ROXANA VARGAS, UNA LECCIÓN PARA LA VIDA

Existen hechos que por su naturaleza permanecen indelebles en la memoria.

Tal es el trágico caso de la pareja Roxana-Edmundo, que por las características del suceso es motivo de permanente evocación, y suscita diversos análisis e interpretaciones.

ROXANA - EDMUNDO

El drama se inicia en un encuentro casual. La joven Roxana Vargas Quintero, una prometedora estudiante de Comunicación Social, pasante en una canal de televisión venezolano, de 19 años de edad, sufre de un trastorno común en jóvenes de esta época, anorexia, propiciada por carencias afectivas, en muchos casos, e inducida por los estándares de belleza establecidos por esta sociedad posmoderna.

La anorexia nerviosa, es una enfermedad específica caracterizada por una pérdida autoinducida de peso acompañada por una distorsión de la imagen corporal.

Este trastorno, impulsa a la madre de Roxana a buscar alternativas de solución. por lo que la lleva a consulta con su psiquiatra, el doctor Edmundo Chirinos. Estamos en octubre de 2007.

El doctor Chirinos, para ese momento tenía 70 años, y era un prestigioso terapeuta, con un brillante historial: Médico, psiquiatra, psicólogo, con diversos posgrados en ciencias de la salud; presidente fundador del colegio de psicólogos; profesor universitario, exrector de la Universidad Central de Venezuela, excandidato presidencial, exdiputado ante la Asamblea Constituyente, escritor; psiquiatra, según él, de varios presidentes de Venezuela.   

La relación terapeuta-paciente se inició normalmente, más al pasar del tiempo se fue convirtiendo en amistad, para luego trascender a un romance, que derivó en una relación de pareja.

Según cuenta la joven en un blog que escribía, y las conclusiones del Ministerio Público, Edmundo Chirinos  fue el primer hombre con el cual Roxana tuvo relaciones sexuales.

Es de presumir que la tremenda diferencia de edad entre ambos, y los trastornos de personalidad de cada uno, originó diversas situaciones conflictivas, que hizo inviable el romance.

Amigos y familiares conocían de la relación entre Chirinos y Vargas. Sabían que el sitio de encuentros furtivos era el consultorio, sabían que a mediados del año 2008 la tormentosa relación había entrado en crisis, pues así lo refirió Roxana en un blog lanzado en la Internet, donde amenazó hacer público el hecho, para alertar a posibles clientes de Chirinos respecto de su conducta “impropia” con pacientes femeninas.

En ese blog también se pudo leer un escrito que la víctima tituló “Tuve mucho miedo”:

“Ese día que me entregué a mi psiquiatra tuve mucho miedo. Pero me trató bien, me dijo de hermosa a muchas cosas más, me besaba muy sensualmente de modo que no lo olvide de pronto. Después de ese día estuvimos hablando mucho, me dijo que se iba a volver a repetir, OjO pero sin compromiso, además que él es una persona mucho mayor que yo, sin mentira debe tener como unos 60 años o tal vez más. Ayer lo volví hacer con él, pero no tan igual como el primer día, ya que estaba en horario de consulta y pues no podíamos durar mucho. Creo que sin querer le estoy agarrando cariño, pero eso es muy mal, porque quiero a mariano y el psiquiatra sólo me quiere como objeto. No sé qué hacer. Ah no sé si les había dicho pero mi primera vez lo hice con él, con el psiquiatra. Imagínense cómo estoy.”

Todo esto habría preocupado mucho a Chirinos, quien según lo investigado por la Fiscalía, “llegó a amenazar a Roxana con hacerle daño si optaba por materializar la publicación del asunto”.

El lunes 14 de Julio de 2008, a la 1:30 de la tarde,  en un terreno baldío de Parque Caiza, en la ciudad de Caracas,  moradores del Sector, encontraron el cadáver de una mujer  brutalmente asesinada. Un fuerte golpe en la cabeza le había quitado la vida. Posteriormente se determinó que el cadáver correspondía a Roxana Vargas, quien había sido reportada, por sus familiares, desaparecida desde el sábado anterior, 12 de julio.

Originalmente se creyó que el homicidio había sido perpetrado por el hampa común. Más, durante la investigación se encontraron evidencias que conectaban a Chirinos con la muerte de la estudiante: cruce de llamadas a través de sus teléfonos móviles, manchas de su sangre en el consultorio del psiquiatra; y un blog de Roxana Vargas en el que revelaba su relación sentimental con Chirinos. En la residencia de Chirinos se hallaron 1200 fotografías y videos de mujeres desnudas, o en ropa interior, muchas de ellas pacientes del psicólogo que estaban aparentemente sedadas o dormidas en el consultorio cuando él se las tomó.

El psiquiatra fue detenido el 1 de agosto de 2008. Durante el juicio, se mencionaron 14 casos de mujeres que habrían sido violadas por Chirinos, al estar sedadas durante la consulta.

En septiembre de 2010, el Tribunal 5to de Juicio de Caracas sentenció a Chirinos a 20 años de cárcel por homicidio. Chirinos fue recluido en la prisión de Yare III. Durante su permanencia, sufrió un accidente cerebrovascular que le generó un edema sudural. Como consecuencia, quedó afectado con grandes problemas para hablar y debía desplazarse en silla de ruedas.

En marzo de 2012 se le otorgó la medida cautelar de casa por cárcel por su edad avanzada.

El 6 de agosto de 2013, Edmundo Chirinos fue trasladado a una clínica por una neumonía severa. El 24 de agosto de 2013 fue hallado sin vida en su residencia.

La evaluación psicológica forense de ambos, ofrece indicios sobre las causas que propiciaron la tragedia:

Roxana, 19 años, estudiante de Comunicación Social, pasante de un canal de Televisión, con tendencia a la obesidad, baja autoestima, anoréxica, de escasos recursos económicos, proveniente de la provincia, con presuntos antecedentes de problemas familiares.

Edmundo Chirinos, 70 años,  histriónico, seductor de sus pacientes, sin pareja conocida, “voyeurista”, es decir mirón, encontraba placer en la contemplación de su pacientes desnudas o realizando algún tipo de actividad sexual.

No es difícil entender el móvil que activa la relación entre ambos. Lo que aun causa extrañeza es la forma violenta como culmina.

El terapeuta sabía cómo desembarazarse de una mujer como Roxana, y culminar la relación; lo había hecho antes, según evidencias aportadas por el Ministerio Público, y testimonio de algunas de sus víctimas.

Alguna motivo tendría Chirinos para suponer que saldría airoso otra vez, y tomó la fatídica determinación.

Lo que Edmundo Chirinos no sabía es que al decidir acabar con la vida de Roxana, estaba dictando su propia sentencia de muerte.

Este caso es un alerta para todos.

La muerte de Roxana Vargas, o la evocación que suscita, no serán en vano, si contribuye a prevenir sucesos tan dolorosos; y evitar que vidas lleguen a su fin como las de Roxana Vargas Quintero y Edmundo Chirinos.

Hay que seguir insistiendo en el fortalecimiento de la familia, la formación en valores de los ciudadanos; en reconocer la necesidad de un despertar espiritual, que solo es posible mediante la fe en Jesucristo, y la renovación de la mente, producto de la obra del Espíritu Santo.

Fuente: Wikipedia

Imágenes: Google

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Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

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