CARNAVAL, PLACER ANTES DE LA PENITENCIA

Nuevamente gran parte del Mundo Occidental, especialmente en América Latina, se alista para celebrar el Carnaval.

Esta es una festividad anual, que se realiza en los dos días que preceden al Miércoles de Ceniza, por lo tanto, a la Cuaresma. El origen de esta festividad se remonta a las celebraciones como las que se realizaban en honor a Baco, el dios del vino; las saturnales y las lupercales romanas; o las que se hacían en honor del toro Apis en Egipto.

Según algunos historiadores, el origen del carnaval lo encontramos en Sumeria, y Egipto, hace más de 5.000 años; más tarde, en el Imperio Romano se realizaron celebraciones muy parecidas, desde donde se expandió la costumbre por Europa; llegando a nuestro Continente con los navegantes españoles y portugueses a partir del siglo XV.

La palabra “carnaval”, para algunos autores, deriva del latín carne-levare, que significa “abandonar la carne”, “abstenerse de comer carne”, es decir “ayuno”, que es la prescripción obligatoria para el pueblo católico durante todos los viernes de la Cuaresma.

Por lo tanto, el carnaval es una fiesta en la que se puede “comer carne”, y disfrutar los placeres carnales, ya que los próximos cuarenta días son de abstención, recogimiento y penitencia.

El carnaval está asociado principalmente con el catolicismo, y en menor medida con los cristianos ortodoxos orientales; las culturas denominadas “protestantes”, usualmente no celebran el carnaval por considerarla una festividad pagana.

Según el libro Guinness de los Récords, la celebración del carnaval más grande del mundo es la de Río de Janeiro; y la mayor agrupación carnavalesca, comparsa, es la “Galo da Madrugada”, de la ciudad de Recife, sitio de otro carnaval muy importante.

El más largo es el de Gualeguaychú en Entre Ríos, Argentina, que dura desde el primer fin de semana de enero, hasta el primer fin de semana de marzo.

El carnaval se caracteriza por las máscaras, las comparsas y murgas, los bailes de disfraces y los desfiles de carrozas. Así como de otros componentes donde no falta el licor, y las múltiples opciones para dar rienda suelta a la lujuria, y a los bajos deseos de la carne.

Si piensas celebrar el Carnaval, detente a reflexionar en el tipo de festividad que lo origina, y los propósitos del mismo.

En todo caso, como tienes dos días libres, dedícalos al descanso, comparte con tu familia, y reflexionar la clase de relación que cultivas con tu Creador.

Fuente: Wikipedia, La Enciclopedia Libre

Imágenes: Google

Anuncios

Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s