermedio de la bibliología, o Teología Bíblica.

El referido a Jesucristo, le denominamos Cristología.

De modo que el quehacer teológico es muy amplio, por lo que el estudiante de teología necesariamente tiene que concentrarse en un aspecto de esa amplia realidad; sin prescindir del resto, de las otras formas de revelación.

Por lo general los estudios teológicos se enfocanen la Biblia, y en las ciencias con ella relacionadas: arqueología, lingüística, hermenéutica, bibliología, exégesis, y estudio de los idiomas originales.

Sin embargo, el estudiante de teología bíblica necesita comprender que hay otras formas de revelación relacionadas con su concentración.

No existen instituciones teológicas para estudiar la creación, o al hombre; aunque se inserta en los planes de estudio asignaturas con tal objeto; por lo tanto, un astrónomo estudiando la mecánica celeste en su observatorio, está haciendo teología debido a que se ocupa de un campo de la revelación, el Universo, la Creación. El conocimiento del astrónomo es un gran aporte al estudiante de teología bíblica.

La edafología, que estudia la composición y naturaleza del suelo en su relación con las plantas y su entorno; es una ciencia que estudia la revelación de Dios, y sus aportes son valiosos.

Seguramente piensas, ¿Cómo se puede afirmar que un científico ateo haga teología? Considera esto, desde una perspectiva real, del deber ser, la ciencia es objetiva, racional, metódica; no tiene ideología, ni religión.

Un científico ateo observa que el agua está compuesta de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, que es un líquido inodoro, e insípido, que se congela a cero grados centígrados, se evapora a los cien grados, y su densidad es un gramo/centímetro cúbico.

Imagen relacionada

Cualquier otro científico cristiano, judío, musulmán, o budista, van a llegar al mismo resultado; si aplican el método de la ciencia.

Un cosmólogo estudia el comportamiento del Universo, y con los datos obtenidos concluye que éste, el Universo, se inicia a partir de la explosión de una singularidad, una concentración de materia, energía, tiempo y espacio; que dicha concentración era más pequeña que un punto de los usados en este escrito; en un instante aquella singularidad se expande violentamente y al paso de más de 13 mil 800 millones de años da lugar al Universo del cual formamos parte hoy.

A ese fenómeno se le denomina Teoría del Big Bang, o de la Gran Explosión; algunos creen que tal teoría niega el acto creador; sin embargo, ¿no será que la teoría del Big Bang está explicando al teólogo bíblico cómo Dios procedió en Génesis 1:1?

Se ha comprobado en algunos casos que la ciencia confirma lo que la Biblia revela.

 La Biblia afirma que el Universo fue creado “de lo que no se veía”, Hebreos 11:3; eso lo confirma la ciencia, que la materia está constituida de pequeñas partículas invisibles denominadas átomos; formados por protones, neutrones y los electrones.

Por lo tanto, la Química, al estudiar al átomo hace un valioso aporte para comprender a Génesis 1:1; y la restante revelación del acto creador.

Resultado de imagen para ATOMO

Consideremos otro aspecto de esta realidad, el pecado. La Biblia afirma que es originado por la desobediencia. ¿Qué puede aportar la ciencia para el estudio, comprensión del pecado, y cómo batallar con él?

Los aportes de la psicología ayudan a comprender algunos trastornos como la mitomanía, decir mentiras compulsivamente; la ludopatía, adicción a los juegos, la pornografía, adicción a observar escenas relacionadas con el sexo; la violencia; que generan conductas tipificadas como “pecado”.

Desde una perspectiva moralista se condena a tales personas, y se les impone una “disciplina” para propiciar arrepentimiento; más tal conducta no se va a resolver con una confesión, como establece 1 Juan 1:9, aquella atormenta alma necesita tratamiento psicológico, o psiquiátrico, según el caso; o un milagro de sanidad mental Divina.

Muchos se centran en la conducta, desconociendo que la conducta humana es resultante de múltiples factores.

Como cuando se tiene un síntoma como la fiebre, se trata de controlar la fiebre; una vez logrado, hay que diagnosticar el origen de aquella fiebre, para poder aplicar el tratamiento que la elimine.

¿Hacen las ciencias del aprendizaje algún aporte a la teología?

¿Qué son las ciencias del aprendizaje? Las que estudian el proceso de enseñanza-aprendizaje, tales como la psicología, educación, informática, filosofía, sociología, antropología, neuro- ciencias, entre otras. Al evocar Efesios 4:11-16 valoramos el aporte de estas disciplinas en el proceso de transformar a una persona hasta “la estatura de la plenitud de Cristo.”

Hay otro aspecto de la teología que es necesario abordar. Es el relativo al “quehacer teológico”, o sea a las actividades inherentes a la disciplina, la adquisición de herramientas como la hermenéutica, exegesis, entre otras; la investigación de los diversos tópicos de la teología; y escribir.

Esta faceta es compleja, por lo siguiente: Anteriormente mencionamos las diversas formas como Dios se revela; entre las cuales incluimos a la Biblia; de donde deriva la teología bíblica, o el estudio de la revelación contenida en la Biblia.

Imagen relacionada

¿Qué hace un teólogo bíblico? Estudia la revelación, el mensaje contenido en el texto, los hechos narrados, y las profecías enunciadas en la Biblia; así como los estilos literarios, el lenguaje original en que fue escrita. Su fuente primaria de estudio, de análisis, de investigación es la Biblia; el deber ser.

Similar a un químico cuando estudia en el laboratorio la estructura de la materia, y la clasifica en partículas subatómicas, átomos, moléculas; a partir de donde el biólogo la clasifica como materia orgánica en células, tejidos, órganos, y sucesivamente.

El químico y el biólogo para conocer las propiedades de la materia la estudian directamente en el laboratorio; no en textos sobre la materia.

En teología sucede algo interesante, es que el quehacer teológico esta matizado por algunas escuelas de la antigüedad, y por ciertos sistemas teológicos.

Las principales escuelas teológicas de la antigüedad son: la de Alejandría, caracterizada por el método alegórico, y el misticismo, por una parte; por la otra, la la de Antioquía de Siria, caracterizada por el método racionalista, y la interpretación literal de la Escritura.

También el quehacer teológico es determinado por ciertas corrientes doctrinales propuestas por grandes teólogos como: Atanasio de Alejandría (298-373 d.C.); Agustín de Hipona (354-430 d.C.); Tomás de Aquino (1225-1274 d.C.); Juan Calvino (1509-1564d.C.); Jacobo Arminio (1560–1609)  

Otra influencia al quehacer teológico son algunos sistemas teológicos como el Dispensacionalismo, la Teología del Pacto; Teología Ecuménica, y la Teología Liberal.  Entre otrosmatices de la teología.

Esto ha dado lugara un quehacer teológico que, ateniéndonos al significado de teología, ha dejado de ser teológico. Nos explicamos.

Calvino, un piadoso hombre propuso un conjunto de interpretaciones, que dio lugar a una escuela de pensamiento, el Calvinismo, la cual sostiene: la elección incondicional, la gracia irresistible, la redención limitada, la depravación total del hombre, y la seguridad de la salvación.

A la doctrina calvinista de la elección incondicional, el arminianismo, propuesto por Jacobo Arminio,  contrapone la elección condicional; a la de la seguridad de la salvación se opone la posibilidad deperderla. En resumen, la teología arminiana se distingue porque enfatiza la libertad humana en la salvación. Se afirma que el hombre puede resistirse a lagracia divina, y de él depende que su salvación sea permanente.

Hoy en los púlpitos tales interpretaciones fundamentan los mensajes que se predican a las congregaciones; y los creyentes adoptan una u otra doctrina, la que le transmite su pastor.

Es evidente que  entre Calvino y Arminio, uno está en lo cierto,  es imposible que ambos estén en lo correcto pues contienen premisas opuestas.

Calvino extrajo su doctrina de la Biblia, es evidente; pero también Arminio; entonces uno esta errado, por lo tanto los seguidores de Calvino están en lo cierto, y los de Arminio errados; o, viceversa, claro.

Por lo tanto entre los predicadores que adoptan una u otra doctrina, alguno está transmitiendo a sus feligreses una enseñanza errada.

Ahora viene lo curioso, hay estudiosos de la teología que enfocan su quehacer teológico en el estudio de la doctrina de Calvino, los denominados calvinistas.

¿Están “haciendo” teología bíblica? No, ¿por qué? Porque la teología bíblica se enfoca en el estudio de la Biblia, directamente; no en la doctrina de un  erudito. Aquello se puede denominar “calvinología”, palabra que creo no existe en el lenguaje teológico, similar al marxista, que estudia y profesa la teoría de Marx.

Igual sucede con los dispensacionalistas, quienes tienen un esquema establecido parael desarrollo de la gracia, las últimas cosas, e interpretan literalmente la Biblia.

El estudiante que se aboque al estudio de ese sistema, y lo adopte; tampoco está haciendo teología bíblica, sino investigación sobre dispensacionalismo; de ese modo se adquiere revelación, de la revelación adquirida por otro.

No estamos en contra de estudiar los aportes de los grandes hombres de Dios, como los antes mencionados, y muchos otros que por falta de espacio no se citan; pero es infructuoso adquirir la cosmovisión de un personaje y con ella interpretar la Biblia.

El teólogo bíblico va en primer lugar a la Sagrada Escritura, y desarrolla su interpretación; luego acude a los libros y contrasta su adquisición.

Hay otro aspecto a considerar cuando se suscribe una escuela teológica, como el Calvinismo, por ejemplo.

Para comprender la postura de Calvino, hay que retrotraerse a su contexto histórico; conocer su formación teológica, y su historia personal; con esa información evaluar su cosmovisión; porque la cosmovisión impacta al momento de asumir una posición teológica.

Cuando Calvino afirma la depravación total del hombre, está haciendo uso de su cosmovisión, de lo que observa en sí mismo, y en la sociedad que le rodea, su contexto; San Pablo tiene otra cosmovisión de sí, Gálatas 2:20; y otra del mundo, Romanos2:14-15.

¿Tiene sentido estudiar la teología de Calvino, o a Calvino? Es interesante, y hasta edificante, sin embargo el mismo ejercicio intelectual, espiritual, afectivo, y dedicación de Calvino, lo debe hacer cualquier teólogo y adquirir la misma revelación, o una superior.

Igual sucede con quienes se adhieren al dispensacionalismo, adquieren un libro de teología dispensacionalista, lo estudian exhaustivamente y luego adoptan  aquel sistema teológico como revelación.

Ese quehacer teológico es válido para cultura general; pero la teología bíblica estudia directamente la revelación de Dios en la Sagrada Escritura.

El teólogo, para hacer teología, como el hombre de ciencia, necesita ser objetivo, racional, metódico, imparcial, sin ideologías, o sin posiciones teológicas preconcebidas.

Un “arminianista” no es teólogo bíblico es un “arminiologo”.

Con todo respeto señalo que la mayoría de los estudios teológicos lo que hacen es reciclar los aportes de los antepasados. Hay que actualizar los estudios teológicos; contextualizarles a la realidad que palpita en esta sociedad posmoderna, en cierto sentido decadente.

Cuando el quehacer teológico se enfoca en la Biblia, en forma objetiva, racional, metódica, imparcial y sin posiciones teológicas preconcebidas; el estudiante va adescubrir la revelación que Dios le hace; y esa vivencia es indescriptible. Tal vez llegue a las mismas conclusiones que otros, pero aquella experiencia es inapreciable.

Un estudiante que quiera aprender el quehacer teológico tiene que estudiar la vida de Moisés, tal y como se revela en la Sagrada Escritura. No lo que dicen algunos escritores, quienes afirman, por ejemplo, que Moisés era tartamudo, torpe para hablar; eso no se dice en la Biblia, se afirma lo contrario.

Moisés era un hombre de ciencia, un erudito, estadista, y “poderoso en sus palabras”,Hechos 7:22; con una amplia experiencia de la vida por haber pasado cuarenta años en Palacio, y otros cuarenta en el desierto, como pastor de ovejas.

A los ochenta años es llamado por Dios en el desierto, Éxodo 3:1-6, desde aquel instante comienza una larga jornada junto a Dios, por otros cuarenta años mantiene una relación con Dios, que transforma su vida.

De pastor de ovejas a libertador, legislador, estratega militar, estadista, profeta; uno de los personajes prominentes en los 66 libros de la Sagrada Escritura. Moisés es un paradigma.

Una cosa es conocer a Dios por la tradición, la cual seguramente le fue transmitida por su madre en los días que lo educó en casa, antes de ir a Palacio; y otra cosa es interactuar día tras día con Él, actuar bajo sus directrices, seguir fielmente sus instrucciones, transmitir al pueblo integralmente lo que le es encomendado; incluso convencer a Dios para que no aniquile al pueblo en el desierto por su rebeldía, Números 14:11-20.

Esto sí que es hacer teología, tener un encuentro con Dios, caminar con Él, recibir directamente la revelación. Imagina el momento en que Dios transmite a Moisés la revelación de los primeros siete días registrados en la Biblia, el desenvolvimiento de Adán y Eva en el Huerto, detalles de la caída, el incremento de la maldad del hombre que propicia el diluvio, el llamado a Abraham y sucesivamente el curso de la historia hasta su llamado.

Un apasionante relato, que luego Moisés  plasma en el maravilloso libro de Génesis. Desde Éxodo 2:2, hasta Apocalipsis 22:14, en que se menciona el árbol de la vida del Génesis, directa o indirectamente, la influencia de este gran hombre en la Biblia es notable.

El  teólogo, es llamado por Dios, camina con Él día tras día, recibe directamente la revelación a través de la SagradaEscritura; o a través del medio por el que se le revele: el hombre, lacreación, o Jesucristo.

Cada creyente hace teología cuando reverentemente dedica un tiempo para estudiar la Palabra, meditar en ella, vivirla; así como cuando humildemente inclina su rostro y calladamente eleva una súplica, intercede, clama; cuando sirve al prójimo, o comparte la buena noticia de Jesucristo. Incluso cuando le alaba.

¿Para qué sirvela teología? Para conocer la revelación de Dios, y poner en práctica lo revelado.

19 Tenemos tambiénla palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como auna antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y ellucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto,que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porquenunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombresde Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. 2 Pedro 2:19-21.

Fuente:

Biblia: RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Conceptos y Datos: Wikipedia

Notas Personales

Imágenes: Google

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s