MENSAJE BÍBLICO PARA UN PUEBLO EN CRISIS

Las medidas económicas anunciadas por el presidente de la Republica han generado un sinnúmero de interpretaciones, análisis y críticas. De todas maneras no toma por sorpresa a nadie pues los economistas y politólogos han alertado que el panorama económico para el 2016 es sombrío, desesperanzador.

Y no hace falta conocimiento en economía para comprenderlo porque el venezolano la experimenta en vivo, día a día, desde hace unos cuantos años.

¿Qué mensaje ofrece la Biblia para este tiempo de crisis?

La Biblia tiene mucho que decir a los venezolanos respecto del actual estado de cosas.

Un mensaje para la población, otro para sus dirigentes.

Revisemos en primer lugar el mensaje bíblico para el pueblo venezolano.

Dios provee a sus hijos de lo necesario en tiempos de escases. La Biblia abunda en referencias que describen como Dios cuida a su pueblo en tiempos de crisis.

La viuda de Sarepta, es una de estas conmovedoras referencias.

La historia es como sigue:

“8 Vino luego a él (Elias) palabra de Jehová, diciendo: 9 Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente. 10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba. 11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano. 12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir. 13 Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. 15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. 16 Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.” 1 Reyes 17:8-16.

En este relato observamos la prodigiosa mano de Dios proveyendo alimento al profeta Elías de una manera muy particular, usa a una viuda que era temerosa de Jehová, mas no pertenece al pueblo hebreo. De manera milagrosa multiplica la harina y el aceite hasta el fin de la sequía.

Como ese hay otros relatos que revelan la forma como Dios provee para el sustento de sus hijos.

Entonces resaltamos en primer lugar que Dios está atento de las necesidades de sus hijos y provee para satisfacerlas en aquellos días difíciles, de escases, de crisis.

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?Mateo 6:26.

Otro aspecto a tomar en cuenta en esos días difíciles nos la refiere otra cita. Revisemos esa referencia:

Leamos Jeremías 2:13:

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.”

La metáfora es clara y su interpretación es sencilla. Al leer el contexto de la cita, todo el capítulo dos, se observa que el pueblo de Israel se aparta de Dios. Toma nota de lo que menciona el versículo 20, luego lee 26 al 29.

Así pues el profeta Jeremías advierte que el pueblo se aleja de Dios, se aparta de la “fuente de agua viva” para cavar “cisternas rotas” que no retienen agua. Entonces el pueblo activa el resultado, la consecuencia, “escases de agua”.

Cavaron cisternas rotas…

He aquí la aplicación.

Dios siempre provee a sus hijos, mas hay un requisito: atender sus enseñanzas, leer y practicar su Palabra.

Es oportuno recordar un texto prominente en la Sagrada Escritura, léelo:

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.” Josué 1:8.

Entonces para la prosperidad en tu vida, y que todo te salga bien, ya conoces el secreto: leer, meditar, estudiar y practicar la Palabra de Dios.

No construyas “cisternas rotas” idolatrando:

  • Personalidades,
  • Sistemas y filosofías,
  • Promotores de cambios,
  • Imágenes,
  • Identidades espirituales paganas,

Busca a Dios.

La Biblia te dice:

“A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. 2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. 3 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David. 4 He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. 5 He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado. 6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” Isaías 55:1-7.

Dios bendiga a Venezuela.

Fuente:

Biblia: RVR60, tomada de http://www.biblegataway.org

Imágens: Google

EL DESAFÍO DE LA LEY DE AMNISTÍA Y RECONCILIACIÓN

Tal y como se ha prometido, la bancada de la oposición avanza en el proyecto de ley para propiciar una amnistía general a los presos y perseguidos políticos, tanto como reconciliar a la radicalizada sociedad venezolana.

La intención es loable, y responde a una promesa formulada durante la campaña electoral por los movimientos opositores aglutinados en la MUD.

Reconociendo el alto valor de dicha ley, la urgencia de la misma, y los positivos efectos buscados, es innegable que tal instrumento no resuelve el problema de fondo que ha generado este insoportable clima que se vive en Venezuela.

Es que como muchas veces se ha afirmado en forma repetitiva, la crisis venezolana no es por falta de leyes, recursos financieros, o talento humano.

Hemos llegado a este estado de cosas por las posiciones radicales de los actores políticos, quienes son secundados por sus seguidores. Basta observar los comentarios ofensivos, expresiones peyorativas, y gestos ofensivos de cada oponente contra los afectos al otro bando.

El impacto del discurso ofensivo, descalificador, peyorativo que desde cada bando se incita, hace más de diecisiete años ha calado en la conciencia de la población. Se ha instalado en el venezolano una actitud discriminatoria jamás vista desde la época de la independencia.

En estos últimos años se ha acentuado la profunda brecha entre los “escuálidos” y los “revolucionarios”; entre los ricos “burgueses” y los pobres “desposeídos”; entre los empresarios “explotadores” y los obreros “explotados”.

Este grado de división, de fractura, de rechazo se evidencia en los acalorados discursos que se pronuncian en los debates propios de la Asamblea Nacional. Por lo tanto el proceso de amnistía y reconciliación nacional debe comenzar en el seno de dicho Órgano del Poder Público Nacional. No tiene sentido imponer una ley tan importante y trascendental por poseer la mayoría requerida, manteniendo una herida, una brecha con el otro sector.

De repente los presos políticos se convierten en trofeos de guerra, de una guerra sin sentido entre hermanos. Unos se aferran a la idea de mantenerles entre rejas, por motivos de poder, de castigo a quienes piensan diferente; otros porque es una promesa electoral, y es un acto de justicia.

Seguramente la ley sea aprobada ya que se cuenta con suficientes votos para ella.

Mas, ¿Propiciará realmente la reconciliación nacional?

Una vez que se apruebe el instrumento legal, ¿Habrá borrón y cuenta nueva? ¿Se abrazarán de nuevo los vecinos chavistas con los escuálidos? ¿Cesarán las ofensas contra el presidente Maduro, y contra los líderes emblemáticos de la oposición?

La amnistía se decreta, más la reconciliación es un proceso que implica respeto al adversario, tanto en lo personal, como en su derecho a pensar distinto; que significa aceptar sin prejuicios a la otra persona; y va más allá, porque tiene que ver con perdonar el agravio, la ofensa, el daño infringido.

La reconciliación tiene que ver con perdonar y superar.

¿Es posible que los líderes revolucionarios sean capaces de superar los agravios cometidos contra ellos por la Cuarta República?

¿Es posible que los agraviados por la famosa lista perversa y discriminatoria, sean capaces de pasar la página? Y quienes han sido privados de sus bienes por vía de las expropiaciones, ¿Podrán avanzar en este proceso?

Habrá una verdadera reconciliación nacional mientras desde las cárceles se coordine el delito en Venezuela, los jueces nieguen la justicia, los empresarios sean coartados en sus derechos; y al ciudadano de a pie se le niegue calidad de vida.

La reconciliación va más allá de un apretón de manos.

El proceso de reconciliar al país se ha de dar en el marco de la Constitución Nacional que rige el estado de derecho, y los altos valores espirituales característicos de la sociedad venezolana.

Como se afirma anteriormente, la reconciliación nacional necesariamente debe iniciarse en el seno de la Asamblea Nacional, proponente de la ley; luego trascender a los integrantes de los Poderes Públicos Nacionales, evidentemente irreconciliados; e ir descendiendo progresivamente a todas las instituciones, hasta alcanzar a la totalidad de la Población.

En virtud de lo cual, y como entidad proponente del proyecto de reconciliación, la Asamblea Nacional tiene que convertirse en motor de la misma. Mas no solamente desde la perspectiva legal, sino comunicacional, social, personal, moral; en una palabra, integral.

Los venezolanos de veras queremos ver al joven y prometedor jefe de la Fracción Parlamentaria Oficialista, Héctor Rodríguez, sentado junto al jefe de la Fracción Parlamentaria del cambio, Julio Borges, evaluando las distintas opciones para resolver esta horrible crisis; es deseable, en el mismo orden de ideas que el máximo exponente del Poder Ejecutivo, actúe codo a codo con el Presidente de la Asamblea nacional, buscando alternativas de solución. Que Ministros, Empresarios y Trabajadores propicien un dialogo tan fecundo que restituya la producción de todo cuanto este paralizado, quebrado, ineficiente del aparato productivo nacional.

Mas ello no se decreta, se motiva, se inspira, se acuerda.

Este es el reto de la oposición.

De nada sirve sacar a los presos políticos de sus encierros, que todos deseamos, si ello va a suponer un recrudecimiento de la radicalización, del odio, de la retaliación.

El paso previo para una Amnistía fecunda es la reconciliación Nacional.

Sin entrar en el debate religioso, es conveniente afirmar, y recordar que la sociedad venezolana, cuyos valores morales, espirituales y culturales están enraizados en la Biblia, que precisamente en ese Sagrado Libro se muestra el proceso lógico que conduce a la reconciliación entre personas en conflicto, enemistadas.

Ese libro contiene los principios para la resolución pacífica de conflictos, y la reconciliación entre prójimos enemistados.

Por cierto, si tú apreciado lector quieres la reconciliación nacional, te doy un dato: Comienza tú, da un gigantesco paso reconciliándote con tu prójimo, cualquiera que sea el motivo de la ruptura. Si eres revolucionario bolivariano, baja la guardia y reconcíliate con tu adversario político escuálido. Caso contrario, tu amigo escuálido, respeta y acepta a tu oponente bolivariano.

Que tal si le damos vigencia plena a aquello de “perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden…

La paz sea con tu espíritu…

Imágenes: Google

LA HOMOSEXUALIDAD, UNA PERSPECTIVA BÍBLICA

En la Biblia la homosexualidad no es un tema relevante.

El Sagrado Libro contiene pocas referencias relacionadas con este aspecto humano, aunque las que existen son contundentes.

Es probable que esto suceda porque la homosexualidad no era algo común entre los hebreos de la antigüedad; en los judíos de la época posterior al exilio babilónico, ni en los tiempos del cristianismo naciente.

No hay mención alguna de que personajes bíblicos de entre el pueblo de Dios tuviesen esta orientación sexual. No porque se omitiese a propósito, ya que como sabemos los escritores bíblicos no “maquillaron” los relatos para ocultar imperfecciones; sino que lo hicieron crudamente. Abraham, Jacob, David, por mencionar solo tres de los conocidos héroes bíblicos, son mostrados tal y como son. No se oculta que Abraham usó a Sara para provecho personal en Egipto; que Jacob fue engañador profesional; y David, un promiscuo que no le tembló el pulso a la hora de matar al esposo de su amante.

Tal vez la vida arraigada en los principios establecidos por Jehová, el Dios de Israel, fue un factor que minimizó el desarrollo de esta orientación sexual entre los israelitas.

¿Qué establece la Biblia respecto de la homosexualidad? Veamos:

“No te echarás con varón como con mujer; es abominación.”, Levíticos 18:22.

“Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.”, Levíticos 20:13.

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” 1 Corintios 6:9-10.

La primera cita en el contexto de algunos actos prohibidos, abominables, todo el capítulo dieciocho; la segunda en el marco de las consecuencias por actos abominables, capítulo veinte; la tercera en el marco de la vida práctica del cristiano.

La homosexualidad es una tendencia prohibida en la Biblia.

¿Por qué dicha prohibición? Porque es una relación que va contra la naturaleza humana. Las leyes de la genética establecen que en la información contenida en el núcleo de una célula de la especie humana, existe un gen xx que determina el sexo femenino, y un gen xy, que define el sexo masculino. Hasta el estado actual de la ciencia es así, y siempre, desde que el hombre existe, es así.

Como uno de los objetos del sexo es la reproducción y permanecía de la especie, la anatomía humana ha sido diseñada heterosexual. Los órganos genitales de cada sexo han sido configurados de tal forma que se acoplan perfectamente con el opuesto.

Por otra parte, la fecundación humana por naturaleza es interna, se produce en el interior de la mujer, por lo que es necesario el apareamiento y toda la mecánica de la relación sexual ya conocida.

Es por esto que en la Biblia se afirma:

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Génesis 1:27-28.

“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”, Génesis 2:24.

Ambos textos en el marco de la creación.

Por este motivo la prohibición de la homosexualidad.

Imagina la hipotética circunstancia de que exista un isla cuyos habitantes sean solo hombres; y en su antípoda, al otro lado del mundo, otra isla en la que habiten solo mujeres. En esas condiciones imaginarias, ¿Crees posible la pervivencia de la especie humana? Hay que establecer algún mecanismo de interconexión entre las islas para que no se extinga la raza humana.

¿Qué factores determinan la homosexualidad?

Comencemos por establecer que la homosexualidad es una tendencia sexual, una orientación sexual; que no es un sexo, o tercer sexo. Sobre esto se ha pronunciado la genética, confirmada por la anatomía y fisiología humana.

Hay una gama indefinida de factores que propician esta tendencia humana.

Existen muchos estudios al respecto.

Algunos afirman que se relaciona con eventos ocurridos en la niñez; otros debido a la abundancia de ciertas hormonas asociadas a características del sexo opuesto. Un mecanismo de castigo a la figura paterna o materna; la agresividad paterna. Hay abundante bibliografía al respecto.

¿Cuál es el enfoque bíblico al respecto?

Dejemos que la Biblia nos hable.

21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, 25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

Este texto es fuerte, y parece un tratado contra la homosexualidad. En realidad Pablo en sus dos primeros capítulos de esta carta a los romanos trata una realidad poco halagadora. La realidad del pecado y sus consecuencias en el hombre.

Pablo explica, Dios se revela, y muestra su amor y gracia para con el hombre; pero el hombre le rechaza e ignora, y prefiere seguir las tendencias carnales que desvirtúan su naturaleza humana.

Esta tendencia carnal, se denomina pecado. Y el pecado no es otra cosa que desobediencia al orden divinamente establecido.

Así pues, cuando Pablo establece que la homosexualidad es pecado; coloca esta tendencia humana “al mismo nivel” que las demás tendencias humanas a desobedecer. Para visualizar esta idea, lee de nuevo 1 Corintios 6:9-10.

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” 1 Corintios 6:9-10.

No es una carga contra los homosexuales, sino contra todos los que practican actos que contravienen las normas naturales del comportamiento humano que la Biblia propone como principios para el buen vivir.

Para comprender la anterior cita de Pablo, hay que analizar la pregunta con la que comienza el versículo nueve. ¿Quiénes no heredarán el reino de los cielos? Los injustos. Un “injusto” en el contexto bíblico es quien “no ha sido justificado a través de Jesucristo”, lea Romanos 5:1-2.

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; or quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.”

Y complementando esta idea, leemos en 1 Corintios 5:17:

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

¿Puede ser salvo un homosexual? Disculpen esta absurda pregunta.

En la Biblia a la persona de esta tendencia se le trata en igualdad de condiciones que a cualquier hombre, no se le discrimina. Si se arrepiente, es gloriosamente salvo. Lee Juan 3:16, allí se incluyen con ese maravilloso “todo”, tan igual como usted amigo lector, que tiene por allí su pecadillo, el cual según 1 Juan 1:9, al confesarlo, es perdonado.

La Biblia afirma que no se puede discriminar a los homosexuales, y condena la homofobia. Veamos:

Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey. 2 Pedro 2:17

En el que “honrad” transmite la idea de respetar; así como aquello de “ama a tu prójimo como a ti mismo”.

¿Puede un homosexual modificar su tendencia?

Volvamos a la escritura.

Leamos el pensamiento “completo” de Pablo en la cita 1 Corintios 6:9-11:

9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

Lee el versículo once. Algunos lo “eran”, y han sido lavados, santificados y justificados.

En la cultura griega, y posterior la romana, imperante en la época de Pablo, la homosexualidad no era mal vista, ni reprobada; era parte de estilo de vida. De ahí aquello de “y estos erais algunos…”

Por otra parte la homosexualidad puede ser tratada como el alcoholismo, el adulterio, la mitomanía, o cualquier otra tendencia que requiera tratamiento; el cual como es bien sabido el sujeto necesita aceptar.

No estoy con esto afirmando que el homosexual es un enfermo, lo refiero en el sentido de que la persona “desee” modificar la conducta, y busca estrategias para hacerlo.

¿Cómo hay que tratar a un homosexual? Otra pregunta que a lo mejor ofende su inteligencia, por sabida. Con respeto, amor, comprensión, empatía, tolerancia. Asumiendo con toda piedad el pensamiento de Pablo en Gálatas 5:1-5:

“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. 2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. 3 Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. 4 Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; 5 porque cada uno llevará su propia carga.”

Este aspecto necesariamente tendrá que ser abordado en los círculos cristianos sin prejuicios, falsas creencias, objetivamente, como es considerado en la Palabra de Dios.

Finalmente, una orientación para quienes han sido formados con el hábito de juzgar y condenar a los demás, les dejo con todo respeto el siguiente texto:

17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Juan 3:17-18.

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.” Juan 13:34.

Si hay cerca de ti una persona con esta tendencia, amala, respétala, acéptala, como Cristo lo hace contigo.

Ahora si quieres que cambie su orientación sexual, requiere que la otra persona lo acepte, y sobre todo que acepte la obra transformadora de Jesucristo.

Para mayor información, busca un consejero. Estoy a tu orden, humildemente.

Mi correo es: ila0511@yahoo.com

Fuente:

EL MATRIMONIO IGUALITARIO IRÁ A LA ASAMBLEA NACIONAL

Se vislumbra en el panorama legislativo la discusión del proyecto de ley sobre el matrimonio igualitario. Esto lo afirma el Secretario Ejecutivo de la MUD en declaraciones a la prensa.

Y es muy probable que nuestro Parlamento la apruebe, siguiendo el ejemplo de otros países que ya lo han hecho.

Al escribir sobre este tema, aclaro previamente que no tengo prejuicios contra ninguna persona y su condición; ni soy homofóbico; acepto sin discriminación de ninguna especie a todo el mundo; creo en el derecho personal de autodeterminación y libertad de conciencia; respeto y me esmero en cumplir el artículo 60 de la Constitución Nacional.

Hago la anterior declaración, en virtud de este escrito acerca de la futura ley.

Insisto tengo amigos a quienes estimo, respeto, y les profeso afecto, que decidieron valientemente declararse homosexuales, hombres y mujeres; y mi afecto por ellos es incondicional, incólume.

En este escrito no es contra los homosexuales, sino una reflexión acerca de la ley de matrimonio igualitario.

La historia de la humanidad, y la ciencia declaran que existen dos sexos, y dos orientaciones sexuales. Sexo masculino, y sexo femenino; determinados genéticamente por los cromosomas xy y xx, respectivamente.

En Wikipedia la enciclopedia de “chuletas” más grande del mundo se lee: “En los animales con este tipo de diferenciación sexual cromosómica, la sola presencia de pares cromosómicos XX significa la expresión genética que da por resultado un individuo hembra, mientras que la asociación y combinación XY significa la expresión genética que resulta en un individuo macho.”

Imagen tomada de Google.

Es decir, el sexo no es algo que una persona elige, sino que se determina en el momento de la concepción. Por otra parte, las leyes del desarrollo genético humano determinan una anatomía que es resultado de la influencia de los cromosomas.

Esto nos permite afirmar que solo existen dos sexos. No hay un tercer sexo. Muchos podrán rebatir este concepto con argumentos bien sustentados, que echen por tierra lo que acá afirmo; sin embargo la historia de la humanidad, la arqueología, antropología, y la genética declaran que solo existen dos sexos.

Algunos dirán que la historia declara la existencia de la homosexualidad desde que el hombre existe, y esto es real. Muchos de los héroes y filósofos griegos, de acuerdo a los historiadores eran homosexuales, y no dejamos de admirarles por ello.

Es que la homosexualidad no es un asunto genético sino algo que se adopta por voluntad propia, o por motivación de influencias externas. Es lo que se define como orientación sexual, que es distinta al sexo.

Existe un creciente grupo de personas, que poseen genes xy, los cuales, los genes, determinan una anatomía de macho, varón, hombre; pero por algún motivo prefieren unirse con personas de su mismo sexo. Lo mismo ocurre con personas que poseen genes xx, que les desarrolla órganos genitales femeninos, pero prefieren mantener relaciones sexuales con otras mujeres.

Esto es un asunto de orientación sexual, de decisión personal, de derecho humano, que respeto.

Respeto que dos hombres vivan como pareja, o dos mujeres lo haga. Eso es algo que deciden libremente. Pero ellos no podrán realizar el acto sexual natural, de acuerdo a la estructura anatómica, por carecer de órganos que se complementen. Y tampoco podrán procrear hijos, por los mismos motivos.

¿Qué pretende la ley de matrimonio igualitario?

Legislar sobre algo que va contra la naturaleza humana que determina un sexo, definido por leyes genéticas; que de igual modo afecta la naturaleza de la familia, organizada alrededor de un hombre y una mujer, la pareja, que posibilita la pervivencia de la especie.

Igualmente porque abre posibilidades para la solicitud de otras leyes que contravienen la naturaleza humana, la sexualidad natural; como es el caso de un pedófilo que solicite se acepte su “orientación sexual”, pues voluntariamente decide su preferencia sexual hacia los niños; o un adultero, porque su “orientación sexual” es aparearse con una persona que no es su cónyuge.

Esto le parecerá ridículo. Pero es lo que se pensaba sobre una ley como esta hace unos 100 años, tal vez mucho menos.

Al hacer estas comparaciones, no estoy afirmando, ni sugiriendo, que la homosexualidad es un delito. Es un “aspecto del de carácter”, que como tal necesitamos entender.

Esta ley va a traer conflictos a los Ministros apegados a sus convicciones.

¿Cómo bendecir un acto que va contra natura?

A mi modo de pensar, es como si a un ministro se le solicite “bendecir una “relación adúltera”.

Un día de estos la ley será discutida y seguramente aprobada.

Hay que estar claros en la posición que adoptaremos.

Fuente: