DE OBISPO A OBISPO Y PARA TODA VENEZUELA

Circula en la red una carta presuntamente escrita por un ilustre prelado católico venezolano, dirigida a otro distinguido prelado de la misma fe religiosa. Dicha comunicación contiene verdades que mueven a reflexión, se transcribe seguidamente, eliminando los nombres mencionados en la misma, en virtud de que se desconoce si la carta es original, o si fue escrita por un autor anónimo para llamar la conciencia de los venezolanos, usando el nombre del ilustre y bien conocido prelado.

He aquí la misiva:

“Escribo éstas líneas animado por mi fe Católica, y por el ejemplo dado por nuestros últimos Papas y sin lugar a dudas, por el ejemplo del mismo Jesús.

Mis palabras en este momento van dirigidas a Monseñor… nombre del Monseñor… Obispo y Pastor de la Diócesis de nombre de una ciudad venezolana, aunque sus acciones me lleven a dudar de su condición de Pastor.

Sr. Obispo, en estos momentos… nombre de un político venezolano… de …una ciudad de Venezuela se encuentra preso, en huelga de hambre y enfrentando un juicio, que no es más que una payasada de este régimen que hoy gobierna Venezuela; y usted y muchos Obispos solo guardan silencio, sin una palabra ni siquiera de aliento, sin una acción o pronunciamiento concreto por la liberación o por un juicio justo, y ajustado el debido proceso para nuestro hermano… nombre del político venezolano… hijo de esta tierra de la cual usted también se hace llamar hijo y nada más lejos de eso.

Quisiera recordarle que cuando… nombre de político venezolano… enfermó, usted le acompañó en La Grita, ofició muchas misas por su sanación y el día que murió, usted dejó sus obligaciones botadas, como decimos por aquí, para subir a un avión y llegar a Fuerte Tiuna. Aplausos para usted que visitó y acompañó a un enfermo! Pero le digo… nombre del político… tiene un año y tres meses preso, y usted ni una palabra, ni una visita, ni una misa! Pero ¿cómo pedirle duraznos al árbol que da mangos?. ¡No se puede ser Pastor solo de un color, rojo en este caso.

¡No se puede ser Sacerdote y Padre en la fe de unos y otros no!, ¡Usted sabe muy bien que su persona puede abogar, por todos los presos políticos, y bien sabe el pueblo del… nombre del Estado… porqué!

Deje a un lado su pensamiento político obvio para todo el mundo, piense que… nombre del político… también está enfermo, no puede caminar, no esta consumiendo alimentos y cada día su condición empeora y su lucha es justa, pacífica y democrática, y además lógica. ¡porque no se puede aceptar la cárcel y el confinamiento cuando se es inocente!

Siga el ejemplo de Benedicto XVI, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II y le pongo uno más cercano: el de Monseñor Arias Blanco y actúe como Padre y Pastor! No solo de… nombre del político… sino de todo este pueblo rebelde y valiente del… nombre del Estado!

¡No le pedimos que se haga opositor. Le pedimos que se haga Pastor!”

Hasta aquí la misiva.

Esta carta, en el supuesto de que sea apócrifa, no auténtica, contiene realidades que no pueden pasar desapercibidas; presenta una imagen de lo que ocurre en Venezuela.

La misiva cuestiona al prelado católico por asumir una actitud parcializada frente al acontecer venezolano, y por no cumplir las tareas inherentes a su condición de pastor, cuando se trata de una persona con la que no comparte su posición política; se le reclama que dada su autoridad y cercanía con el gobierno pudiera influir, y mediar en favor de los presos políticos, propiciar se cumpla el estado de derecho.

Esa carencia de objetividad, impropia en una persona con la alta misión del receptor de la carta, de ser cierta, no es exclusiva, ni aislada. Y es una de las razones de que la situación venezolana haya desbordado en la crisis que hoy vivimos.

La misiva también puede ser dirigida al pueblo cristiano en general, que se ha dividido en tres secciones: unos a favor de la revolución bolivariana, otros contra ella, y una porción neutral. Cada uno con sus argumentos y cuota de responsabilidad.

Se dice que hay personas muy cercanas a las más altas autoridades del Poder Ejecutivo que profesan la fe de Jesucristo; se comenta que en el Concejo de Ministros y en el Alto Mando Militar, también hay personas con similar fe; que hasta en los altos cargos de algunos órganos de los Podres Públicos, se han sentado cristianos; y que existen ministros de diversas denominaciones cristianas, católicos o evangélicos, que tienen acceso directo a Miraflores, y al Despacho Presidencial.

Entonces, quien conoce la Sagrada Escritura, y sufre por la situación imperante en Venezuela, desea en lo íntimo de su corazón, y ora para que alguno de aquellos que estando a ese nivel, o un grupo de ellos, sean instrumentos Divinos para actuar en tales escenarios, y propiciar cambios positivos en los gobernantes. Como la Reina Ester en Persia, para ir al Despacho Real en nombre de quien Gobierna el Universo, y hablarle al corazón del Dignatario en funciones de Gobierno, para que cambie de actitud, Ester 4:13-17; o de unos cuantos Sadrac, Mesac, y Abed-nego, en Babilonia, que expusieron su vida en el horno de fuego, para dar testimonio al rey de su fe en “quien podía liberarles”, hecho que finalmente conmovió al monarca, Daniel 3:27-30; se anhela un Nehemías en el Palacio Real de Persia, quien por su alto grado de confianza con el Rey, pudo influir constructivamente, para que se cumplieran los propósitos de Dios, Nehemías 2:1-8; se espera por un mensajero que lleve la Palabra al Palacio, como ocurrió en tiempos de Josías, hecho que propició una renovación moral y espiritual del gobernante, con repercusiones positivas para toda la Nación, 2 Reyes 22:10-13.

También los cristianos opositores necesitan aquella misiva, desde esta trinchera se lanzan anatemas y juicios contra quienes están en el poder; esta es una actitud tradicional en muchos venezolanos. No se hace por maldad, sino para denunciar actitudes erradas, como hicieron los profetas de Israel; pero las mismas deben ser remitidas a los que se denominan dirigentes del Bloque Opositor, quienes igualmente actúan de espaldas a Dios, y a los intereses nacionales, y con su silencio son cómplices de los errores de la actual administración. Ellos también necesitan el mensaje transformador de Jesucristo, para que en lo personal sean bendecidos, y obren como instrumentos divinos para propiciar una renovación total del País.

¿Cuantas veces se ha deseado el mismísimo infierno para algún personaje del gobierno, o de la oposición? Desde una perspectiva bíblica nadie debe ir al infierno, al contrario se urge proclamar la Palabra, para que procedan al arrepentimiento, y no tengan ese fatídico destino.

Hoy se requiere un mensajero de Jesucristo que despojado de adulancia, tanto como de prejuicios, se siente privadamente en Miraflores y con autoridad espiritual abra la Biblia y muestre la necesidad de un encuentro con Dios, un llamado personal al arrepentimiento; y luego muestre lo dice la Biblia para que una nación prospere. Lo mismo vale para los demás órganos de los Poderes Públicos Nacionales, y otras instituciones del Estado.

Reproducción imaginaria de Jonas predicando en Ninive.

No será una novedad que Dios use a un mensajero poderosamente, y cambie a un gobernante; aun en aquellos que parecen una tarea imposible. La Biblia da testimonio de esta realidad, y la Historia lo confirma. Dios habló a Nabucodonosor, monarca del cruel y apóstata Imperio Babilónico, quien aceptó la soberanía de Dios, Daniel 2:46-47; 4:37; más tarde Ciro, Rey de Persia, en un momento de su gobierno, reconoció que era un monarca al servicio de Dios, 2 Crónicas 36:22-23.

Siempre hubo un mensajero divino a cargo de llevar el mensaje al Monarca, para llamarle al arrepentimiento y luego usarle como poderoso instrumento de gracia para la Nación.

Años más tarde lo hizo con Alejandro Magno, para preservar al Templo y a Jerusalén. Según el historiador judío Flavio Josefo, y el Talmud judío, Dios le mostró en una visión a Alejandro, como sería su entrada a Jerusalén, y también preparó al Sumo Sacerdote para recibirle en paz. Cuando entró a Jerusalén, le esperaban todos los sacerdotes con sus vestimentas ceremoniales. Alejandro se postró delante del Sumo Sacerdote en reconocimiento al Dios cuyo nombre éste llevaba inscrito en la frente. Alejandro explicó a sus sorprendidos hombres que cada vez que salía a la batalla, tenía una visión: Un hombre muy parecido al Sumo Sacerdote conducía sus tropas a la victoria. Luego los judíos describieron a Alejandro las profecías de Daniel que revelaban su dominio, lo cual le convenció sobre su carácter de escogido. Por lo cual Alejandro fue muy benévolo con los judíos.

Alejandro Magno en el Templo de Jerusalén

Pintura “Alejandro Magno en el Templo de Jerusalén”. Óleo en el Museo Nacional del Prado en Madrid, España.

Siglos después, según la tradición, el emperador Constantino I, momentos antes de la Batalla del Puente Milvio el 28 de octubre de 312, tuvo una visión, una Cruz se le apareció a Constantino en el cielo, pidiéndole que sustituyera las águilas imperiales de las insignias de los soldados por la Cruz cristiana, de manera que con ese signo vencería. Cuenta la leyenda que después de este sueño o visión, Constantino adoptó el lema latino “In hoc signo vinces”; Con este signo vencerás.

Sería una gran bendición para Venezuela y el Mundo, si los Gobernadores, Alcaldes, Miembros de los Cuerpos deliberantes y demás venezolanos fuesen confrontados con la Palabra de Dios y comprendan todo lo que puede hacer Dios por ellos personalmente, y por la población en general a través de ellos.

Al receptor de la misiva del prelado, antes mencionada, se le exhorta: “¡No le pedimos que se haga opositor. Le pedimos que se haga Pastor!”

Dicha carta, también puede ser remitida a la Conferencia Episcopal Venezolana, al Consejo Evangélico de Venezuela; a las Confraternidades, y Convenciones evangélicas de Venezuela.

Consejo Evangélico de Venezuela.

A todos los cristianos venezolanos: “No se le pide que cambie de posición política… Se le pide que cumpla su misión establecida en la Sagrada Escritura”.

Cualquiera puede argumentar que para eso se necesita un llamado divino, entonces he aquí el llamado:

¿Cómo oirán sin haber quien les predique? Romanos 10:14.

Fuente:

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Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

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