EL CRISTIANO ANTE LA ELECCIÓN DE LA ASAMBLEA NACIONAL Y LA BIBLIA

En el último trimestre del presente año 2015, el venezolano tendrá que tomar una importante decisión, porque según pronunciamiento del órgano del Poder Electoral, CNE, habrá elecciones para seleccionar a los Integrantes de la Asamblea Nacional, dado que la actual Asamblea se instaló el 5 de enero de 2011, y ejercerá sus funciones hasta el 5 de enero de 2016. Por lo cual, el cristiano venezolano tiene que evaluar su determinación en el momento de votar, a la luz de lo que establece la Constitución de la Reública, así como los principios de su fe contenidos en la Palabra de Dios.

Como la soberanía reside en el pueblo, según el artículo 5 la Constitución de la República, significa esto que el venezolano tiene la responsabilidad de elegir a quienes le representen ante el órgano del Poder Legislativo Nacional.

Por este motivo la denominada MUD eligió ya los candidatos a Diputados ante la Asamblea Nacional el pasado domingo 17 de mayo, en circunscripciones de los estados Táchira, Zulia, Falcón, Trujillo, Portuguesa, Cojedes, Carabobo, Distrito Capital, Bolívar, Anzoátegui, Monagas y Nueva Esparta. El resto fue elegido por consenso.

Mientras tanto, el PSUV, partido de gobierno, realizará sus elecciones primarias en todos los estados del país, el próximo 28 de junio.

Los precandidatos que resulten ganadores en las primarias del PSUV, el 28 de junio, más los seleccionados por la denominada MUD, serán los postulados como candidatos a Diputados ante la Asamblea Nacional, en las elecciones que se realizarán a fines de año, para las cuales el ente comicial no ha dado fecha aún.

La Asamblea Nacional, como se sabe, es el órgano encargado de ejercer el Poder Legislativo. En tal funciones tiene las siguientes atribuciones y competencias, de acuerdo al artículo 187 de la Constitución Nacional.

Artículo 187. Corresponde a la Asamblea Nacional:

  1. Legislar en las materias de la competencia nacional y sobre el funcionamiento de las distintas ramas del Poder Nacional.
  2. Proponer enmiendas y reformas a esta Constitución, en los términos establecidos en ésta.
  3. Ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional, en los términos consagrados en esta Constitución y en la ley. Los elementos comprobatorios obtenidos en el ejercicio de esta función, tendrán valor probatorio, en las condiciones que la ley establezca.
  4. Organizar y promover la participación ciudadana en los asuntos de su competencia.
  5. Decretar amnistías.
  6. Discutir y aprobar el presupuesto nacional y todo proyecto de ley concerniente al régimen tributario y al crédito público.
  7. Autorizar los créditos adicionales al presupuesto.
  8. Aprobar las líneas generales del plan de desarrollo económico y social de la Nación, que serán presentadas por el Ejecutivo Nacional en el transcurso del tercer trimestre del primer año de cada período constitucional.
  9. Autorizar al Ejecutivo Nacional para celebrar contratos de interés nacional, en los casos establecidos en la ley. Autorizar los contratos de interés público municipal, estadal o nacional con Estados o entidades oficiales extranjeros o con sociedades no domiciliadas en Venezuela.
  10. Dar voto de censura al Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva y a los Ministros o Ministras. La moción de censura sólo podrá ser discutida dos días después de presentada a la Asamblea, la cual podrá decidir, por las tres quintas partes de los diputados o diputadas, que el voto de censura implica la destitución del Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva o del Ministro o Ministra.
  11. Autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país.
  12. Autorizar al Ejecutivo Nacional para enajenar bienes inmuebles del dominio privado de la Nación, con las excepciones que establezca la ley.
  13. Autorizar a los funcionarios públicos o funcionarias públicas para aceptar cargos, honores o recompensas de gobiernos extranjeros.
  14. Autorizar el nombramiento del Procurador o Procuradora General de la República y de los Jefes o Jefas de Misiones Diplomáticas Permanentes.
  15. Acordar los honores del Panteón Nacional a venezolanos y venezolanas ilustres, que hayan prestado servicios eminentes a la República, después de transcurridos veinticinco años de su fallecimiento. Esta decisión podrá tomarse por recomendación del Presidente o Presidenta de la República, de las dos terceras partes de los Gobernadores o Gobernadoras de Estado o de los rectores o rectoras de las Universidades Nacionales en pleno.
  16. Velar por los intereses y autonomía de los Estados.
  17. Autorizar la salida del Presidente o Presidenta de la República del territorio nacional cuando su ausencia se prolongue por un lapso superior a cinco días consecutivos.
  18. Aprobar por ley los tratados o convenios internacionales que celebre el Ejecutivo Nacional, salvo las excepciones consagradas en esta Constitución.
  19. Dictar su reglamento y aplicar las sanciones que en él se establezcan.
  20. Calificar a sus integrantes y conocer de su renuncia. La separación temporal de un diputado o diputada sólo podrá acordarse por el voto de las dos terceras partes de los diputados y las diputadas presentes.
  21. Organizar su servicio de seguridad interna.
  22. Acordar y ejecutar su presupuesto de gastos, tomando en cuenta las limitaciones financieras del país.
  23. Ejecutar las resoluciones concernientes a su funcionamiento y organización administrativa.
  24. Todo lo demás que le señalen esta Constitución y la ley.

Como puede observarse, la Asamblea Nacional tiene como función principal garantizar el ordenamiento jurídico del país, su adecuación a la Constitución de la Republica; y es la encargada de crear leyes, ejercer control sobre el Gobierno y la Administración Pública.

Por lo tanto los integrantes de la Asamblea Nacional deben poseer cualidades personales que signifiquen méritos para ejercer las altas responsabilidades que en un estado democrático y de derecho exige. Pero también poseer valores consecuentes y consistentes con la identidad nacional.

En este sentido el pueblo cristiano venezolano, necesita tomar conciencia de cuál es su deber, su posición frente al venidero proceso electoral. Y tal posición debe ser asumida en consecuencia a sus responsabilidades ante sus autoridades superiores. Este aspecto de la autoridad superior lo tratamos en artículo anterior, que aquí resumimos así:

La autoridad superior para un cristiano es Dios, quien ejerce la suprema autoridad en asuntos espirituales, de conciencia y de comportamiento; la Biblia, la Palabra de Dios, que es la norma de fe y conducta; y la Constitución Nacional, la cual define los principios superiores de convivencia en Venezuela.

Asumiendo tales principios, el cristiano venezolano puede decidir por quien sufragar, en el momento que el Órgano Electoral lo establezca. En este sentido, reiteramos, el cristiano debe actuar apegado a lo establecido por sus autoridades superiores, antes definidas.

Esto quiere decir que un cristiano, consecuente con sus altos valores y principios, no puede ir al acto electoral sin previamente evaluar a la persona por quien va a votar para que le represente en el órgano del Poder Legislativo, con tan importantes funciones.

Esta tarea no es difícil, la Palabra marca pauta, y ofrece algunas instrucciones.

Observa lo que expresa la Palabra.

Ante la elección de un gobernante:

4 Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová; y luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida? 5 El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio. 6 Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. 7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 1 Samuel 16:4-7

La palabra corazón, en el contexto de la Biblia, significa pensamiento, mente, actitud. Se refiere a los valores de una persona, sus principios, filosofía de vida, creencias, valores espirituales, temor de Dios; aspectos que determinan el proceder de una persona. La idea es que para elegir a un gobernante hay que valorar prioritariamente sus principios, ya que éstos van a determinar su forma de actuar.

El texto refiere el momento en que David fue elegido Rey de Israel.

Cualidades personales de un ciudadano:

Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. Miqueas 6:8

Tres cualidades que no necesitan mayores explicaciones. Tal vez sea necesario mencionar, respecto de “humillarte ante tu Dios”, que en el contexto del escritor significa reconocer a Dios como su Señor, y rendirle obediencia.

Sobre quien ejerce la autoridad:

Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime. Proverbios 29:2

Observamos que el ejercicio de la autoridad, del gobierno trae consecuencia al pueblo. Y en Venezuela es el pueblo mismo quien elige a sus gobernantes.

Estos tres sencillos parámetros constituyen guías para evaluar a los postulados para un cargo de representación popular, por elecciones, como es el caso de un Diputado ante la Asamblea Nacional. Es decir, antes de acudir al acto electoral, el seguidor de Jesucristo necesita revisar los antecedentes, en el buen sentido del término, del candidato; conocer sus principios, analizar su comportamiento cívico, familiar; sus valores espirituales. Porque como ese candidato piense, así va a ser su actuación en la Asamblea.

Existen más criterios en el mismo orden de ideas, solo mencionamos estos como ejemplo.

Tal vez alguien piense que los criterios antes señalados son para elegir a un Sacerdote, un Pastor, en el marco de alguna Iglesia, a los dirigentes de una congregación; mas es conveniente recordar que un Diputado en la Asamblea Nacional tiene tareas de primordial importancia para la conducción del País, tales como garantizar el Estado de Derecho, dictar leyes, controlar al Gobierno, y propiciar que vivamos “quieta y reposadamente”.

Hay más textos que pueden servir de orientación, se mencionan solo algunos para no extender demasiado el escrito. Sin embargo si algún lector desea mayor información al respecto, solicítela en la sección “comentarios”, al pie de este artículo; o acuda al Pastor de su congregación, o al Sacerdote de su Parroquia. Ellos le orientarán a la luz de la Biblia, y de los principios cristianos.

Ahora piense, ¿Qué hacer si los candidatos no están dentro de los lineamientos bíblicos? O, ¿Si representan tendencias contrarias a los principios cristianos?

Este aspecto lo analizaremos en siguiente escrito.

Fuente:

  • Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
  • Biblia Versión RVR60: Tomada de biblegateway.org
  • Imágenes: Google
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Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

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