ABRIENDO PUERTAS

La Tierra, en su inexorable recorrido alrededor del Sol, se aproxima a completar una orbita, la cual por convencionalismos de algunos astrónomos ocurrirá el 31 de diciembre, a las 12:00 PM, en punto. Ese momento significará el fin del 2012, y el comienzo del 2013. Un días antes, el 21 de del mismo mes, la Tierra estará exactamente en el punto de su recorrido denominado Solsticio de Invierno.

Ese día, culmina el otoño, en los países nórdicos, y entran en la estación de invierno. Época de frio, nevadas, recogimiento, nostalgia.

En el pasado, en tiempos de los romanos, se encendían hogueras para dar energía al Sol que estaba declinando, en razón de que las noches eran más largas; se pensaba que el Sol requería un poco de energía para sobrevivir, puesto que la oscuridad le ganaba terreno; mas el 21 de diciembre, el astro rey cobraba energía para vencer la oscuridad; por lo cual se celebraba la fiesta del Sol Invicto. Siempre el Sol salía vencedor ante las tinieblas que querían opacarle.

Eran otras épocas, y otras culturas.

Este es el marco de referencia para la celebración de las festividades decembrinas en el mundo occidental.

Con el advenimiento del cristianismo, aquellas festividades romanas perdieron vigencia, y se propuso un nuevo objetivo a la celebración, ahora con un trasfondo bíblico. El advenimiento del niño Jesús copa la escena, y los cristianos asumen la festividad con un carácter más espiritual que cronológico, en virtud de que es un hecho improbable que Jesús naciera durante la época invernal; tomando como referencia el relato del Nuevo Testamento.

Los cristianos no celebran el cumpleaños de Jesucristo, sino el hecho de que haya nacido, en un pesebre en la aldea de Belén, dando cumplimiento a las profecías bíblicas que anunciaban tal acontecimiento, que es lo que tiene valor.

Por ello es que ya en muchos hogares se observan los acostumbrados adornos navideños: Arboles adornados con luces multicolores, estrellas, pesebres, ángeles, pastores, reyes magos, y el risueño regordete San Nicolás copan la escena en la mayoría de ciudades del mundo occidental.

El 25 de diciembre el mundo occidental celebra la natividad de Jesús.

Respecto del 31 de diciembre, fecha en que se inicia un nuevo año, es una celebración un tanto motivacional; la humanidad se prepara para recibir un nuevo año, el cual espera que sea mejor que el anterior.

Por lo general mentalmente la humanidad espera que el nuevo año le depare un tiempo de prosperidad.

Lo real es que el venidero año, sea cual sea este, nunca depara nada bueno, ni malo. Simplemente es una oportunidad para realizar los sueños e ideales que nos proponemos hoy.

El año 2013, no nos traerá nada bueno, porque el tiempo es una magnitud física, y el año, una manera convencional de medir el tiempo que tarde la tierra en girar alrededor del Sol. El mismo argumento vale para lo malo.

Lo que realmente va a ocurrir es que durante el venidero año, sea el 2013, u otro cualquiera, tendremos 365 días, u oportunidades para realizar nuestros anhelos, cumplir nuestras metas.

Lo que necesitamos entender es que cada día tenemos la maravillosa oportunidad de trabajar en aquello que deseamos hacer realidad.

Hoy es un buen momento para proponerselo.

Como un presente, motivado a estos días festivos navideños, les presentamos un trabajo de nuestra querida Gloria Estefan, quien con una sabrosa música caribeña nos inspira a abrir las puertas al futuro; y cerrar las heridas del pasado.

Y desde ya…

Feliz Navidad, un productivo nuevo…!!!


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Video “Abriendo Puertas”: Youtube

COMO SUPERAR LAS CRISIS. PRIMERA PARTE

Vivimos en mundo cuya constante es el cambio.

Como sabemos, el continuo humano se desarrolla en una sucesión eventos que determinan cambios en el individuo. Desde el periodo prenatal, hasta la senectud, el individuo va experimentando una sucesión interminable de cambios, de nuevas situaciones.

Igualmente el mundo que vivimos es cambiante, desde la prehistoria, hasta la época actual, denominada posmoderna, el mundo ha experimentado innumerables y violentos cambios. Ayer, la comunicación ente el Continente Americano y el Europeo, vía marítima tardaba varios meses; hoy, gracias a la Internet, es instantánea, en tiempo real.

Por otra parte, estamos en un Planeta en movimiento. Planeta que es escenario de innumerables desastres naturales, tanto como de accidentes provocados por la mano del hombre.

Si estas leyendo estas líneas, es porque estas avanzando en tu proceso de desarrollo humano; te has adaptado a la posmodernidad, o lo estas haciendo; y has sobrevivido sobre este maravilloso planeta denominado Tierra. Ahora, el cómo te sientes, es asunto de cómo has vivido, y cómo lo seguirás haciendo.

En un sentido amplio podemos decir que la vida es un estado de permanentes cambios, apenas interrumpido por lapsos de relativa estabilidad.

Entonces, en ese proceso que se llama vida, aparecen determinado sucesos, o eventos que amenazan con alterar el equilibrio, en sentido tanto favorable como adverso. Estamos ante una crisis.

Superar la situación de crisis va a depender de los recursos, estrategias y mecanismos adaptativos del sujeto.

 QUE ES UNA CRISIS:

Crisis significa cambio en el desarrollo de un proceso, que puede ser físico, psicológico, histórico, político o espiritual.

Las crisis representan cambios; es el momento de una ruptura, de una transformación;  el fin de una estructura fija, de un orden; una situación que está a punto de convertirse en otra cosa,  y que  puede provocar consecuencias importantes.

Las crisis son las que nos permiten tomar conciencia que todas las cosas de este mundo material, alguna vez terminan.

Crisis significa al mismo tiempo amenaza y oportunidad.

El problema de la crisis, no son las circunstancias que la provocan, ni la crisis misma en si, sino la manera como se enfrentan y superan.

TIPOS DE CRISIS:

Las crisis pueden ser del desarrollo humano, esperadas;  o circunstanciales, accidentales, inesperadas, o imprevisibles.

Crisis del desarrollo.

Son más predecibles,  sobrevienen cuando una persona va cumpliendo etapas en su vida desde la niñez a la senectud. Presentan características específicas, y propician reacciones determinadas en las áreas física,  intelectual emocional, social y espiritual.

  • Crisis del nacimiento e infancia
  • Crisis de la pubertad y adolescencia
  • Crisis de la primera juventud
  • Crisis de la edad media de la vida
  • Crisis de la tercera edad
  • Crisis de la senectud, ancianidad

El periodo prenatal, representa un desafío a la madre, tanto como al ser que lleva en su vientre; así mismo el parto, mediante el cual dejas la comodidad del claustro materno, para enfrentarte a un mundo cambiante, aparentemente hostil; sigue la niñez, el periodo del génesis, de las primeras cosas: primer llanto, primera sonrisa, primeras palabras, primeros pasos; a continuación, la adolescencia, tiempo cambios, de adaptación, cuando se deja de ser niño, y todavía no se es adulto, momento de las primeras decisiones autónomas, preparación para abandonar el nido; sigue la juventud, días de la realización personal, de asumir responsabilidades, el primer trabajo, el matrimonio, momento de productividad; llegada a la época de la media vida, se deja la juventud, y no es anciano, tiempo de adaptación, perdida del vigor, preocupación por culminar felizmente el proyecto de vida, sensación de que el tiempo se acorta; senectud, momento del retiro, de enfocarse en el pasado, conciencia de la transitoriedad de la vida, y de la trascendencia.

Crisis circunstanciales.

Las crisis circunstanciales son inesperadas, accidentales y dependen sobre todo de factores Ambientales.

Abarcan una alteración psíquica y de la conducta, ante pérdida, o amenaza de pérdida, de los soportes básicos; sean de tipo físicos, psicosociales y socioculturales, tales como:

  • Separación
  • Perdidas
  • Muerte
  • Enfermedades corporales
  • Desempleo
  • Nuevo trabajo
  • Fracaso económico
  • Agresiones
  • Desastres naturales
  • Accidentes

La crisis circunstancial tiene cinco características:

  1. Es repentina, aparece de golpe.
  2. Es inesperada, no puede ser anticipada.
  3. Es urgente, pues amenazan el bienestar físico o psicológico.
  4. Masiva, afectan a muchas personas al mismo tiempo, por ejemplo desastres naturales.
  5. Peligro y oportunidad: la crisis puede desembocar en un mejoramiento o empeoramiento de la situación de la persona.

Las crísis en si mismas no son problemas, son situaciones de cambio; las formas como las enfrentamos y las manejamos, son las que pueden originar complicaciones y peligros.

En el siguiente artículo vamos a considerar: ENFRENTANDO LAS CRISIS

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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SUPERANDO LAS CRISIS. SEGUNDA PARTE

Dando continuidad al tema, SUPERANDO LAS CRISIS, consideremos algunas estrategias para poner en práctica, cuando llegue el momento.

ENFRENTANDO LAS CRISIS:

Ante una situación de crisis, el individuo puede actuar de dos maneras:

  • En forma asertiva, de tal manera que puede superar la situación de crisis.
  • De manera reactiva, impulsiva; empeorando la situación de crisis.

REACCIONES FRENTE A LA CRISIS:

  1. Al comienzo, tensión por el impacto del suceso externo.
  2. Incremento de la tensión,  porque no se puede enfrentar la nueva situación con la forma habitual de conducta.
  3. Al incrementarse la tensión, se movilizan los recursos personales, que generan  varios resultados: reducción de la amenaza externa, éxito en el enfrentamiento con la situación, redefinición del problema, búsqueda de solución alternativa, entre otras.
  4. Si nada de lo anterior ocurre, la tensión aumenta hasta provocar una grave desorganización emocional. Por esta vía, se actúa en forma agresiva, o evasiva, se pierde el control, y por lo general se agrava la crisis.

QUE HACER ANTE UNA CRISIS

CRISIS CIRCUNSTANCIALES

Si la crisis es producto de un desastre natural, o de un accidente; entonces necesita proceder conforme a las normas y previsiones de qué hacer en casos de emergencias. Para ello es recomendable recibir entrenamiento, o buscar información acerca de como actuar en emergencias.

  • Conservar la calma
  • Si puede enfrentar la emergencia, actúe con precaución
  • Si no puede, escape, busque seguridad, pida auxilio
  • Evite ser héroe, si las circunstancias no le obligan
  • Tenga siempre un plan de emergencia

CRISIS EVOLUTIVAS, EXISTENCIALES, Y DE RELACIONES PERSONALES

CRISIS EVOLUTIVAS y EXISTENCIALES

  1. Identifica la etapa de desarrollo evolutivo que vives; conoce las características de esa etapa de desarrollo, toma conciencia de tu realidad.
  2.  Acepta la realidad, que estas en esa etapa; que superaste la anterior; que no has llegado a la próxima;
  3. Supera los duelos, toda perdida genera dolor, duelo. Acepta el duelo, vive el proceso. Más adelante se da orientaciones a este respecto
  4. Supera la Culpa: Los errores u omisiones cometidos, generan sentimientos de culpa. Supéralos mediante: reconocimiento, aceptación, confesión, pedir perdón, o perdonarse.
  5. Supera la Ansiedad. La ansiedad es una emoción orientada al futuro, preocupación de las cosas por venir. Usa creativamente la preocupación, ocupándote hoy, previniendo. Recuerda la fabula de la “Hormiga y la Cigarra”; ante el invierno que se avecinaba, la hormiga se sintió ansiosa, y resolvió la ansiedad ocupándose de guardar alimentos.
  6. Vive el presente. Sabes que no puedes vivir en el futuro, ni en el pasado. Solo tienes el presente, un eterno presente. De lo que te culpas de ayer, no existe sino en tu mente; lo que te preocupa del mañana, no existe sino en tu mente. El mañana no existe, esta por venir. Lo que existe es hoy, vívelo.
  7. Propicia un solido y consistente desarrollo personal, emocional.

SUPERAR CRISIS DE RELACIONES PERSONALES

1.- Identificar claramente el problema.No puedes superar una crisis, si no puedes identificar cual es el problema.

2.- Busca las causa real del problema. Hay causas sentidas, y causas reales. La fiebre es una crisis sentida, no el problema real. Hay que atacar la infección que produce la fiebre. Algunas veces la causa esta en otras personas; otras en ti. Ubicando la causa real, se tiene ganada gran parte de la batalla.

Observa este análisis:

  • Situación problemática:     Agresión verbal a la pareja
  • Causa, nivel 1:                       Rabia
  • Causa, nivel 2:                       Celos
  • Causa, nivel 3:                       Desconfianza en la pareja
  • Causa, nivel 4:                       Inseguridad en si mismo
  • Causa, nivel 5:                       Baja autoestima

Como se observa, podemos seguir bajando de nivel, hasta encontrar la verdadera causa de la situación problemática. En este ejemplo, el control de la rabia es una sabia medida; mas es necesario erradicar la causa de la rabia, y así sucesivamente.

3.- Identifica emociones y actitudes. Una vez identificada hay que propiciar encausar las emociones; y cambiar las actitudes negativas. En el ejemplo anterior se observan emociones y actitudes que deben ser trabajadas.

4.- Expón objetiva y claramente la situación.  Usa una comunicación asertiva. No uses ironías, indirectas, descalificaciones, ofensas, discursos morales. Como un médico cuando ofrece los resultados de sus análisis, objetivamente. Reconoce la responsabilidad que recae sobre ti, trabaja sobre ella.

5.- Escucha a la otra persona. No monopolices el dialogo, no interrumpas, no hables simultáneamente. Guía prudentemente la conversación, hacia una solución productiva. Amortigua los reproches, ofensas o descalificaciones; no respondas a ese nivel; en todo caso, si la otra persona no entra en razón, pospón el dialogo hasta una oportunidad de conversar asertivamente.

6.- Busca alternativa de solución. Pide a la otra persona que proponga una solución; si estas conforme con ella, pacta la solución. En caso que tengas una mejor que aquella, plantea la prudente y respetuosamente, no forces tu propuesta; negocia.

7.- Acuerda solución de compromiso. Culmina sellando el acuerdo con un apretón de manos, que propicie el restablecimiento de la relación.

COMO SUPERAR EL DUELO

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida; sea la pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, entre otras.

Aunque se ha enfocado en la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta, que es vital en el comportamiento humano.

Por elaboración del duelo se entiende el proceso desde que la pérdida se produce hasta que se supera. Esta elaboración puede comenzar antes de la pérdida, en el caso de que ésta se pueda prever con cierta antelación.

En líneas generales, estas son las etapas de elaboración del duelo:

Negación y aislamiento: permite amortiguar el dolor ante una noticia inesperada e impresionante; permite recobrarse. Es una defensa provisional, rápida,  será sustituida por una aceptación parcial: “al mal tiempo, buena cara”.

Ira: la negación es sustituida por  rabia, envidia, o resentimiento; surgen todos los por qué. Es una fase difícil de afrontar para los seres queridos, y todos los que los rodean; esto se debe a que la ira se desplaza en todas direcciones, aún injustamente.

En esta etapa se quejan por todo; todo les parece mal, y es criticable. Luego responden con dolor y lágrimas, culpa o vergüenza. La familia y quienes los rodean no deben tomar esta ira como algo personal, para no reaccionar en consecuencia con más ira, lo que fomentará la conducta hostil del doliente.

Depresión: como la negación y la ira no dan resultados, la persona se debilita, adelgaza, aparecen otros síntomas y se verá invadida por una profunda tristeza.

Es un estado, en general, temporal,  preparatorio para la aceptación de la realidad, en el que es conveniente experimentar la tristeza, sentirla, expresarla. Esto significa que si se expresa el dolor, será más fácil la aceptación final.

Es una etapa en la que se necesita mucha comunicación verbal, se tiene mucho para compartir. Hay que aceptar las expresiones de cariño y de solidaridad de los familiares. Tal vez se transmita más acariciando la mano o simplemente permaneciendo en silencio.

Son momentos en los que la excesiva intervención de los que lo rodean para animarlo, le dificultarán su proceso de duelo.

Negociación: ante la dificultad de afrontar la difícil realidad, mas el enojo con la gente y con Dios, surge la fase de intentar llegar a un acuerdo para superar la traumática vivencia.

Aceptación: superadas las etapas anteriores en las que pudo expresar sus sentimientos por la pérdida,  aceptará la realidad con más tranquilidad.

No hay que confundirse y creer que la aceptación es una etapa feliz; en un principio esta  desprovista de sentimientos. Comienza a experimentar una cierta paz, se puede estar bien solo o acompañado, no se tiene tanta necesidad de hablar del propio dolor,  la vida continua.

Esperanza: es la que sostiene y da fortaleza, al pensar que se puede estar mejor, comprender que el dolor tiene algún sentido; permite percibir que la vida aún nos da oportunidad para realizar algo importante y trascendente.

Buscar y encontrar una misión que cumplir es un gran estímulo que alimenta la esperanza.

Para mas orientaciones sobre este tema, lee “Mente Sanadora”

https://orientador.wordpress.com/2012/10/27/mente-sanadora-3/

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

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