A PROPÓSITO DEL ENCUENTRO RELIGIOSO EN LA CIUDAD DE LOS CREPÚSCULOS

Circula en las redes sociales un llamado al pueblo cristiano de Venezuela para clamar a Dios, debido a que el primero de septiembre del corriente año, se llevará a efecto en la ciudad de Barquisimeto, una reunion de espiritistas y creyentes de religiones ancestrales, denominado Segundo. Gran Encuentro Intercultural Religiosa de Venezuela 2018.

Es digno de atención la alarma sobre aquel encuentro, al que se le da una importancia desmedida.

Tal encuentro no debería ser motivo de mayores expectativas porque el mismo se da haciendo uso de la libertad religiosa consagrada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; derecho que los cristianos utilizamos para efectuar nuestros cultos, y practicar nuestra devoción sin impedimentos.

Lo que si debe llamar a reflexión es el por qué se incrementa la devoción y el culto a deidades ajenas a la fe cristiana, en un país donde la mayoría profesa el cristianismo desde la cosmovisión católica, mayoritariamente, o desde la perspectiva evangélica.

Esta ocurriendo un fenómeno inverso a la realidad del primer siglo de la era cristiana, cuando el Evangelio del Reino avanzaba, “venciendo y para vencer”, desde Jerusalén, por todo el Imperio Romano, iluminando a los pueblos hasta impactar en Roma.

A medida que los apóstoles difundían la fe en Cristo, la luz iba disipando las tinieblas. El libro de Hechos registra como al llegar Felipe a Samaria, con el poderoso mensaje del evangelio, las “huestes de maldad” eran expulsadas de aquel territorio, Hechos 8:4, y siguientes versículos. De igual modo narra que en las ciudades donde el Apóstol Pablo predicaba el evangelio, la gente abandonaba su idolatría, sus prácticas paganas, y se convertían al cristianismo, Hechos capítulos 16, 17 y 18.

Recordemos que dar aquel paso era comprometer la vida. Es por ello que la expresión usada en griego para referirse a un testigo de Jesucristo era “mártir”.

¿Por qué ideologías y prácticas religiosas no cristianas avanzan en Venezuela?

La respuesta es inquietante, no me agrada, y asombra: Porque los cristianos están abdicando su fe ancestral en Jesucristo. Abandonan sus creencias, para adoptar aquellas que convocan el encuentro en la ciudad de los Crepúsculos, Barquisimeto.

Porque los que asistirán al encuentro en Barquisimeto, son honorables ciudadanos como los que practicamos la fe de Cristo.

Ciudadanos venezolanos a quienes no se ha impactado con el mensaje de esperanza, de reconciliación y perdón. Pablo dice en Romanos 10:14: “¿Y como creerán en aquél de quién no han oido? ¿Y como oirán sin haber quien les predique?”

He aquí algo en que reflexionar, y puedes agregar a tus meditaciones, Juan 3:17, que debe ser un gran impulsor para testificar de Jesucristo.

Estoy recordando los tiempos del Rey Acab en Israel, 1Reyes 16:29-33, y siguientes capítulos, una época negra, amarga, dolorosa, como pocas en Israel. Momento en que los siervos de Dios son llamados a definiciones. No se puede seguir el doble juego.

Elías convoca al pueblo y dice: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle… 1 Reyes 18:21. Será de mucho provecho leer lo que sigue.

No hay que temer, ni impedir, que un grupo de venezolanos se reúnan para ejercitar su fe; ni tenemos derecho a cultivar prejuicios hacia ellos. Proceden conforme a la libertad imperante en Venezuela.

Lo que si necesitamos meditar intensamente es por qué avanzan las religiones ancestrales en territorio cristiano.

Se pide orar para que Dios proteja a Venezuela de aquellas ideologías, y de aquellas devociones paganas que se han infiltrado en nuestro pueblo. Más te pido que medites:

¿A quién se colisionó para extender el evangelio? ¿Qué ocurre en la vida de una persona que se convierte a Jesucristo? ¿Cuál es la condición del pueblo de Dios cuando no se somete a su Palabra, y abandona sus caminos? ¿Será cierta la declaración: bienaventurada la Nación cuyo Dios es Jehová?

Muchos establecen que los males de Venezuela, la horrenda crisis que atravesamos es culpa de la Revolución Bolivariana; que es una crisis económica y política. Y tienen razón a medias, porque todo ello es un simple efecto de una causa demoledora.

El profeta Jeremías lo dice claramente al pueblo de Dios: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mi, fuente de agua viva; y cavaron para si cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”, Jeremías 2:13.

¿Qué hacer? Abandonar la recurrente actitud de dejar los caminos de Dios, desobedeciendo su Palabra; y volverse a El que perdona y restaura.

No temas que un grupo de ciudadanos se reúnan para expresar sus creencias; teme a Dios, y obedece su Palabra.

Recuerda 2 Crónicas 7:13-14.

Dios te de sabiduría, paz, y poder para testificar de Jesucristo, y extender el Reino de los Cielos.

Fuente

Biblia: Version RVR60

Notas personales

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LA LUNA ROJA DEL 27 DE JULIO Y LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

El 27 de julio ocurrirá un evento astronómico espectacular, el eclipse lunar más largo de este siglo, durante el cual nuestro satélite se observará teñido de rojo, por efecto natural del fenómeno, lo que es explicado por los astrónomos y físicos como efecto de la desviación de los rayos solares gracias a que la tierra se interpone entre el Sol y la Luna.

El fenómeno natural es motivo para que algunos amantes de la escatología prediquen que tal hecho es una señal de la Segunda Venida de Cristo, tomando como referencia textos bíblicos como Hechos 2:20, y Apocalipsis 6:12 en los que se dice: “la luna se volvió toda como de sangre”.
Ante esta evidencia, ¿Significa el aludido eclipse lunar que la venida de Cristo es inminente?

Consideremos lo siguiente:

1. Eclipses lunares como el que veremos el 27 de julio, ocurren desde que existe el Sistema Solar, creado “en el principio, Génesis 1:1, y se producen periódicamente debido a la mecánica celeste. Los eclipses han sido observados desde tiempos inmemoriales y registrados por antiguos astrónomos de sumeria.

2. La luna de sangre de Hechos y de Apocalipsis no es un hecho aislado; ocurre acompañado de otros cataclismos como caída de estrellas, y el oscurecimiento del Sol. Será un evento que tendrá lugar “El día del Señor, grande y manifiesto, y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” Hechos 2:20-21. Un evento definitivo, final.

3. Este eclipse es motivo para admirar la gandeza de Dios, por su creación, y la del hombre capaz de predecir con tanta precisión el eclipse.

4. Jesús dijo que antes de buscar señales de su venida es prioritario ser testigos suyos, Hechos 1:6-8.

El 27 de julio, a la hora en que ocurra el maravilloso eclipse lunar, y la veamos enrojecer; observa el espectáculo astronómico, recordando:

“Los cielos cuentan la gloria de Dios; y el firmamento anuncia la obra de sus manos.” Salmos 19:1.

También recuerda que es un privilegio nuestro proclamar la obra redentora de Jesucristo; para que más personas sean impactados por el mensaje de Jesucristo.

Fuente:

Biblia: RVR60

Imagen: Google

Notas personales.