PERDONAR Y OLVIDAR

La expresión perdón es la traducción de varias palabras hebreas y griegas que tienen en común la idea de liberar a un ofensor de la culpa y restaurar la relación personal que existía antes de la ofensa. 

La dinámica del perdón es como sigue:

Una persona ofende a otra.

Denominamos ofensor al que comete la falta; y llamamos ofendido al que ha sido objeto de la falta. Ello trae como consecuencia que se rompe la relación y generalmente el ofendido se enoja y quiere reparación del daño causado.

El perdón consiste en que el ofendido decide voluntariamente, o a petición del ofensor, cesar su enojo contra el otro, no exigir reparación de la ofensa, ni compensación, además no exige el castigo que merece el ofensor, y restablece la relación con él.

Vamos a repetir los cuatro elementos del perdón:

1.    Cesa su enojo contra el ofensor

2.    No exige reparación, ni restitución

3.    Renuncia a la venganza o a exigir castigo

4.    Restablece la relación entre ambos

El perdón de los pecados opera entre los hijos de Dios, entre las personas justificadas por Jesucristo.

COMO PERDONA DIOS NUESTRA OFENSAS

 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:12.

Observa: “confesar” el pecado, para recibir el perdón.

Hay una nota muy interesante sobre el perdón, la encontramos 2 Samuel 12:13: “Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás.”

Cuando David confesó haber pecado, Natán le comunicó que ya Dios había “remitido” el pecado, es decir, le perdonó, antes que David cometiera el pecado.

Veamos como procede Dios cuando pedimos perdón, Miqueas 7:18-19:

18 ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.

19 El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.

Toma nota de las expresiones claves:

  • Perdona la maldad y olvida el pecado
  • No retiene su enojo
  • Se deleita en misericordia
  • Sepultará nuestras iniquidades
  • Echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados

Fija tu atención en la tercera frase: “Se deleita en misericordia”. La expresión “deleitarse” transmite la idea de placer, satisfacción, gozo. A Dios le complace perdonar… Un buen modelo.

Según el anterior texto, Dios perdona, y no toma en cuanta nuestros pecados; es decir no nos los recuerda y saca en cara.

COMO DEBEMOS PROCEDER CON QUIENES NOS OFENDEN

Perdonar, como Dios nos perdona, Mateo 6:12:

Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

COMO VAMOS A PROCEDER CON NOSOTROS MISMOS

Perdonarnos, como Dios nos perdonó, y cesar el sentimiento de culpa, y castigo inconsciente.

A veces ocurre, que cuando cometemos una ofensa, Dios nos perdona, el ofendido igualmente nos perdona; más a nosotros mismos nos cuesta perdonarnos.

Necesitamos aplicarnos el plan divino sobre el perdón: Perdonarnos…

OLVIDAR

Se nos ha enseñado, que nosotros tenemos que perdonar, y olvidar. En realidad nosotros no podemos olvidar algo que ha sido significativo, que ha dejado huella en la memoria.

La única forma que existe de no recordar algo es que nunca hubiera ocurrido en nuestras vidas.

Como olvidar aquellas cosas que nos impactaron…

El primer amor, la boda, nacimiento de un hijo; el acto de graduación, el primer empleo; un divorcio; la muerte de un ser querido, aquella carita feliz, una sonrisa, una traición. Todo queda grabado en la memoria y no se puede borrar, olvidar.

Por tanto, la estrategia no es querer olvidar lo sucedido sino recordarlo de otro modo.

Transformar el recuerdo negativo, de tal modo que sea inofensivo, inocuo, no cause efectos nocivos.

Es decir, PERDONAR Y AMAR, como Dios lo hace…

Una enseñanza útil a este respecto, son las palabras de Pablo:

A los de Corinto:

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17

A los de Éfeso:

13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Efesios 3:13-14

En conclusión:

PERDONA y AMA… Como Dios!!!

 

Anuncios

Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s