PROYECTO PARA RESOLVER LA CRISIS VENEZOLANA

En la Biblia se destaca un aspecto que no pasa desapercibido para cualquier lector, es que luego del acto creador del cielo y la tierra, de propiciar las condiciones para que el hombre morase en el huerto, y creado al hombre, tal y como describe Génesis 1:1-27, luego de ese momento todo gran proyecto de Dios para la humanidad se incluye al hombre es las acciones.

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Esta dinámica la visualizamos como la intervención Divina utilizando el factor humano para las grandes realizaciones; y esa estrategia ha propiciado prominentes transformaciones en la humanidad.

Es por ello que con frecuencia leemos en la Sagrada Escritura que todo gran proyecto se inicia con el llamado a cierta persona para para que lo ejecute.

Uno de los más prominentes es el formulado a Abraham cuando Dios le invita a unirse a su propósito de materializar el Plan de Salvación de la humanidad.

Este Patriarca era un nómada proveniente de Mesopotamia a quien su padre Tare conducía con el resto de la familia hacia Canaán. Por las diversas referencias acerca de este hombre mencionadas en la Biblia, sabemos que era un próspero hacendado dedicado a la cría de ovejas, que se movía a través de la fértil media luna del próximo oriente, y que era jefe de un clan numeroso.

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A la muerte de su padre, ocurrida en Harán, Abraham se radica en aquella tierra, y momentáneamente desiste en su propósito original, inspirado por su padre, de dirigirse a Canaán.

En aquellas circunstancias el hombre recibe una invitación Divina, registrada en los primeros versículos del capítulo doce del libro de Génesis, en estos términos:

1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. 2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. 4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. Génesis 12:1-4.

Destaca en este texto las palabras iniciales del versículo cuatro:

Y se fue Abram, como Jehová le dijo.

Así, sencillamente, comienza la apasionante historia de un hombre que se asocia con Dios para un gran proyecto, cuyos resultados trascienden hasta hoy. Cada vez que una persona es renovada por el poderoso mensaje del evangelio está siendo bendecida por la simiente de Abraham de conformidad con la promesa ancestral dicha al Patriarca; Jesucristo, la simiente de Abraham, obra en la transformación del hombre, y de pueblos.

Siglos más tarde, Dios llama a otro hombre, esta vez en el desierto. En un inusitado encuentro, Moisés es invitado a unirse al Proyecto Divino de liberar a Israel de la esclavitud en Egipto.

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Esta vez hay resistencia para unirse al proyecto. Moisés es un estadista formado en Palacio, era un príncipe egipcio de ascendencia hebrea. Su formación académica le inspira cautela al momento de decidir; saca cuenta y comprende que no tiene los recursos logísticos, financieros, ni un ejército capaz de enfrentar al imperial.

No es el miedo que hace rechazar la invitación, sino cautela, razonamiento lógico, análisis situacional, lo que le dice que no puede acometer aquella empresa y cumplir las expectativas de quien le llama. Por eso la resistencia.

Recuerda cuando evalúes a Moisés, que él era un estadista, no un nómada de espíritu aventurero como Abraham. De modo que Moisés responsablemente se niega hasta que Dio le convence con el argumento determinante, veamos:

14 Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. 15 Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. 16 Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. 17 Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales. Éxodo 4:14-17.

Desde éxodo 3:1 hasta esta cita Moisés se resiste a unirse al proyecto Divino. ¿Qué argumento convenció a Moisés para unirse al proyecto de Dios?

Relee las últimas palabras del verso 15:

“…os enseñaré lo que hayáis de hacer.

Es decir, no eres tú Moisés quien va a liberar a mi pueblo, Yo lo voy a liberar y te envío a ti en mi nombre para que lo saques de la esclavitud.

A partir de aquel momento contando tan solo con la compañía de su hermano, una vara en la mano, y una promesa Divina emprende una gran aventura de fe. Los libros de Éxodo a Deuteronomio registran el como Dios usa a un estadista para liberar a su pueblo y convertirlo en el desierto en una gran nación.

Muchos años después de que Israel se convierte en Nación, un hombre caminando a la orilla del mar de Galilea llama a unos pequeños empresarios a unirse a un gran proyecto con estas palabras:

17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. 18 Y dejando luego sus redes, le siguieron. Marcos 1:17-18.

Nuevamente al escritor destaca la reacción de los llamados:

Y dejando sus redes, le siguieron.

Durante unos tres años aquellos pescadores, junto a otros llamados, recorrieron las calles de las ciudades y aldeas de Judea, Galilea y Samaria aprendiendo el arte de “pescar hombres” de su maestro, Jesús.

Y momentos antes de partir al cielo Jesús hace otro llamado a sus discípulos, que Mateo recoge en su libro en el capítulo 28, en los siguientes términos:

18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

El énfasis de este texto no son las palabras de los versículos 19 y 20, es lo declarado por Jesús en el 18:

Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

En el mismo orden de ideas de lo que Dios expresa a Moisés en su llamado, Jesús manifiesta que es Él quien da poder para transformar personas en discípulos suyos, quienes van a transformar el mundo como testigos de su obra transformadora.

Los primeros capítulos del libro de Hechos narran como los discípulos empoderados por el Espíritu Santo propician un gran impacto en Jerusalén que se fue extendiendo progresivamente a Judea, Samaria y alcanza hasta lo último de la tierra.

Por eso el evangelio alcanza a Venezuela, como a tantos otros países del mundo, y el evangelio transforma, produce cambios en los hombres y en los pueblos.

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Actualmente Venezuela atraviesa una grave crisis que se agudiza al pasar del tiempo, pero Dios tiene un Plan. El mismo que inicia con Abraham, continua con los Patriarcas, avanza con Moisés, se cumple con Jesucristo, y los discípulos son encargados para materializarle hasta los confines de la tierra.

Esa Plan contempla la transformación del hombre y de la sociedad, y para que se haga realidad ese proyecto Divino se invita a hombres y mujeres de este gran País a unirse a Dios en la tarea de transformar al hombre y su entorno.

Transformaciones como las que Dios quiere para Venezuela han sucedido en innumerables lugares de la tierra; uno muy bien estudiado y documentado sucede en la ciudad de Almolonga en Guatemala.

De acuerdo a reseña que aparece el portal de la BBC de Londres:

“El pueblo estaba en la extrema pobreza, había alcoholismo, adulterio, brujería y hechicería. Las calles eran un caos y los vegetales que producíamos eran muy pequeños”, relata el pastor. Con el paso del tiempo las cosas cambiaron.

Los últimos censos de población hechos en Guatemala revelan que la calidad de vida de los habitantes de Almolonga pasó a clasificarse como muy alta desde 2000, aunque los márgenes de pobreza todavía son elevados.

Almolonga tenía alrededor de 40 bares mientras que ahora existen menos de 10. El último censo en ese país indica que el 98% de la población de Almolonga pertenece a diferentes iglesias evangélicas.

Hasta acá la reseña de la BBC.

De acuerdo a otras referencias esparcidas en la red, la “conversión” comienza a mediados de los 70, cuando el evangelio impacta tan poderosamente al pueblo que abandona la idolatría y la práctica de religiones ancestrales no bíblicas para seguir a Jesucristo.

Por lo tanto, e inspirado en la Palabra estoy escribiendo esta nota con el objeto de manifestarte que puedes convertirte en un importante instrumento Divino en el proyecto de sacar a Venezuela y el mundo de la terrible crisis que se vive. Para ello solo tienes que unirte a Dios en ese proyecto.

¿Cómo hacerlo? Es muy sencillo, acepta el llamado, como Abraham, Moisés, o los discípulos de Jesucristo; seguidamente camina con Él, a través de la oración y de la lectura de la palabra conoce los alcances del proyecto Divino, luego actúa según la dirección que Dios te da. Únete a otras personas que como tu están dispuestos a unirse a Dios en su proyecto para Venezuela.

Hay muchas personas con la sensibilidad espiritual requerida para aceptar el llamado Divino, soy una de ellas, como tú, pues si has leído hasta este punto es porque tienes interés de unirte al proyecto Divino para Venezuela.

Vamos a iniciar un gran movimiento de oración y clamor para que más personas atiendan el llamado Divino para rescatar a Venezuela, y extender el reino de los cielos en nuestra nación.

Podemos compartir inquietudes y propósitos en mi congregación, o a través de medios electrónicos; y puedes iniciar en tu comunidad tu propio movimiento de hombres y mujeres que se unen a Dios para convertir al País.

Acepta el llamado y disponte a pagar el precio requerido para transformar a la Nación. Lee Lucas 9:23.

Comienza siempre orando.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org

Almolonga, el pueblo de Guatemala salvado por las Iglesias evangélicas: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37292360

Imágenes: Google

Notas personales

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Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

4 comentarios en “PROYECTO PARA RESOLVER LA CRISIS VENEZOLANA”

  1. Dios te Bendiga Pastor Israel, meditando su artìculo, es impresionante como Dios en su plan de salvación dejó una conexión espiritual para todas las naciones, escrudiñando las escrituras, como hace usted pastor Israel, descubre por revelación del Espiritu Santo, que todas las soluciones de todos los problemas humanos, están en la Biblia. Me encantò enntender esto. Bendiciones de lo Alto.

  2. Que dia tan Bendecido por Dios, le he pedido me muestre, esto que hoy El PERMITIO, que llegara a mis manos , Me comprometo a Revolucionar mi ciudad Altagracia de Orituco con el Evangelio de Cristo, salgo de las cuatro paredes, vamos a la calle, Dios esta con Venezuela. Bendiciones para Usted Apreciado Pastor

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