KARINA Y LA TRANSEXUALIDAD

La cantante venezolana Karina conmueve a la opinión pública y calienta las redes sociales al declarar que su hija Hannah, de 11 años, había dado el primer paso hacia su “transición” formal y física para convertirse en niño.

Según testimonio de la cantante, tras años de consultar psicólogos y médicos especialistas, entendieron que esa era la naturaleza de su hija y no decisión de ella ni de su esposo.

Abundando en detalles prosiguió: Siempre quiso ser “varón” desde que aprendió a hablar dijo “soy un niño” la llevé al pediatra por ese asunto a los 3,5, 7 años de edad. Finalmente comenzamos el proceso de “Transición” con una psicóloga especialista en estos casos pues su cuerpo finalmente le comenzó a hablar a través del principio de Pubertad.

También expresó: La intención es informar, crear conciencia de este fenómeno REAL y hermoso. Ser Transgénero No es una enfermedad ni una plaga. TAMPOCO tiene nada que ver con una preferencia SEXUAL sino de IDENTIDAD de GÉNERO.

Al analizar las polémicas declaraciones de esta cantante, resaltan algunos aspectos dignos de atención.

En primer lugar hay que reconocer que situaciones como la planteada por Karina, sobre el cambio de sexo de su hija, tanto como la puesta en escena el matrimonio homosexual, son productos de la cultura posmoderna, cuyos postulados están derrumbando los valores heredados de nuestros ancestros. E incluso tienden a contaminar, los principios del cristianismo, debido a la ausencia de Palabra de Dios en algunos púlpitos y centros de enseñanza teológica, que  sucumben ante la avalancha de doctrinas sincréticas, énfasis en la prosperidad alrededor de las ofrendas y no en la obediencia a la Palabra, y otras enseñanzas paganas que sutilmente van permeando a las congregaciones ávidas de captar feligreses.

También estos temas alcanzan notoriedad porque los productores de películas y series de televisión decidieron que ser homosexual es estar “en algo”, y que el cambio de sexo y el matrimonio homosexual es un derecho humano, ejerciendo más influencia que los predicadores, al punto que la Suprema Corte Norteamericana sucumbió ante Hollywood.

Dicho esto vamos con Karina. Otra víctima de la posmodernidad.

Las afirmaciones de esta cantante, sobre el proceso de transformación de su hija de niña a niño, deja una cuantas interrogantes.

¿Cómo es que una niña en la etapa del inicio de articular palabras pueda diferenciar su sexo?

Esta niña echa por tierra los aportes de Piaget, sobre el desarrollo intelectual, y de Freud, respecto del desarrollo psicosexual. Para Piaget esta niña cuando comenzó a hablar y dijo “soy niño”, estaba en la etapa sensoriomotriz, aún no tiene conciencia del mundo que le rodea; para Freud debería estar en la etapa oral. Todavía no tiene conciencia de su identidad sexual.

Para simplificar el análisis, es alrededor de los doce años, la Etapa actual de Hannah, según Piaget, es cuando el niño alcanza la Etapa de la Operaciones Formales, edad en que los niños comienzan a desarrollar una visión más abstracta del mundo y a utilizar la lógica formal. También desarrollan una mayor comprensión del mundo y de la idea de causa y efecto.

Para Freud, es alrededor de los seis años, cuando el niño es conscientes de su propio cuerpo, los cuerpos de los otros niños, y los cuerpos de sus padres, y satisfacen la curiosidad física por desnudarse y explorarse entre sí y los genitales, y así aprender la física, sexual, las diferencias entre lo “masculino” y lo “femenino” y las diferencias de género entre el “niño” y la “niña”.

Respecto del desarrollo moral, Piaget coloca a esta criatura entre la Etapa Premoral, en que no se tiene conciencia de las reglas; y la Etapa Heterónoma, en que los niños consideran que las reglas son impuestas por las figuras de autoridad, como los padres. Es alrededor de los 10 años que se inicia la Etapa Autónoma, cuando el niño comienza a desafiar las reglas, y hasta modificarlas.

Karina afirma que a los siete años, el cuerpo de la niña “comenzó a hablar a través del principio de la pubertad.” Según la psicóloga de la cantante, el cuerpo de la niña, a eso de los siete años, comenzó a transformarse en varón.

Por todo lo cual decidieron complacer a Hannah, porque “esa era la naturaleza” de ella.

En todo este caso se nota que la cantante está mal asesorada por sus “especialistas”, o que simplemente busca notoriedad usando a su hija.

Como afirmamos anteriormente, un niño desde la etapa del nacimiento, y hasta unos diez años, Piaget dice 12, no tiene una comprensión intelectual sobre sí y sobre el mundo que le rodea, ni a utilizar la lógica. Y apenas comienza a tener conciencia moral.

Pero tal vez nos encontremos ante una niña superdotada que desde los dos años ya razona como un adulto. Eso no es imposible.

Respecto de la “naturaleza” de Hannah, de que su cuerpo se transforma en varón, nos encontramos ante un caso inaudito e inédito. Desde un punto de vista estrictamente de la ingeniería y mecánica genética es imposible, hasta el conocimiento  actual de la ciencia, que los cromosomas xx, que determinan el sexo femenino, muten, o se transformen en cromosomas xy.

Esos cromosomas xx determinan un sexo, una anatomía, femenina, esa es la naturaleza de Hannah. Ahora, como bien sabemos, una cosa es el sexo, y otra la orientación sexual.

El sexo viene desde el claustro materno, desde el instante en que se unen ovulo y espermatozoide se define el sexo. La identidad es asunto cultural, copiado, aprendido, o “enseñado”.

Hannah será convertida en un varón, artificialmente, quirúrgicamente; puede que hasta se le extirpen los órganos genitales femeninos, y se le implanten órganos genitales masculinos. Pero nuca podrán erradicar su identidad sexual que no puede determinarse en las sesiones de terapias de un afamado psicólogo, ni en las buenas intenciones de una abnegada madre; sino en los cromosomas de su ADN, aquel enorme polímero enredado en el núcleo celular que contiene las instrucciones genéticas que determinan, entre otros caracteres, el sexo.

Lo que genera tanta polémica es que se practique el “cambio de sexo” en una criatura que desde la perspectiva psicológica no tiene la capacidad de decidir.

¿Tiene la Biblia algún pronunciamiento sobre el cambio de sexo?

No. En los tiempos bíblicos no existía la tecnología, ni la medicina había avanzado al punto de posibilitar esta práctica. Sin embargo establece los principios para cualquier eventualidad en el acontecer humano, para todas las edades.

Una referencia general sobre el sexo y la sexualidad la encontramos en Génesis 1:26-28DHH:

26 Entonces dijo: «Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen. Él tendrá poder sobre los peces, las aves, los animales domésticos y los salvajes, y sobre los que se arrastran por el suelo.»27 Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen; varón y mujer los creó, 28 y les dio su bendición: «Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo; dominen a los peces y a las aves, y a todos los animales que se arrastran.»

Es decir, desde que existe el hombre sobre la faz de la tierra, hasta hoy, solo hay “varon” y “mujer”.

Para tratar el caso de transexualidad, hay que profundizar los estudios sobre este asunto. Algunos afirman que es un trastorno de identidad que requiere tratamiento psiquiátrico, esto significa que es una patología, caracterizada por la discordancia entre la identidad de género y el sexo biológico.

Es conveniente resaltar que la investigación sobre la homosexualidad y la transexualidad, tanto como en su  tratamiento están condicionados por la posición del investigador y del terapeuta; si son conservadores, sabemos que sus resultados y terapia se orientan hacia su tendencia; y si son liberales o con tendencias homosexuales van a influir en ese sentido. Este asunto requiere estudio serio, objetivo, desprejuiciado, científico, para que sus resultados sean diáfanos.

Lo mismo es válido para los predicadores, escritores y consejeros. Una base bíblica superficial sobre estos temas, o libresca (basada en libros y no en la Biblia), conduce a posiciones de condena o de aceptación.

Estos temas son un desafío para  el  predicado de la posmodernidad, y para el cristiano en general; hay que volver a la Biblia, ya que “Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud,” 2 Timoteo 3:16 DHH

En todo caso el tratamiento bíblico es similar al de la homosexualidad, asunto que ya tratamos en artículo anterior. Y que es aplicable a Hannah, cuando tenga conciencia plena del proceso en que sus psicólogos, o  padres la indujeron.

En Venezuela existe una Ley de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, y un Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes que tal vez impediría esa “transformación” hasta que Hannah tenga la capacidad legal para decidir por sí misma.

Sobre Karina, tal vez sus canciones se promocionen más, y hasta  pueda vender los derechos para una producción cinematográfica.

O, ¿Es una forma de promocionar la transexualidad?

Cosas del posmodernismo.

La cantante dice creer en Dios, ojalá se le acerque para que le sea revelado lo correcto para su hija.

Fuente:

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Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

1 comentario en “KARINA Y LA TRANSEXUALIDAD”

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