FELICIDAD VERDADERA

Como la mayoría de los seres humanos, usted se pregunta como puede ser feliz.

Es que la felicidad es un bien muy deseado. Por lo cual todo el mundo la busca con afán.

Ahora bien, no hay que confundir el confort, con la felicidad. El confort se puede obtener con dinero. Una cómoda vivienda, alimentos apetecidos, medios de transporte, viajes, comodidad, artefactos electrodomésticos; en fin una variedad interminable de objetos diseñados para disfrutar.

Ello no garantiza la felicidad.

He aquí un ejemplo viviente.

Jean y su familia viven en chozas de paja.

No tienen electricidad ni agua corriente, ni radio ni televisión, y su único medio de transporte es un bote con remos, lo que limita la capacidad de viajar a sólo la isla vecina.

Usted ¿Sería feliz así?

Más aun, no tienen mucho dinero y menos oportunidades para conseguirlo.

¿Ven?, su vida en la isla no suena tan idílica. Pero la realidad es que Jean y su   familia viven realmente felices.

Viven en Vanuatu, un país en el Pacífico Sur, lugar que se ha considerado como el más feliz del mundo. Naturalmente, esto hace que muchos nos preguntamos ¿por qué están tan contentos?

En la isla llamada Metoma, en el extremo norte de Vanuatu, Jean  puede mirar a su alrededor y realmente decir que es dueño de todo lo que ve.

Aunque suene raro, particularmente a quienes viven en ciudades, en la isla no les falta nada.

Toda la comida que consumen se consigue en o cerca de Metoma. Cocos, yuca y batata, su dieta básica, crecen en la isla y luego, por supuesto, está el mar, lleno de peces.

No se trata de no preocuparse por el dinero, sino de no tener que necesitarlo del todo.

Si la proteína del pescado aburre, ocasionalmente se puede comer un murciélago de los que anidan en la isla. Ciertamente, la comida es tan fácil de conseguir que la familia parece contar con mucho tiempo para relajarse.

Cuando tienen algo de dinero, quizás tras vender una de sus vacas, compran jabón en polvo, y keroseno para sus lámparas.

Pero si no, se pueden arreglar con lo que encuentran en casa: hay unos palitos que pueden molerse para hacer jabón y el aceite de coco reemplaza al keroseno.

Además, algunas cosas simplemente llegan con las olas. Boyas de botes son cortadas por la mitad para hacer tazones, y viejas redes de pesca se tornan en hamacas.

Puede sonar como una historia de Robinson Crusoe, y en muchos aspectos lo es, pero no son náufragos. Ellos viven en Metoma porque así lo decidieron.

No es que no hayan probado las tentaciones del mundo moderno. Jean  creció en una de las islas más grandes de Vanuatu, y aún ahora va de visita de vez en cuando. Su hijo mayor, Joe, hasta fue al colegio en la capital del país.

De hecho, Joe, un descomplicado joven de 28 años de edad, regresó recientemente a Metoma para quedarse y dijo que la única cosa que extrañaba era la música hip hop, pero que no era nada comparado con el placer de vivir en la isla.

Jean no sabía que a Vanuatu lo han escogido, año tras año, como el país más feliz del mundo, pero cuando lo supo, asintió con la expresión de un cómplice feliz.

En Vanuatu, en general, la gente cuenta con lo necesario para ser feliz.

¿Cuál es, entonces, el secreto de la felicidad?

“No tenerse que preocupar por el dinero”, responde sin dudar.

Si uno hace la misma pregunta en cualquier otro país, seguramente recibirá la misma respuesta. La diferencia es que, en el caso de Jean, no preocuparse por el dinero significa no necesitarlo, no querer tener millones.

Todos podemos repetir que “el dinero no compra la felicidad”, hasta que nos quedemos sin aire pero, en el fondo, ¿cuántos de nosotros pensamos que es realmente cierto?

La felicidad de Jean  es más que cuestión de dinero. Viene también de tener a su familia cerca, y no hay duda de que hay un respeto enorme entre ellos.

La ausencia del materialismo

Sus hijos, incluyendo aquellos que ya son adultos,  hacen todo lo que su padre les pide, no por coerción sino porque genuinamente lo quieren complacer.

Si se puede o no medir la felicidad es debatible, pero no hay duda de que Metoma, o Vanuatu entera,  cuenta con los ingredientes para inspirarla.

Los dos pilares de la clásica vida feliz, fuertes lazos familiares y la ausencia general de materialismo,  son comunes en esta nación.

Las cosas sencillas de la vida, al parecer, sí traen la felicidad.

Fuente: La Página de Israel.

Imágenes Google.

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Autor: Orientador

Israel Leal Araujo. Orientador, Pastor en Iglesia Bautista, Practitioner en PNL, Docente Universitario en el área de Psicología, Profesor de Educación Media y Orientador, Jubilado, Consultor Organizacional, Facilitador de Talleres de Desarrollo Personal y Profesional, Presidente de la Fundación PROEDUCA. Estudiante de la Biblia.

1 comentario en “FELICIDAD VERDADERA”

  1. esto es lo que algunos ignorantes llaman “salvajes ” o “primitivos”.
    Qué ganas de ser tan salvaje!
    Qué ganas de que hayan menos ignorantes!
    Por ahora al menos recemos para que así sea y hayan más personas que aprendan a ser felices con la receta de estos ‘primitivos’.

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