MENTE SANADORA

Dando continuidad al tema Mente Sanadora, vamos a considerar las siguientes estrategias para el desarrollo de una mente sana.

Revisemos otra estrategia: Supera la culpa.

Existen dos tipos de culpas. La culpa legal, y la culpa psicológica, o sentimiento de culpa.

La culpa legal, se resuelve en los tribunales; y acarrea sanciones civiles o penales; de acuerdo al estado de derecho.

Cuando una persona comete un delito, es juzgada en un tribunal, y recibe la pena correspondiente a la magnitud de la falta. Una vez cumplida la pena, se extingue la responsabilidad legal; la persona es libre, y no puede ser juzgada nuevamente por aquel delito.

La culpa psicológica se procesa en la mente. La denominaremos, sentimiento de culpa.

Esta emoción está centrada en el pasado, es originada por hechos, u omisiones que consideramos errados, y es propia de personas que tienden a vivir en el pasado. Mediante el sentimiento de culpa, nos castigamos, mentalmente, por los hechos u omisiones erradas del pasado. Se procesa mediante un círculo vicioso; este funciona de la siguiente manera:

Primero: Se piensa en el hecho, u omisión errada

Segundo: Aparece el sentimiento de culpa

Tercero: Se otorga el castigo por error cometido

Cuarto: Se obtiene expiación, liberación de la culpa

En el tercer paso del proceso, “el castigo”, se concede mediante dolores de cabeza, tristeza, remordimiento, depresión, entre otros.

Este mecanismo en nada nos ayuda a resolver el sentimiento de culpa; por el contrario lo que hace es perpetrarlo; porque no resuelve el sentimiento de culpa, al contrario, lo mantiene.

Mediante este mecanismo, usted se castiga indefinidamente por el mismo error u omisión.

¿Qué hacer para liberarnos del sentimiento de culpa?

Primero: Reconozca el error, u omisión; acéptelo

Segundo: Piense que usted no es infalible, que puede errar

Tercero: Pida perdón a la persona a quien le hizo daño, si fuere el caso

Cuarto: Perdónese usted mismo

Quinto: Libérese de la culpa

La próxima vez evoque error u omisión, o alguien se lo recuerde; considérese perdonado, libre de culpa. No siga el juego, no caiga en el círculo vicioso.

Es importante tomar conciencia de que el hecho, o circunstancia, por la cual aparece el sentimiento de culpa, no existe en la realidad. Existe solo en su mente, por cuanto es un hecho pasado. Es decir, usted está experimentando una sensación de dolor, vergüenza, culpa, por algo que no existe, sino en su mente.

Por otra parte, es posible que la persona ofendida, o agraviada, ya lo haya perdonado, y olvidado el hecho.

Ahora, si se siente culpable por algo que no hizo, perdonase, y punto final.

Así que libérese del sentimiento de culpa, y siga experimentando hoy, la belleza de vivir el presente. Algo constructivo que puede hacer sobre su pasado, es no volver a cometer el mismo error; ha obtenido aprendizaje; de manera dolorosa, pero aprendizaje al fin.

Tomemos nota de otra estrategia: enfrenta la ansiedad.

La ansiedad, es una emoción orientada hacia el futuro; es la sensación de angustia por las cosas que ocurrirán en el porvenir. Está íntimamente ligada a la preocupación.

La ansiedad tiene su origen en la preocupación por las cosas que pueden ocurrir en el futuro.

Hay que reconocer que el futuro es incierto. Aun cuando hay mecanismos, y formulas para predecir la ocurrencia de ciertos hechos, es imposible predecir con exactitud lo que sucederá dentro de cinco años.

En el mundo de la astronomía, se puede predecir con exactitud la posición de un planeta en un momento determinado. No ocurre así, con los fenómenos sociales, y menos aun en relación con nuestra vida.

Cuando usted se preocupa por el futuro, y siente ansiedad, está experimentando una emoción por algo que no existe, sino en su mente. Semejante a la culpa, pero de orientación diferente; aquella al pasado, la ansiedad hacia el futuro.

¿Cómo puede vencer la ansiedad?

Actuando hoy, sobre aquellas cosas en las que usted puede intervenir, y tener fe en que el futuro es promisor; esperanza en que las cosas irán bien.

¿Recuerda la fabula de la hormiga y la cigarra? La hormiga estaba consciente de que se aproximaba el invierno, por lo cual tenía que hacer previsiones para ese porvenir, ocuparse en almacenar alimentos. Habría sido inútil que la hormiga se preocupara y estuviera ansiosa por la llegada del invierno, y no almacenara alimentos.

La moraleja es que la ocupación, es un antídoto contra la preocupación.

Usted tiene un proyecto para el futuro. No se preocupe por ese proyecto, ocúpese cada día en los pasos requeridos para hacerle realidad.

Continúa…

Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre

Imágenes Google

Material usado con fines de orientación; sin propósitos de lucro.

Anuncios

Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s