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HOMOSEXUALIDAD, PERSPECTIVA BÍBLICA

La problemática alrededor de la homosexualidad cobra nuevo impulso a raíz de la lamentable controversia en el seno del Vaticano.

Asuntos como: ¿Condena la Biblia la homosexualidad? ¿Es un pecado la homosexualidad? ¿Puede ser salvo un homosexual?

Es que dicho tema es complejo, y entre los cristianos genera innumerables debates de tal magnitud que hasta ha ocasionado cismas.

¿Cuál es el gran problema en las consideraciones sobre el mismo? Es el prejuicio adoptado respecto de la homosexualidad, los prejuicios son actitudes negativas sobre algo.

La Biblia trata natural y sencillamente esta problemática sin matices, ni prejuicios; objetivamente.

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En el Antiguo Testamento, este asunto no es prominente porque no se practicaba en Israel, era considerada abominación, y debido a la pena impuesta a quienes se atrevían a manifestar aquella conducta, Levítico 18:22; 20:13.

En el Nuevo Testamento el tema se trata sin prejuicios. Lo primero que se observa es que Jesús no abordó aquel tema en sus enseñanzas y denuncias, ¿Por qué? Sencillamente porque no era un problema significativo entre los judíos, ellos adolecían otros defectos de carácter.

Es Pablo quien introduce la homosexualidad como tema de discusión, ¿Por qué motivo? ¿Tenía Pablo prejuicios contra los homosexuales? Es porque el evangelio avanza a través del mundo gentil, y a donde llega las personas son impactadas y desafiadas a cambiar radicalmente, a nacer de nuevo, Romanos 12:1-2.

Visualiza el cumplimiento de Hechos 1:8; los discípulos impactan a Jerusalén, Hechos 5:28, a Samaria, Hechos 8:4-5, a todo el Imperio Romanos, hasta llegar a la capital, Romanos 1:7.

Aquel mundo gentil, tenía otra perspectiva de la homosexualidad; para ellos era natural, parte de su cultura, no objetable. Se dice que Alejandro Magno, aun cuando era heterosexual, se hacía acompañar de jóvenes varones con quienes mantenía relaciones sexuales; lo mismo se afirma de los cesares romanos, quienes mantenían relaciones con damas y caballeros.

Es decir, en el Imperio Griego, como en el Romano, la homosexualidad no era repudiada, considerada pecado, ni contranatura; simplemente una práctica cultural aceptada. Por tal motivo Pablo, el apóstol de los gentiles, tiene la tarea de establecer la posición cristiana sobre la homosexualidad.

Y la posición de Pablo se basa en la Palabra de Dios, veamos. El hombre fue creado con sexo diferenciado, y orientación sexual definida, Génesis 1:26.27, de donde deriva el sexo y el género: mujer – hombre, femenino –masculino. Aunque no hubiese sido revelado en la Escritura, el cuerpo humano lo establece, definitivamente.

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La anatomía, el funcionamiento, la estructura genética es quien determina, define el sexo, la sexualidad y el género; no la cultura, ni la ideología.

Veamos el enfoque de Pablo, se observa en Romanos 1:18-32. Si leíste el texto, observarás que Pablo dedica dos versículos al tema de la homosexualidad, 26 y 27, los restantes a otras impiedades de los hombres.

Otro texto en el que Pablo se pronuncia sobre el tema es 1 Corintios 6:9-11, en el mismo cita diez agravios, de los cuales dos se refieren al asunto que tratamos.

Es notable que Pablo afirma: “Y esto erais algunos”, 6:11. El énfasis de Pablo es: “…ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. 6:11.

Debido a lo cual es necesario vivir conforme a aquella nueva realidad: “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” 6:20.

En Gálatas 5:19-21, Pablo menciona las manifestaciones de la carne, no se refiere a la homosexualidad; pero toca el problema de la fornicación, inmundicia, lascivia; las que transmiten la idea de: Libertinaje, ausencia de dominio propio, conducta desenfrenada, dar rienda suelta a los impulsos y pasiones carnales, conducta muy vergonzosa.

Para Pablo, la homosexualidad es una manifestación de la carne, como cualquier otra; no tiene mayor peso frente a las demás que menciona.

Como escribimos al principio, este tema es prominente hoy, más por el prejuicio sobre el mismo, que por su gravedad. En la mente de un cristiano la homosexualidad es más relevante que la idolatría, la avaricia o el alcoholismo.

Iniciamos este escrito con tres preguntas: ¿Condena la Biblia la homosexualidad? ¿Es un pecado la homosexualidad? ¿Puede ser salvo un homosexual?

Cambiemos el contenido de la pregunta en estos términos: Pensemos en la disensión. Disensión: Falta de acuerdo entre dos o más personas o falta de aceptación de una situación, una decisión o una opinión. La disensión es catalogada por Pablo como “manifestación de la carne”

¿Condena la Biblia la disensión? ¿Es un pecado disentir? ¿Puede ser salvo un pastor que disienta y divida a una Iglesia? Tres si, enfáticos. Como dijimos anteriormente, el prejuicio determina la magnitud de la “manifestación de la carne”.

La generalidad de personas acepta una clasificación de pecados que no es Bíblica: graves, y menos graves. Adulterio es grave, mentir es leve. Eso es falso; desde un enfoque bíblico, ambos son actos de desobediencia a la norma Divina.

La Sagrada Escritura establece solo dos tipos de pecados: perdonables, e imperdonables, Marcos 3:28-29. En esa cita Jesús afirma que todos los pecados de los hombres pueden ser perdonados, excepto la blasfemia contra el Espíritu santo. Como en los creyentes mora el Espíritu Santo, es inconcebible que un cristiano cometa aquel horrendo pecado.

¿Cuál es la condición para que un pecado sea perdonado? Lee Hechos 3:19:Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

La pregunta: ¿Puede un homosexual ser perdonado? Contiene un matiz de prejuicio, de homofobia, necesario corregir.

Homofobia es la aversión, fobia (del griego  φόβος, Fobos, pánico) obsesiva​ contra hombres o mujeres homosexuales, aunque generalmente también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transexuales, y las que mantienen actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales y los hombres con ademanes tenidos por femeniles o las mujeres con ademanes tenidos por varoniles.

Y tal manifestación de la carne, la homofobia, como se sabe, es repudiable en el contexto bíblico.

Con esto en mente, necesitamos valorar la actitud de Jesús hacia los pecadores en general: amor, aceptación, respeto, tolerancia, motivar al cambio prudentemente. Cero homofobia, cero prejuicio, cero condena.

La ley condenaba a muerte a aquella mujer encontrada en el acto mismo del adulterio, Juan 8:3-5; pero el prejuicio judío consideraba adultera y digna de muerte a la mujer, solamente; y el hombre ¿No adulteró con aquella mujer?, los judíos exoneraban al hombre; la ley, no. Lee Levítico 20:10. Ambos merecían el ejemplar castigo. Jesús tuvo una actitud diferente, que te animo a evaluar e imitar.

Mucho se ha discutido sobre el problema del pecado, su origen, su esencia, su naturaleza, y es más complejo de lo que a simple vista observamos.

El alcoholismo, más que pecado, es una enfermedad; que como tal hay que tratar; por lo cual hay muchos alcohólicos cristianos que gracias a métodos como el de Alcohólicos Anónimos, viven el resto de sus vidas sin probar una gota de licor.

Mentir, llega a convertirse en un trastorno de conducta conocido como “mitomanía”; quien tiene ese trastorno puede ser perdonado; pero su trastorno necesita tratamiento médico, a menos que Jesucristo haga el milagro de sanidad.

Y que con los adictos a la pornografía, ludopatía, ¿pueden ser salvos? Pregunta insustancial.

¿Para qué vino Cristo? Lee Mateo 9:12-13: 12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Según los eruditos, Mateo describe su vivencia, el cómo se sintió en aquel primer encuentro con Jesús: aceptado, respetado, integrado, amado, lo mismo que experimentó la mujer adúltera, el leproso sanado; y es lo que habría percibido un homosexual si arrastras lo hubiesen llevado ante Jesús.

No estamos proponiendo que la homosexualidad es una enfermedad, el punto es que la Biblia no la trata diferente que a otro “defecto de carácter” del hombre.

Esta problemática sería sencilla, y su resolución simple, si no es porque se trata con tanto prejuicio. Quienes tienen esta orientación sexual se sienten rechazados, menospreciados, marginados, se les trata como indignos, por lo que debido a una reacción natural, humana, reclaman sus derechos; y por esa vía nos vamos radicalizando.

¿Quién es más pecador?

  • Un homosexual o un idólatra, lee Oseas 1:2; 3:1; 5:2; en los que adulterio e idolatría son equivalentes.
  • Una lesbiana o un asesino, lee Éxodo 20:13, también Mateo 5:21-22
  • Un transexual o un adultero, lee Éxodo 20:15; Mateo 5:27-28

Hay más idólatras y adúlteros en el mundo que todos los homosexuales, lesbianas y transexuales juntos.

Haciendo abstracción de las discusiones sobre el origen, factores, y efectos de la homosexualidad, veamos en quienes tienen esta orientación un ser humano que merece respeto, aceptación, tolerancia, amor. Ellos no eligieron conscientemente aquella orientación sexual; y viven un estado de frustración sin posibilidad de resolver, porque anatómicamente poseen un sexo, y mentalmente otro.

¿Cómo podemos testificarles del amor transformador de Jesucristo, si tenemos prejuicios contra ellos?

Sobre estos prójimos, Jesús nos enseña: 34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Juan 13:34-35.

¿Cómo nos ama Jesús? Incondicionalmente, sin pedir nada a cambio, sacrificialmente.

Así necesitamos amar al prójimo.

Fuente:

  • Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com
  • Conceptos y datos: Wikipedia
  • Notas personales
  • Imágenes: Google
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EL MILENIO, ¿MIL AÑOS REINANDO CON CRISTO?

El milenio es un período de tiempo que aparece descrito en el Libro de Apocalipsis, sobre el cual se han propuesto diversas interpretaciones.

Muchos cristianos tienen la esperanza de que Jesucristo regresará para establecer un reino de mil años en la tierra, teniendo como capital de aquel reino a la ciudad de Jerusalén.  Será un reinado en que la humanidad tendrá paz,amor, gozo, progreso.

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Armonía, paz, bienestar durante mil años.

¿Qué dice la Biblia sobre este reino milenial? Revisemos lo que la Palabra de Dios enseña sobre el milenio.

Milenio es una expresión de Juan en Apocalipsis alrededor de la cual se ha construido una diversidad de enseñanzas, entre las que no hay acuerdo, una sola interpretación; esa circunstancia es debido a las posiciones que los teólogos asumen al interpretar la Sagrada Escritura.

La teología ha sido matizada por el pensamiento de los eruditos de la antigüedad, algunos de los cuales fundaron escuelas teológicas cuya influencia ha trascendido hasta hoy. Algunos teólogos al interpretar las Escrituras usan el método alegórico, otros el racional, dependiendo de la escuela que representen.

Un teólogo bíblico interpreta la Escritura diferente a la de otro con una tendencia distinta, como la mística, la contextual, o la histórica. Si es dispensacionalista, entonces interpreta la Biblia literalmente, y tiene ya fijada determinadas etapas en que se muestra la gracia de Dios. En el caso de adherirse al calvinismo, por supuesto que cree en la depravación total del hombre, la elección incondicional, la expiación limitada, la gracia irresistible, y la perseverancia de los santos.

El teólogo que analiza la revelación desde la perspectiva de la Teología de la Liberación considera que el Evangelio exige la opción preferencial por los pobres,  y recurre a las ciencias humanas y sociales para definir las formas en que debe realizarse aquella opción.

Por este motivo se han propuesto  tantas interpretaciones diferentes sobre el  milenio; es que al estudiar el texto el intérprete obedece a su cosmovisión.

Sin embargo, al interpretar un texto hay que ceñirse al método usado por el escritor, al estilo en que fue escrito; no al revés. El estudiante lee el texto, lo analiza, observa el método del autor, y el estilo literario en que está escrito el texto, y aplica aquel método, no el suyo.

En relación a este escrito vamos a abordar el estudio del milenio directamente en el texto, sin posiciones teológicas preconcebidas; lo que haremos es simplemente escudriñar lo que revela el texto en su contexto.

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Texto antiguo.

Leamos el texto de donde se ha extraído tantas diversas interpretaciones, Apocalipsis 20:4-6. Usaremos la versión RVR60.

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Para interpretar el texto, recordemos algunas reglas establecidas para hacerlo:

Primera: La Biblia no se interpreta literalmente, sino de acuerdo al estilo literario del texto. Lee Deuteronomio 6:6. Literalmente afirma que la palabra debe estar sobre “el órgano principal del sistema circulatorio”; más sabemos que el escritor utiliza una figura del lenguaje para referirse a la “mente”.

Por lo general en la  Biblia, cuando aparece “corazón” se cambia por “mente”, y no varía el significado del texto.

Entonces para interpretar Apocalipsis, hay que tener presente el estilo literario apocalíptico que usa figuras, símbolos, códigos, similitudes, que el autor y los lectores conocen.

Segunda: La Biblia se explica a sí misma, es decir hay que considerar el contexto; ante pasajes oscuros, o de difícil interpretación, en el contexto está la clave, la explicación. ¿Quién es la esposa del Cordero? Eso no es difícil, ¿Cierto? No sigas leyendo, primero responde, ¿Quién es la esposa del Cordero? Ahora lee Apocalipsis 21:9-10.  

¿Te sorprende? Así tenemos muchas creencias, a alguien se le ocurre una interpretación errada y los demás sin ir a la Palabra repiten el error. Lo que pasa es que la Nueva Jerusalén es un símbolo, ¿De qué? Lee 21:12-14. De la unión de Israel, las doce puertas con los nombres de los patriarcas, más el pueblo cristiano, representado por los doce cimientos con los nombres de los apóstoles.

Las bodas del cordero no es con la Iglesia, solamente; hay que incluir a Israel. Las bodas del Cordero es con su pueblo, el mundo de Juan 3:16.

Dicho esto, vamos a revisar el texto sobre el milenio. Apocalipsis 20:4-6.

Como seguramente observaste, en el texto no aparece la expresión “milenio”, sino “mil años”, pero como son expresiones equivalentes, sigamos usando milenio.

El texto en cuestión, está dividido en dos secciones. La primera es el versículo 4, que se refiere al milenio propiamente; la otra son los versículos  5 y 6 donde se menciona otro milenio que corre paralelo al anterior.

No son dos milenios, es uno solo en el que ocurren hechos simultáneos.

Primera sección: El milenio: A medida que lees propón tu interpretación.

  • Y vi tronos,
  • Y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar;
  • Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos;
  • Y vivieron y reinaron con Cristo
  • Mil años.

Segunda sección: El milenio paralelo.

  • Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años.
  • Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos,
  • Sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo,
  • Y reinarán con él mil años.

Analicemos el versículo cuatro, la primera sección:

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

Vi tronos: En Apocalipsis, el contexto, la palabra trono aparece 36 veces, RVR60, excepto 2:13 y 13:2, que se refieren al trono de Satanás; y 16:19 al de la  bestia, las demás veces cuando aparece “trono”, éste se encuentra en el Cielo. Por lo tanto los tronos que ve Juan están en el cielo; de modo que quienes se sentaron en los tronos están igualmente en el cielo.

Y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; en el imaginario cristiano subsiste la idea de que los creyentes juzgarán al mundo, ¿Ello es cierto? Veamos lo que dice el contexto: el juicio es en vida, lee Juan 3:17-18; quien juzga es la Palabra, Juan 12:46-48; en el juicio final no hay jurado, y no hay juicio como tal, solo se dicta sentencia, Mateo 25:31-33; 34, 41; Apocalipsis 20:11-15.

¿Quiénes tienen facultad de juzgar? Los creyentes, pero no al final de los tiempos, ni en el cielo; lo hacen en vida, en la tierra; y no como jurado, sino como testigos de Cristo, Hechos 1:8. En la medida que confrontan a los hombres con el poderoso mensaje del evangelio, ese testimonio les coloca en posición de decidir, la decisión es determinante, la Biblia juzga aquella decisión; aceptar o rechazar a Jesucristo determina la sentencia en la comparecencia final.

La facultad de juzgar la recibieron mientras vivían, Romanos 10:12-17.

Vi las almas de los decapitados, y explica de quienes son las almas. Si una persona es decapitada muere, su alma es separada del cuerpo, Génesis 35:18; 1 Reyes 17:21-22; Hechos 2:27; Apocalipsis 6:9;  y va al cielo; por lo tanto, las “almas” de los decapitados que Juan ve; son de los mártires quienes murieron en la tierra, y fueron sepultados; pero sus almas están en el cielo, Eclesiastés 12:7.

Vivieron y reinaron con Cristo, observa que no dice “resucitaron” o “volvieron a vivir”, lo que si se afirma en el siguiente texto. Esta frase significa que “murieron” decapitados en la tierra, más “viven” en el cielo y allí reinan con Jesucristo.

En realidad un creyente no muere, cuando cesa la vida en la tierra, su “alma” asciende al cielo donde vive con Cristo, Juan 14:2-3.

Mil años, esta cifra, como la generalidad de Apocalipsis es simbólica; significa “mucho tiempo”, “cantidad de infinita de tiempo”. Mil se forma de números simbólicos, la repetición del 10, o sea la tercera potencia de diez (10x10x10=1000), el número diez significa totalidad de capacidad, de poder humanamente hablando. 10 dedos de la mano, 10 dedos de los pies, 10 mandamientos, 10 plagas de Egipto.

Mil años en el contexto bíblico significa infinita cantidad de tiempo, Salmos 90:4; Eclesiastés 6:6; 2 Pedro 3:8. Es la idea que transmite “setenta veces siete”, la cantidad de veces a perdonar una ofensa, no es cuatrocientas noventa veces (7x7x10=490), sino indefinidamente, Mateo 18:21-22.

Si observas los números utilizados en Apocalipsis, comprobarás que la mayoría son simbólicos, ¿Por qué habiendo infinidad de números se usa solo simbólicos?

¿Cómo interpretar este versículo 4? En primer lugar: Los hechos narrados en el versículo cuatro ocurren en el celo; por lo tanto el reino de mil años es en el cielo, no en la tierra.

También se observa que en ninguna otra parte de la Biblia se menciona un reino de mil años de Jesucristo; la promesa relacionada con el reinado de Jesucristo, en el contexto, no es de mil años literalmente hablando, es uno eterno, 2 Samuel 7:16; 1 Reyes 9:5; Isaías 9:7;  Daniel 2:44; 7:14.

¿Qué significa ese milenio? Representa el indefinido tiempo que Jesucristo reina con las almas de los muertos en el Cielo. ¿Desde cuándo reina Jesucristo? Desde la eternidad, antes de Génesis 1:1; Juan 1:1.

En segundo lugar: Ese reinado desde la eternidad se materializa con su encarnación, Mateo 4:17; Marcos 1:14-15, por lo tanto reina en Jerusalén terrenalmente durante sus tres años de ministerio; asciende al cielo, desde donde continua reinando; lo extienden los creyentes a través de la predicación del evangelio, y se consumará en su Segunda Venida; es decir ya estamos viviendo en el “milenio”.

Revisemos los versos 5 y 6. Segunda sección: El milenio paralelo.

5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Pero los otros muertos no volvieron a vivir, hasta cumplir mil años. Observa que esta vez se utiliza la expresión “no  volvieron a vivir”, es decir: los otros muertos “no resucitaron”, hasta que se cumplieron mil años.

¿Qué significa esto? Que las personas que viven durante esos mil años, por las leyes naturales van muriendo, y son sepultados; y así los cuerpos esperan para resucitar pasados los mil años.

Durante el milenio no hay resurrección. La resurrección sucede luego de la Segunda Venida, no antes.

Esta es la primera resurrección. Se refiere a la resurrección de los salvos, para vida eterna. Porque la segunda resurrección, es para muerte.

Estas resurrecciones ocurren simultáneas la diferencia está en el destino de cada quien, Mateo 25:34, los de la derecha; 25:41, los de la izquierda. Estos eventos ocurren después de la Segunda Venida, cuando finaliza el reino de mil años.

Sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, esta es una referencia al sacerdocio del creyente, 1 Pedro 2:9, que cumplen mientras viven en la tierra; proclamando el evangelio de Jesucristo y extendiendo el Reino de los Cielos. Es el tiempo de la gracia, que se inicia desde la caída del hombre.

Y reinarán con él mil años, mientras las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús reinan con Él mil años en el cielo; en la tierra los creyentes reinan también con Cristo, durante ese mismo lapso, y proclaman el evangelio.

Esos creyentes, según las leyes naturales, durante esos mil años, nacen, crecen, se reproducen,  mueren, son sepultados; y sus almas ascienden al cielo.

Recordemos que en Apocalipsis “mil años” significa cantidad indefinida de tiempo, de años.

Conclusiones:

¿Hay reino milenial? Sí, el mencionado en Apocalipsis 20:4-6, es el tiempo que reina Jesucristo desde la eternidad, antes de Génesis 1:1; Juan 1:1, y se extiende hasta su Segunda Venida; luego de la cual entrega el reino al Padre, 1 Corintios 15:24-26; y Dios continuará reinando por la eternidad, después de Apocalipsis 22:5.

¿Restablecerá Cristo la Monarquía hebrea y volverá para reinar desde Jerusalén? Ya la restableció durante su ministerio terrenal, Marcos 1:14-15; y no vendrá a reinar en Jerusalén; ya reina en el corazón del creyente; Filipenses 2:9-11; cuando regrese será para el juicio final,  juntar a los escogidos y llevarles al cielo, Mateo 24:30-31; 25:31-32; a quienes le rechazan, al otro destino.

Algunos teólogos, con base a Isaías 65:17-25, afirman que Cristo regresará y establecerá el reino milenial en la tierra, colocando su trono en Jerusalén; aquella interpretación no tiene sustento pues las condiciones mencionadas en el texto corresponden a lo que ocurre después de crear cielo nuevo y tierra nueva, Isaías 65:17; este texto de Isaías es paralelo al capítulo 21 de Apocalipsis.

La Segunda Venida de Cristo:

¿Cuál es la secuencia de eventos cuando regrese Jesucristo? 1 Tesalonicenses 4:16-17:

16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

El texto la establece, así:

  1. Cristo desciende del cielo, lo cual anuncia con el sonido de trompeta,
  2. Los muertos en Cristo resucitan primero,
  3. Seguidamente quienes viven son transformados, sus cuerpos, como los de quienes resucitaron, y juntados en “las nubes” con los resucitados,
  4.  Todos son llevados al cielo para estar siempre con el Señor.

El arrebatamiento: ¿Qué es el arrebatamiento y cuando ocurre? 1 Tesalonicenses 4:17. La expresión “arrebatamiento” es una figura retórica para dar a entender que el creyente es “levantado” a las nubes, luego de ser transformado, para reunirse con los resucitados, 1 Corintios 15:51-52.

¿Cuándo ocurre? Como lo revela claramente el texto, “después” de la Segunda Venida de Cristo.

Aunque los teólogos le han fijado ya sus pautas, algunas muy complejas, en realidad el plan de Jesús para su retorno es sencillo, semejante a su primera venida, que  estaba pautada así:

Pauta de la Primera Venida de Jesucristo:

  • Nacimiento: De una virgen, Mateo 1:22
  • Lugar: En Belén, Mateo 2:5-6
  • Estadía en Egipto: Mateo 2:15
  • Crece en Nazaret: Mateo 2:23
  • Juan el bautista le prepara el camino: Mateo 3:1-3
  • Inicia su ministerio en Galilea: Mateo 4:12-16
  • Día de su muerte: Día de pascua: Éxodo 12:6, cumplido Mateo 26:17-18
  • Resurrección: Tercer día después de su muerte, Mateo 12:40; 17:22-23

También su Segunda Venida está pautada:

¿Cuándo es la Segunda Venida de Cristo? Después de la Gran Tribulación: Mateo 24:29-30:

29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

La secuencia:

  • Gran tribulación
  • Señales en los cielos
  • Señal del Hijo del Hombre
  • Verán al hijo del Hombre viniendo sobre las nubes.

Observa que no hay espacio para un milenio cuando Cristo venga.

¿Cuándo comienza y termina la gran tribulación? Se inicia con la aparición del Anticristo y la construcción del tercer templo en Jerusalén, 2 Tesalonicenses 2:1-4; Apocalipsis 13:11-18.

Culmina con la venida de Cristo: Mateo 24:29-30; 25:31; 2 Tesalonicenses 2:8.

Eso es lo pautado en la Revelación Divina; lo demás son esquemas y pautas establecidas por los teólogos que no se cumplirán; ya que Jesús seguirá el Plan ya establecido por Él mismo en la Escritura.

Fuente,

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos: Wikipedia

Conceptos: Diccionario Bíblico en línea

Notas personales

Imágenes: Google

BRASIL, UN GIRO IMPREVISTO

El triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil ha incitado innumerables comentarios, generalmente adversos y peyorativos. A este polémico exmilitar se le califica de ultraderechista, y la mayoría de politólogos auguran tiempos nefastos en Brasil.

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¿Por qué Bolsonaro es ultraderechista? El escandalo alrededor de este político Brasileño, ahora presidente electo, es porque pretende dar un giro en ciertos aspectos.

He aquí algunas de sus propuestas ultraderechistas:

Economía: Reducir la deuda pública 20% mediante privatizaciones, concesiones y venta de propiedades públicas. Crear un sistema de jubilación por capitalización. Redistribuir la “carga tributaria para que los que pagan mucho paguen menos y los que evaden y ocultan, paguen más.

Seguridad: Contra la inseguridad, flexibilizar la legislación sobre porte de armas. “Las armas son instrumentos, objetos inertes, que pueden usarse para matar o para salvar vidas. Eso depende de quien las maneje”. Bajar la edad de imputabilidad penal de 18 a 17 años. Protección jurídica, garantizada por el Estado, para los policías en ejercicio de su actividad. Caracterizar como terrorismo las invasiones de propiedades.

Corrupción: Propone un gobierno decente, diferente de todo aquello que  sumió a Brasil en una crisis ética, moral y fiscal.

Diplomacia: Dejar de encomiar a dictaduras asesinas; de igual modo dejar de despreciar y atacar a democracias importantes como las de Estados Unidos, Israel, e Italia.

Educación: Los contenidos y los métodos de enseñanza tienen que cambiar. Más matemáticas, más ciencias y portugués. Sin adoctrinamiento ideológico, ni sexualización precoz.

Además Bolsonaro es ultraderechista porque su  lema es “Brasil encima de todo, y Dios encima de todos”; ha levantado la Biblia como bandera durante la campaña electoral y se ha aproximado a los sectores más conservadores, con una firme defensa de la “familia tradicional” y los “valores cristianos”.

¿Por qué es ultraderechista? Porque propone algunos cambios en Brasil para enmendar el caos generado por el populismo, la corrupción, y las ideologías contrarias a los principios característicos de la cultura occidental.

La propaganda contra Bolsonaro acusándole de ultraderechista es básicamente por sus intenciones de erradicar del Brsasil la ideología marxista que Lula, desde el Foro de San Pablo, inspirado por Fidel Castro, impuso en América Latina; por cierto Bolsonaro propuso neutralizar, al Foro de Sao Paulo.

En realidad quienes acusan al flamante presidente del Brasil de ultraderechista son los medios, y los eminentes representantes de las élites “progresista”, que pretenden imponer, en realidad lo hicieron, un anacronismo; que por ser eso, anacrónico, se desplomó por el peso de su propio fracaso, y por la descomunal corrupción que les mueve; el  “lava jato” de Lula; los bolsos colmados de dólares, y las “coimas” de las que se acusa a los Kirchner en Argentina, son la mejor muestra de los resultados de los ideólogos progresistas.

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También le acusan unos cuantos ignorantes de la doctrina que inspira a los revolucionarios de izquierda, una ideología contraria a la fe cristiana.

A estas alturas surgen unas interrogantes: ¿Qué es el marxismo? ¿Por qué es tan atractivo en ciertos medios cristianos? ¿Por qué algunos teólogos suscriben sus postulados?

Los marxistas han dividido al mundo en dos sectores: los progresistas,  izquierda; los conservadores, la derecha. La izquierda es buena, la derecha es mala.

Veamos por qué.

La propuesta fundamental de Marx, la postula en su obra “El capital”, en estos términos: “alcanzar una sociedad sin distinción de clases donde tanto el proceso de producción, como las fuerzas productivas y las relaciones que surgen de la producción se conviertan en un bien social”. A diferencia del capitalismo donde el trabajo es social pero la apropiación del mismo es privado, donde se compra trabajo por dinero.

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Los componentes centrales del modelo teórico marxistason cuatro:

En primer lugar, el concepto de “lucha de clases”, teoría que explica la existencia de conflictos sociales como el resultado de un conflicto central entre los intereses de diferentes sectores o clases sociales. De tal conflicto resulta un cambio o progreso político y social.

El segundo punto del modelo marxista es la crítica a la economía capitalista, que se fundamenta en: libertad de mercado; mínima intervención del Estado; respeto a la propiedad privada; libre formación de precios, libre empresa y contratación del trabajo.

El tercer punto es el concepto de “ideología”, como recurso para mantener el sistema capitalista,

El cuarto punto del modelo marxista es el concepto de “comunismo”. Organización social en la que no existe la propiedad privada, ni diferencia de clases, y en la que los medios de producción están en manos del Estado, que distribuye los bienes de manera equitativa y según las necesidades.

El objetivo del marxismo es imponer el comunismo. Una sociedad ideal.

Como modelo teórico aquello es ideal, y no dista mucho de las propuestas de la Biblia sobre los mismos temas. Es como vivir en el reino de los cielos, pero un reino marxista sin Dios.

Por cierto cuando expresamos que el marxismo es anticristiano no es por estos postulados, sino porque en esencia es materialista y ateo.

Quien estudia en profundidad la Sagrada Escritura, y descubre lo que ella revela sobre la justicia social, y demás planteamientos del marxismo que motiva a los movimientos de izquierda, comproueba dos verdades:

Primera, que Marx, de origen judío, se inspira en la Biblia, en su caso la Tanaj, Antiguo Testamento, para formular sus planteamientos. Por eso es que atrae tanto a ciertos movimientos cristianos. Hay que aceptar que lo propuesto por este ilustrado hombre nace en época de oscuridadreligiosa y espiritual; que su análisis de la realidad es científico; el problema es el método marxista para imponer sus ideas, de lo cual somos testigos.

La famosa expresión: “La religión es el opio de los pueblos”, en alemán “Die Religion… Sie ist das Opium des Volkes”, una cita hecha en 1844 por Karl Marx,   no fue proclamada contra el cristianismo esencialmente, sino contra la religión que se practicaba en su contexto europeo.

Segunda, que la respuesta de la Palabra de Dios relacionadacon los planteamientos de Marx, son superiores; pero como el mensaje de laBiblia se ha “espiritualizado”, enfocado en condenar el pecado,  en la escatología; y muy poco en la “praxis”, dejade resolver los problemas del hombre y de la humanidad.

Al revisar la doctrina sobre el Reino de los Cielos, tal y como aparece en la Sagrada Escritura, observaremos que contiene demandas en el mismo orden del marxismo; el solo estudio de los profetas de Israel nos lo revela.

La diferencia es que ellos, los marxistas,  no se quedan en la “ideología” se van a la “praxis” a practicar lo que creen. Por ese motivo muchos jóvenes nuestros durante los años sesenta se fueron a las montañas a practicar lo que habían aprendido de sus maestros marxistas.

En cambio los cristianos nos quedamos con la doctrina, y nos vamos a los templos.

Y esto no lo digo con sarcasmo, más bien con dolor, y una carga de responsabilidad en el alma; porque si los cristianos venezolanos (evangélicos y católicos) practicamos lo que predicamos, y hubiésemos establecido los principios y valores del evangelio en el corazón de los venezolanos, nos habríamos ahorrado esta crisis humanitaria que experimentamos.

No me refiero al pueblo cristiano en general, que ha sido víctima de tantos errores; hago referencia a las autoridades y líderes  que han estado en el poder desde la cuarta República: religiosos, empresarios, políticos, estadistas con trasfondo cristiano, quienes crearon las condiciones para la revolución.

Recuérdeese que el último gobierno de la Cuarta República era socialcristiano.

Hoy Brasil enfrenta un desafío, dar un giro. Un giro hacia la honestidad, el orden, el respeto a las leyes, hacia la justicia social, a neutralizar ideologías contrarias a sus raíces.

Es el desafío de los cristianos en América, dar un giro: “Dios sobre todo.”

Fuente.

Conceptos: Wikipedia

Propuesta de Bolsonaro: Prensa Internacional

Notas personales

Imágenes: Google.

SE ACERCA LA GRAN TRIBULACIÓN: SEÑALES

¿Qué revela la Biblia sobre la Gran Tribulación? En este escrito te lo explicamos.

Estudia con nosotros lo que la Biblia revela.

Abundan escritos, análisis, y estudios propuestos por eminentes eruditos en temas escatológicos relacionados con la gran tribulación; de modo que muchos creyentes tienen ya una posición prefijada sobre ese tema.

En esta nota vamos a revisar lo que la Biblia dice sobre tal evento.

La expresión “gran tribulación” aparece cuatro veces en el Nuevo Testamento, en Mateo 24:21; 1 Tesalonicenses 1:6; Apocalipsis 2:22; y Apocalipsis 7:14.

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El estudio de cada una de esas citas permite afirmar que se refieren a una gran tribulación la cual se manifiesta de tres diversos modos: La primera, la experimentan los hijos de Dios a causa de su fe en Cristo, 1 Tesalonicenses 1:6, que soportan “…con gozo del Espíritu…”; también quienes no se arrepienten tienen su gran tribulación, Apocalipsis 2:22; y, además, es un período al final de los tiempos, Mateo 24:21, y Apocalipsis 7:14.

La tribulación de los hijos de Dios.

La Palabra revela la ocurrencia de una “gran tribulación” que soportan los hijos de Dios, la cual se inicia cuando el hombre es expulsado del Edén, Génesis 3:23-24, y se extiende hasta la Segunda Venida de Jesucristo, esa es la que experimenta  el pueblo de Dios en Egipto, Éxodo 3:7; David en su tiempo, Salmos 10:1; Jesús ante las autoridades religiosas, Lucas 9:22; de Pablo 2 Corintios 11:23-33; a la que se refiere Pablo en 1 Tesalonicense 1:6.

Ese tiempo de prueba, lo soporta el creyente con la fortaleza que Dios le concede, Salmos 46:1.

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La tribulación de quienes no se han arrepentido.

Esta “gran tribulación” es para quienes no se arrepienten, Apocalipsis 2:22, y sufren las consecuencias de vivir fuera de la gracia de Dios, descrita en Romanos 2:9, y contexto. Sodoma y Gomorra vivieron esta experiencia, Génesis 18:20-21.

Esta gran tribulación la experimenta incluso los hijos de Dios cuando desatienden las advertencias Divinas y se rebelan, 2 Crónicas 36:14-17; David, el gran rey de Israel, también supo de ella, Salmos 38:1-21.

La tribulación que antecede a la segunda venida de Cristo.

En Mateo 24, el Señor Jesucristo manifiesta que antes de su Segunda Venida habrá algunas señales que la anuncian; entre aquellas señales menciona que la tribulación es una; vamos a revisar lo que la Biblia dice de esa tribulación.

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En 24:5-12 se describe el tiempo de tribulación a que son sometidos los creyentes, y destaca una nota de esperanza: “Más el que perseverare hasta el fin, este será salvo.”, 24:12.

Luego en 24:15-22 se refiere a un evento por venir, que se repite en tiempos distintos; denominado gran tribulación.

El primer tiempo de tribulación predicho por Jesucristo, es la “gran tribulación” ocasionada por los ejércitos romanos en el año setenta, cuando destruyeron a Jerusalén, el templo y asesinaron a miles de judíos; el historiador Flavio Josefo describe la matanza diciendo que la sangre de los judíos corría como arroyo por las calles de Jerusalén.

Esa tribulación se anticipa en 24:15, y es referida como la “abominación desoladora”, representada por los ejércitos romanos, abominables y desoladores. La acción de los romanos contra los habitantes de Jerusalén se describe en Mateo 24:16-21.

La “abominación desoladora”, mencionada por Jesús, es en referencia a una profecía de Daniel en 11:31, en la que describe lo acontecido en el año 70, así: “…tropas que profanan el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora”. Eso fue exactamente lo que hizo Roma en Jerusalén.

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Muro de las lamentaciones. Restos de un muro de contención de la explanada del templo.

En el año setenta comenzó aquella gran tribulación, que culmina en el año 135, cuando los romanos aplastan la rebelión de Bar Kojba.

“Según Dión Casio, murieron cerca de 580 000judíos. Asimismo, 50 ciudades fortificadas y 985 aldeas fueron arrasadas. ​Adriano intentódestruir de raíz la identidad judía,que había sido la causa de las continuas rebeliones. Prohibió la Torá, el calendario judío y mandó ejecutar a numerosos rabinos estudiosos y eruditos. Los rollos sagrados fueron quemados en una ceremonia en el Monte del Templo. En la zona del antiguo templo instaló dos estatuas, una del dios romano Júpiter y otra de él mismo.”

Algunos eruditos establecen otra “gran tribulación” que culmina con una  “abominación desoladora”, también anticipada por Daniel en 11:31, ocasionada por Antioco Epifanes, alrededor del año 168 antes de Cristo, descrita en el libro deuterocanónico 2 Macabeos 5:11-20; se afirma que Antíoco sacrificó un cerdo en el altar del Templo. Aquella abominación ocurre antes de Jesucristo, por lo tanto el Señor no se refiere a ella, por haber pasado. Jesús refiere hechos futuros en Mateo veinticuatro.

Antes de Daniel hubo otra gran tribulación y una abominación desoladora; es la protagonizada por Nabucodonosor, mencionada antes, y descrita en 2 Crónicas 36:17-21.

El segundo tiempo  de “gran tribulación” anticipada por Jesús, ocurre en los tiempos del fin, y culmina con su Segunda Venida.

Es decir, antes de la Segunda Venida de Cristo, hay un tiempo de “gran tribulación”, Mateo 24:29-30, superior a las anteriores, pero será breve, Mateo 24:21-22.

Esa “gran tribulación” tiene lugar y fecha, y el motivo que la impulsa, lee Mateo 24:21-25. Tal  tribulación está asociada a la aparición del Anticristo, y al ejercicio de su gobierno.

Jesucristo la anticipa de esta manera:

15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo laabominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. Mateo 24:15-16.

En ese texto Jesús dice cuándo, dónde y cómo, es la “abominación desoladora”, que dará inicio a la “gran tribulación.”

La fecha, ¿Cuándo ocurrirá? Cuando vean en el lugar santo la abominación desoladora, lo explicamos más adelante.

El lugar santo, ¿Qué significa el lugar santo? ¿Cuál es ese lugar? En la Biblia lugar santo es Jerusalén, la ciudad Santa, Joel 3:17, es santa porque Dios la elige como su morada, Salmos 132:13; santo es el templo de Jerusalén, porque estaba dedicado a Dios, Salmos 5:7; 11:14; 138:2; Miqueas 1:2; lugar santo, era la antesala del lugar santísimo en el tabernáculo, Éxodo 26:33; y luego en el templo; también el cuerpo del creyente es santo, pues es la morada del Espíritu Santo, 1 Corintios 3:16-17.

La abominación desoladora de que habló Daniel, ¿Cuál es la abominación desoladora mencionada por Daniel? En 12:11-12, Daniel la anticipa así:

Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.

Es decir, se comienza a contar desde el tiempo que “sea quitado el continuo sacrificio”,  ¿Cuándo ocurre esto? En tiempos de la destrucción de Jerusalén, y el templo. Desde ese tiempo no se ofrecen sacrificios en el “lugar santo”, en Jerusalén, ni en el Templo; Daniel 11:31; Mateo 24:1-2.

Desde ese momento, se cuenta “hasta la “abominación desoladora”, que tendrá lugar en el “lugar santo”. ¿Cómo interpretar esto? Relee Mateo 24:15, observa la frase entre paréntesis: “el que lee, entienda”, es un llamado de atención poco frecuente, pero significativo. ¿Qué hay que entender? El significado de la “abominación desoladora”.

¿Cuál es la abominación desoladora? Antes de responder, considera lo siguiente: ¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la mortandad de tantos judíos? Esa no es una determinación Divina, es una consecuencia.

La destrucción de Jerusalén, y matanza de los judíos, ¿Por qué ocurre este lamentable hecho? Ocurre, atendiendo a solicitud de ellos, de los judíos, Mateo 27:24-25. El pueblo dijo: “Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.”

¿Por qué destruir el templo, si está dedicado a Dios? La destrucción del templo ocurre para eliminar el continuo sacrificio, y la muerte de corderos pora la expiación de los pecados; en razón de que ya no son necesarios pues Jesucristo murió como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo; Juan 1:29; Hebreos 10:11-14.

Ellos, los judíos, rechazaron al enviado Divino, el Mesías, Juan 1:11, y siguen empeñados en ofrecer sacrificios por los pecados.

Desde la muerte sacrificial de Jesucristo en la cruz, hasta la destrucción del templo por los romanos en el año setenta, el sacrificio de corderos, para perdón de pecados fue innecesario ante Dios, Hebreos 10:15-18; por lo cual deben cesar definitivamente. Los romanos lo lograron.

Retomando el tema del lugar donde ocurre y el significado de la abominación desoladora, consideremos lo siguiente: Sabemos por Daniel 12:11 que la abominación desoladora ocurrirá mil doscientos noventa días después que sea quitado el continuo sacrificio, la destrucción del templo,  lo que sucede en el año setenta, es decir actualmente corre aquel tiempo.

Relee Mateo 24:15: “…por tanto cuando veías en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel…”

¿Cuál es la abominación desoladora que ocurrirá enel lugar santo? La abominación desoladora es el reinicio delsistema de sacrificios que los judíos retomarán luego de la construcción deltercer templo en Jerusalén.

¿Por qué es abominable? Es abominable ante Dios porque no se necesita sacrificios de Corderos por la expiación de pecados; eso lo hizo Jesucristo en la cruz del calvario.

Volver a sacrificar corderos por el pecado, es negar la eficacia de la muerte de Cristo en el calvario. Por ello fue destruido el segundo templo.

¿Dice la Biblia que se construirá un tercer temploen Jerusalén? El tercer templo en Jerusalén  será construido, pero no por inspiraciónDivina; actualmente el creyente es el templo de Dios, 1 Corintios 3:16; 6:19. Aqueltemplo está asociado al Anticristo y a la abominación desoladora.

Leamos 2 Tesalonicenses 2:3-4; se afirma que antes de la Segunda Venida de Cristo, habrá apostasía, y se manifestará el hombre de pecado, el Anticristo, quien se sentará en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios. Para sentarse en el templo, uno debe estar construido.

¿Será el templo de Jerusalén el templo de Dios? No, ese templo a construir es de los judíos, y del Anticristo, donde se comete la abominación de seguir sacrificando corderos; y en el que se sienta aquel personaje, haciéndose pasar por Dios; lo cual es desolador.

Pero Dios, “…Señor del cielo y de la tierra, nohabita en templos hechos por manos humanas.” Hechos 17:24. El templo en el que pretenderá sentarse elAnticristo es en el corazón del hombre, que es el actual templo de Dios, 1Corintios 3:16. Ese personaje tiene la gran habilidad de engañar, se hacesemejante al Mesías, estamos advertidos.

Cuando aparezca el Anticristo, y se construya el tercer templo en Jerusalén es el tiempo en que inicia la última gran tribulación. Por ese motivo Jesús dijo: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.” Mateo 24:32-33.

Esto se describe en Apocalipsis 13:11-18.

La bestia que sube de la tierra es el Anticristo, semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás.

¿Cuál es la condición para que un hombre sea semejante a un codero, al Mesías? Pues que sea judío, nacido en Belén, descendiente de David.

El Anticristo es un judío, recordemos que ese personaje no se opondrá a Jesucristo, se hará pasar por él, es un falso Mesías; también recuerda que los judíos esperan un Masías, pues no aceptaron el genuino. Ese personaje construirá el templo, e impondrá el judaísmo como religión mundial. Quienes no se sometan a sus prácticas serán perseguidos. He aquí la gran tribulación.

Falta un punto por aclarar, es el tiempo señalado en Daniel 12:11-12:

Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cincodías.

Tenemos dos fechas.

La primera, mil doscientos noventa días desde la destrucción del templo, cuando es quitado el continuo sacrificio, hasta la abominación desoladora, que es el reinicio de sacrificios en el templo.

La segunda: mil trescientos treinta y cinco días, el tiempo que soportan los bienaventurados durante la gran tribulación hasta la Segunda Venida.

¿Qué significan estas cifras?

La primera cifra, mil doscientos noventa días, es un número simbólico; Apocalipsis los usa con frecuencia. Esa cifra representa tres años y medio; exactamente la mitad de siete, que es un número, el siete, con significado de algo completo.

Quiere decir que desde la destrucción del templo, año 70, hasta la abominación desoladora, construcción del tercer templo, transcurren tres años y medio; medio tiempo. ¿Y el otro medio tiempo, para completar siete? El transcurrido hasta la destrucción del templo en el año 70.

Cristo divide la historia en dos períodos, uno antes de su venida, la primera, otros después de aquella. Daniel pone como punto de referencia, para dividir los dos períodos, la eliminación del continuo sacrificio, año 70, la destrucción del templo.

Primer  período de tiempo, 3,5 años, desde el principio, Génesis 1:1, hasta la destrucción del templo en el año 70; segundo período, los restantes 3,5 años, desde la destrucción del templo, año 70, hasta cielo nuevo y tierra nueva, Apocalipsis 21:1. Sumados ambos períodos, 3,5+3,5, resulta siete, que simboliza un número completo. Un tiempo completo.

De eternidad, a eternidad.

La segunda cifra, mil trescientos treinta y cinco días, ¿Qué significa? Si a la mayor restas la menor, resulta cuarenta y cinco días. ¿Qué significa esta cifra, cuarenta y cinco? Cuarenta y cinco, comparado con las otras dos cifras es un número pequeño; eso es lo que da a entender Jesús en 24:22: “…más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.”, no es que los días tendrán menos de veinticuatro horas, es que el tiempo de  tribulación es breve.

Esta información responde una interrogante de muchos, ¿Sufrirán los cristianos la gran tribulación? Es evidente que sí; en ninguna parte de la Biblia se dice que el pueblo de Dios no padecerá tribulaciones; lo que se afirma es que Dios da fortaleza para soportarla; lee Habacuc 3:16-19; Filipenses 4:12-13.

La tribulación mencionada en Apocalipsis.

Vamos ahora a Apocalipsis 7:14:

Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

Para ver el cuadro completo lee 7:9 y 13-17.

¿Qué dice el texto sobre la gran tribulación? Muy poco, es solo una referencia para explicar algo más relevante, debido a que el texto no es para enfatizar “la gran tribulación”, sino para destacar a los que “…han lavado sus ropas, y las han emblanquecido con la sangre del Cordero.”

El énfasis del texto es el triunfo de esa gran multitud durante el tiempo de tribulación, que han sido reunidos en el cielo, por eso están “…delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.”, 7:15.

Esa multitud no sufre más, 7:16, “…porque el Cordero que está en el medio del trono los pastoreará…”, 7:17.

¿Quiénes son los que han salido de la gran tribulación? Todos los hijos de Dios que han sido alcanzados por la gracia Divina, por el amor de Dios, su pueblo.

Desde la muerte de Adán y Eva, hasta el tiempo de Abraham, la Escritura refiere que los hombres mueren, sin dar más detalles, excepto Enoc, que le llevó Dios, Génesis 5:24; los demás, simplemente mueren: Génesis 4:8; 5:14-31; 23:2. A partir de Abraham, cuando un hijo de Dios muere, se destaca que es reunido con sus padres, o con su pueblo, Génesis 25:7; 35:29; 49:33; 1 Reyes 2:10; 11:43; 14:31.

La Palabra de Dios revela que Dios va reuniendo en la morada celestial, Juan 14:2, a todos los que forman parte de su pueblo, por ser hijos de Israel, o por haber sido lavado con “la sangre del Cordero”.

Por el contexto nos damos cuenta de que esa gran multitud es la que ha salido vencedora de la gran tribulación, aquella que se inicia en Génesis 3:23-24, con la expulsión del Edén, y corre hasta la Segunda Venida de Jesucristo; y están ante el trono de Dios porque ha sido llevada allí por el Cordero que los pastoreará, y los guiará a fuentes de agua de vida.

Observa la similitud entre los textos 7:15-17, y 21:4-7. Referidos ambos al estado final de los creyentes, los lavados por la sangre del Cordero.

Recuerda, en Apocalipsis se destaca la victoria del Cordero, y el triunfo de quienes han sido lavados con su sangre. Tu propio triunfo.

En Resumen:

La Biblia enseña que el hombre a causa de su desobediencia, Génesis 3,  fue destituido de la gloria de Dios, Romanos 3:23; por lo que está propenso  a una tribulación que transcurre hasta la Segunda Venida de Jesucristo, Apocalipsis 21:4. Durante tal lapso, los creyentes son preservados, se mantienen firmes, Romanos 8:35-39.

Esa es una “gran tribulación” en el sentido de que es muy extensa, dura mucho tiempo.

La Palabra de Dios revela que antes de la Segunda Venida de Jesucristo habrá un tiempo breve de gran tribulación, durante el cual el Anticristo hará su máximo empeño, inspirado por Satanás, por estorbar el Plan de Salvación, impedir que el hombre se salve; en dicho lapso breve, los creyentes también sufrirán persecución, más saldrán vencedores. Mateo 24:15, 21, 29.

Esa “gran tribulación” es breve, pero muy intensa, fuerte.

Esto es lo que la Palabra de Dios afirma sobre la gran tribulación, otros esquemas es bibliaficción.

El Señor te de sabiduría.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google.

FALSAS CREENCIAS SOBRE GÉNESIS CAPÍTULO TRES

Hemos escuchado infinidad de predicaciones desde los púlpitos,  leído escritos en innumerables libros y revistas; así como visto videos que analizan los acontecimientos narrados en el capítulo tres del libro de Génesis, en el que se aborda la caída del hombre, y las consecuencias de aquel lamentable hecho.

Al analizar el texto bíblico, se observa que hay ciertas discrepancias en la interpretación de las escenas narradas en el mismo,  que por años se han repetido como ciertas; y lo que realmente dice la Escritura.

Hay algunas falsas creencias derivadas de las erradas formas de interpretar el texto.

Estas son:

Dios maldijo a las serpientes, por eso sonenemigas del hombre.

El hombre está bajo maldición por haber pecado.

El trabajo es un castigo debido al pecado de Adány Eva.

La expulsión del huerto es un castigo Divino.

Vamos a considerar esas creencias.  Te recomiendo que leas todo el relato contenido enel capítulo tres del Génesis.

¿Es cierto que Dios maldijo a las serpientes?

La serpiente mencionada en la Biblia asociada con la desobediencia, no es el ofidio reptil que abunda en el planeta tierra; es una referencia metafórica a Satanás, 2 Corintios 13:3, Apocalipsis 12:9; 20:2.

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La sola imagen de una serpiente produce un sensación de rechazo.

Lee Génesis 3:1, reflexiona, ¿poseen las serpientes un cerebro que les permita seducir, como un ser humano? ¿Tienen las serpientes aparato fonador que les permita hablar?

La serpiente que habla en Génesis 3:1, es Satanás. ¿Cómo explicar aquello? Satanás pudo tomar la forma de una serpiente; o hacer creer a Eva que la serpiente hablaba con ella, del mismo modo que un ventrílocuo “hace” que su muñeco hable con el público.

Otra opción es que Satanás usó la denominada percepción extra sensorial, con la cual se puede comunicar sin el uso de los sentidos físicos convencionales. Jesús hizo uso de ella en varias ocasiones, Él “leía” la mente, los pensamientos, Marcos 2:6-8.

Eva tenía desarrollada tal cualidad antes de la caída; gracias a ella mantenía permanente contacto con Dios; la misma que utilizamos al “hablar con Dios” en la oración privada, sin palabras audibles Dios nos “escucha”.

Entonces, cuando Dios maldice a la serpiente, Génesis 3:14-15, maldice es a Satanás, no al ofidio tal vez utilizado por el maligno; y la enemistad de la simiente de la mujer no es con la simiente de las serpientes; sino con la simiente de Satanás; la simiente de la mujer es una prefigura de Jesucristo, quien definitivamente la herirá en la “cabeza”, mortalmente.

Hay que tener presente el estilo literario del texto para interpretarlo correctamente. Una interpretación literal del mismo, sin considerar el contexto induce errores.

Nuestra enemistad es contra Satanás y su simiente, no contra los ofidios que nada tienen que ver con la desobediencia del hombre.   

Siguiente falsa creencia, ¿Está el hombre bajo maldición?  ¿Maldijo Dios al hombre? En ninguna parte del capítulo tres del Génesis se menciona ese hecho.

Hay dos maldiciones en el texto, la primera, contra Satanás, 3:14; y la segunda, contra la tierra, 3:17. Ni a la mujer, ni al hombre se les maldice; se les advierte las consecuencias de su desobediencia, y previene acerca de que no gozarán más las bondades del huerto, pues en su caída arrastran con ellos al resto de la creación.

La Biblia abunda en bendiciones para el hombre, desde Génesis 1:28, se reitera este propósito Divino; tan solo que a partir de Génesis 3, el hombre tiene un papel relevante para obtenerla, Deuteronomio 6:24.

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De acuerdo con la Escritura, el hombre vive bajo la bendición y protección Divina, Números 6:24-26; Salmos 23, 91, 121; Romanos 8:28-39.

Analicemos otra falsa creencia: El trabajo es un castigo por la desobediencia. ¿Es cierto?

Mucho antes de la desobediencia, el hombre tenía la instrucción de trabajar, Génesis 1:28. Trabajo y productividad es la manera como Dios bendice al hombre.

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Bendito serás en el campo… Deuteronomio 28:3.

El hombre es “señor” de la creación, mayordomo de los recursos que se le entrega. El asunto es que debido a la maldición a la tierra, y a la expulsión del huerto, el hombre necesita aplicar su ingenio, su creatividad, para hacer que la tierra produzca; ya que antes vivía en un huerto plantado por Dios, Génesis 2:8.

Al salir de un quirófano totalmente restablecido, y, luego del proceso de recuperación poder continuar la vida normalmente, es cuando se valora la bendición del trabajo.

El trabajo por más modesto y sencillo que sea, es una bendición, a través del cual te realizas, y puedes bendecir a otros. El operario encargado del mantenimiento eléctrico, al realizar su trabajo eficientemente hace un gran aporte al acto quirúrgico, que salva vidas.

Hay espacios en el mundo, que el hombre con ingenio, creatividad, y ganas, los ha transformado en verdaderos “paraísos terrenales”, lo cual es digno de admiración; producto de la capacidad humana de crear.

El trabajo es una bendición.

Otra falsa creencia: La expulsión del huerto es un castigo.

En lenguaje teológico, y en el de muchos predicadores la palabra “castigo” es prominente. La imagen que transmiten de Dios, es la de un Ser sentado en su Trono a la expectativa de cualquier yerro humano para fulminarle con un castigo.

Esta teología enfoca a Dios como el responsable de los males de la humanidad, ya que éstos son castigos Divinos.

Visualicemos la imagen de Adán y Eva, vestidos con pieles de un animal, rostros sombríos, apesadumbrados por la gran pérdida de estatus, temerosos por el incierto porvenir, saliendo del huerto hacia un mundo desconocido, hostil. ¿Qué sientes al imaginar esa escena? ¿Quién es el responsable de todo cuanto sucede? ¿Está castigando Dios a la pareja?

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La expulsión del huerto no es un castigo Divino; es la natural “consecuencia” de no acatar una instrucción.

Imagina esta escena. Un padre le advierte a un adolescente: “Cuando manejes, evita usar tu celular enviando mensajes de texto”. El joven desacata la instrucción, y choca contra un árbol, por lo que se fractura el tobillo derecho. ¿Es responsable el padre del accidente? ¿Es la fractura del tobillo un castigo del padre contra un hijo desobediente?

Aun cuando la palabra castigo se usa frecuentemente en la Biblia, aparece 88 veces en la versión RVR60, cada vez que se menciona asociada con un acto de Dios, se puede escribir en su lugar: “a consecuencia de…”, “…consecuencia por…”, y no cambia el significado del texto; tal vez lo aclare.

Veamos un ejemplo:

Levítico 26:43: Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos.

Cambiemos la palabra “castigo”, en lugar de ella, escribamos: “a las consecuencias por…” Veamos cómo se lee.

Levítico 26:43. Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán a las consecuencias por sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos.

¿Es un castigo Divino la expulsión del huerto? Es la consecuencia obtenida por desacatar una instrucción.

Sea castigo, o consecuencia, el hecho objetivo es el mismo, “expulsión del Edén”; sin embargo al referirnos a la “consecuencia”, colocamos el énfasis en la responsabilidad del hombre.

No podemos culpar a Dios por los males del mundo, ni afirmar que los tales son castigos Divinos. Es ilógico afirmar que Dios castigó las maldades de un pueblo con la erupción de un volcán en el que hay varios damnificados; no es responsabilidad de Dios que se construya un poblado en las laderas de uno.

Tampoco podemos evadir nuestra responsabilidad, diciendo: El diablo me tentó, fui engañado y desobedecí.

Cómo corregir las falsas creencias.

Es conveniente, con respecto a las falsas creencias derivadas de erradas interpretaciones de la Biblia, establecer dos principios.

Primero, ir directamente a la fuente, la Palabra de Dios, escudriñar en ella, y obtener la revelación de Dios directamente.

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Escudrñad las Escrituras…

Segundo, no creer en todo cuanto afirman los predicadores mediáticos, libros, redes sociales, y películas; es conveniente evaluar aquellas enseñanzas, doctrinas, y en general afirmaciones; contrastarlas con la Palabra.

Considera lo que te digo, el Señor te dé entendimiento en todo. 2 Timoteo 2:7.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com

Notas personales

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ISRAEL, PARADIGMA DE LA GRACIA DIVINA

Israel parece una paradoja, alrededor suyo ocurren sucesos aparentemente contrarios a la lógica.

Sobre este pueblo se relatan hazañas históricas impresionantes, tejen conspiraciones; y se idealiza al punto de convertir a Jerusalén, su capital, en la mística morada celestial.

Fue constituido para bendecir a las todas naciones de la tierra, más paradójicamente, algunas de aquellas han sido sus eternas enemigas.

El destino de Israel, y de la humanidad están ligaos; un día se cristalizará aquella amalgama.

La Biblia progresivamente revela su devenir, aclarando todo aquello que parece contradictorio, convirtiendo a este pueblo en un paradigma, un modelo, de la gracia Divina.

En una en un pequeño trozo de tierra en el medio oriente está asentada una parte del pueblo de Dios, la Nación de Israel; y otra porción diseminada entre los pueblos de la Tierra.

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Su permanencia en aquel territorio ha sido intermitente debido a su turbulenta historia, tal como lo reseña la Sagrada Escritura, y la prensa internacional en épocas recientes.

El territorio que ocupa forma parte de la tierra prometida por Dios a los descendientes de Abraham, originalmente un territorio más extenso, Génesis 15:18; Josué 1:4.

Desde el desierto y este Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los Hetheos hasta la gran mar del poniente del sol, será vuestro término.
 Josue 1:4.

El pueblo de Israel entra en posesión de aquella tierra comandado por Josué, quien la conquista y reparte, Josué 1:6.

Desde ese tiempo Israel se desenvuelve como Nación independiente primero bajo el Gobierno Divino, tiempo conocido como Teocracia Hebrea, que corre hasta que Saúl es designado rey, 1 Samuel 9:16-17, surgiendo así la Monarquía Hebrea.

Israel vive como nación unificada, las doce tribus reunidas, hasta el reinado de Roboan, hijo de Salomón, tiempo en que el reino se divide en el Reino del Norte, o de Israel; conformado por 10 tribus, con Capital en Samaria;  y Reino del Sur o de Judá, las tribus de Judá y de Benjamín, con capital en Jerusalén; todo por disposición Divina. 1 Reyes12:18-26.

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Reino de Israel; Reino de Judá

Israel, o reino del Norte tiene una azarosa historia, hasta que es disuelto por los Asirios, la población es llevada cautiva, 2 Reyes 17:6-7, y el territorio repoblado con otras naciones, 2 Reyes 17:4. De este modo Israel es disperso, las diez tribus son esparcidas entre las naciones del mundo, hasta hoy.

Su territorio fue ocupado por los samaritanos, en el pasado; y hoy por el pueblo palestino.

Por su parte Judá, o reino del Sur, subsiste hasta que los babilonios encabezados por Nabucodonosor invaden a Jerusalén destruyen la ciudad, el templo y llevan cautivos a gran parte de la población, tanto como llevan como botín los utensilios del templo, 2 Crónicas 36:17-21, todo por mandato Divino.

Israel permanece en cautividad setenta años, y bajo el mandato de Ciro, el Persa, inspirado por Dios, permite el retorno de los cautivos a su territorio ancestral, 2 Crónicas 36:22-23.

Luego del cautiverio, y ya en su territorio nuevamente, comienzan a reconstruir a Jerusalén, el Templo, el culto, y sus propias vidas; Esdras y Nehemías narran este tiempo de esperanza y zozobra.

Nehemías y Malaquías culminan respectivamente el ciclo histórico y profético del pueblo de Dios, cerrando así lo que conocemos como Antiguo Testamento.

Los descendientes del reino de Sur, o de Judá, son denominados ahora judíos, y pueblan una región bajo el Imperio Romano, dividida en Judea y Galilea, teniendo en medio a la región de Samaria.

Es en esta región,  cuatrocientos años después de cerrarse el Antiguo Testamento, que los ángeles anuncian a los pastores: “…os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador que es Cristo el Señor.”; dando así cumplimiento a la promesa dicha a Abraham, siglos antes, de que en su simiente serian benditas todas las familias de la tierra, Génesis 22:18.

Los evangelios narran lo sucedido en tiempos de Jesús, y el libro de Hechos lo acontecido en la época apostólica.

En el año 70 de nuestra era, los romanos invaden Jerusalén, destruyen la ciudad, el templo, y llevan pocos cautivos, la mayoría del pueblo es asesinada o dispersa.

Posteriormente, los romanos prohíben a los judíos volver a su territorio, cambian la denominación de provincia de Judea, a provincia Sirio-Palestina, finalmente aquel territorio es denominado “Palestina”, lo que ocurre alrededor del tercer siglo DC.

Nota aclaratoria: Es incorrecto afirmar que Jesús vivió en Palestina, este es un error bíblico, histórico, y teológico. La denominación palestina no se nombra en el Nuevo Testamento, debido a que como tal no existía. La tierra bíblica, recorrida por Jesús es Judea, Samaria y Galilea, Juan 4:3-4; y otras regiones vecinas, como la de los gadarenos, Marcos 5:1.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aprueba la Resolución 181, la cual recomienda un plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina, que se encontraba en esos momentos bajo administración británica. El plan de la ONU proponía dividir la parte occidental del Mandato en dos Estados, uno judío y otro árabe-palestino, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional.

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Tomado de Wikipedia

El 14 de mayo de 1948, horas antes de que expirase el Mandato británico sobre Palestina, el Estado de Israel fue proclamado en el territorio otorgado por el plan de las Naciones Unidas, aboliendo como primera medida las leyes antiinmigratorias británicas que impedían desde hacía años la entrada legal de nuevos judíos a Palestina.

Luego de intensas confrontaciones con sus vecinos árabes, finalmente Israel se desenvuelve como una nación próspera que constituye un verdadero milagro, milagro anticipado en la Palabra de Dios, Isaías 66:8-10.

¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.  Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios. 10 Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella;

Isaías 66:8-10

Entre tanto ocurren aquellas cosas alrededor de Israel, el evangelio de Jesucristo, y el reino de los cielos, se extienden desde Jerusalén hasta copar gran parte del mundo actual; y seguirá creciendo hasta coparlo todo.

La Nación de Israel continuará también su avasallador avance, y un día futuro, tal vez no lejano, dará nuevamente de que hablar, propiciará hechos relevantes anticipados en la Sagrada escritura, no como algunos predicadores esperan y desean, serán de tribulación.

Es lo que anticipa Pablo en 2 Tesalonicenses 2:3-4. Israel construirá el tercer templo, eso es algo inminente, de acuerdo a una organización denominada Instituto del templo, tienen todo listo para levantarle, equiparlo con los utensilios requeridos para el culto, y los sacerdotes designados para continuar los sacrificios.  

En ese templo ejercerá el Anticristo, haciéndose pasar por Dios; esta realidad se describe en Apocalipsis 13:11-18.

Aquel día se acerca.

Queda un aspecto sin definir. ¿Es la Nación de Israel el pueblo de Dios? No, al menos aquella que conforma el Estado de Israel, que es una parte del pueblo de Dios.

Quienes están poblando el actual territorio de Israel, son los descendientes del reino del Sur,  es decir de las tribus de Judá y de Benjamín, que fueron llevadas cautivas a Babilonia, luego repatriadas por Ciro; dispersas por los romanos en el año 70, y asentadas nuevamente en el lugar que ocupan por Resolución de Naciones Unidas.

¿Y, las diez tribus restantes? Están esparcidas por los pueblos de la tierra, donde con toda seguridad bendicen a las naciones donde viven, tal como está previsto en Génesis 22:18.

Esa cita de Génesis se refiere a la simiente de Abraham, en sentido general al pueblo de Dios, Israel, las doce tribus; y en sentido particular al Mesías, ilustre descendiente de la tribu de Judá, por la casa de David.

Por ese motivo Dios permite la división del reino, más bien lo propicia; de tal modo, los descendientes de Judá, los judíos bendicen a las naciones de la tierra con la venida de Jesucristo, quien nace de sus entrañas.

Por eso Jesús dijo a la Samaritana: “…porque la salvación viene de los judíos”, Juan 4:22, refiriéndose a sí mismo, el Mesías, judío de nacimiento.

Las diez tribus restantes bendicen a las Naciones a través de sus aportes en donde quiere que Dios las haya diseminado.

No hay certeza de dónde están, ni de quienes son; más, aun cuando para nosotros son las diez tribus perdidas de Israel, no lo es para su Padre; quien en el momento determinado en su Soberana Voluntad reunirá a las doce tribus para reconstituir al pueblo de Israel.

En el libro de Apocalipsis 7:4 se anticipa este emotivo día de reunificación, en  forma simbólica; y Pablo afirma que Israel será restaurado, Romanos 12:25-29.

Después, un maravilloso día, el pueblo de Israel, conformado por las doce tribus, y el pueblo cristiano, las ramas silvestres, formarán un solo pueblo, Romanos 11:24.

Esta realidad se establece en Apocalipsis 21:10-14, cuando se describe el muro de la Nueva Jerusalén, constituido de 12 puertas cada una con el nombre de una tribu hebrea, simbolismo del pueblo de Israel; y doce columnas, con los nombres de los doce apóstoles, símbolo del pueblo cristiano.

Algo que ha generado mucha confusión entre los predicadores es lo relacionado a las Bodas del Cordero, quienes afirman que Jesús se unirá a la Iglesia en aquellas bodas; algo incierto, debido a un error de interpretación.

¿Es la Iglesia la esposa del Cordero? No. ¿Quién es entonces la esposa del Cordero? Lee Apocalipsis 21:9-10, ¿Te sorprende?

Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. 10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,

Apocalipsis 21:9-10.

La Esposa del Cordero es la Nueva Jerusalén, que simbólicamente es el Pueblo de Dios constituido por los descendientes de Jacob, Israel unificado, y los discípulos de Jesucristo, el pueblo cristiano. Unidos como precedentemente se afirma según Romanos 11:24, y Apocalipsis 21:10-14.

Otras interrogantes:

¿Por qué Dios permite la destrucción de Jerusalén, del templo, y la casi desaparición de Israel en el año 70? Porque ya habían cumplido su alta misión: traer al Mesías, el redentor del Mundo.

A partir de tal momento, la continuidad de Israel, y los sacrificios realizados en el templo por los pecados, sería un distractor a la proclamación del evangelio.

Luego de la venida de Jesucristo, su muerte expiatoria, y resurrección, se encomienda a los discípulos continuar la obra comenzada por Israel, bendecir a las naciones, esta vez a través de la proclamación del evangelio de Jesucristo, y la extensión del Reino de los Cielos, hasta lo último de la tierra, Mateo 28:19-20, Hechos 2:8.

¿Por qué Dios activa el actual surgimiento de Israel? Para cumplir lo establecido tocante a su papel en el surgimiento del Anticristo, el falso mesías, predicho en Apocalipsis 13:11. Un ser semejante a un cordero, Jesucristo, pero habla como Dragón, Satanás. Un falso cristo.

Y también, para propiciar el tiempo en que las doce tribus serán reunificadas, y restauradas. Lo que ocurre antes del Retorno de Jesucristo.

Dado que Dios promete a David que su reino será eterno, 2 Samuel 7:12-16, ¿Restablecerá Dios el reino de David? ¿Retornará Jesucristo a establecer en Jerusalén este reino? Muchos así lo esperan; afirman que Jesús volverá y reinará un milenio en Jerusalén, de ser así, no es el eterno.

¿Qué afirma la Biblia al respecto? El reinado de Jesucristo se desarrolla en dos fases: una terrenal, otra celestial.

La fase del reino en la tierra se inicia con la encarnación y ministerio de Jesucristo, así lo dice Mateo 4:17; Marcos 1:15, Lucas 17:20-21; Juan 18:36-37. Este concepto era claro para los creyentes del primer siglo, Felipe “anunciaba el evangelio del reino”, es decir las buenas noticias de la llegada del reino.

De modo que ya estamos viviendo bajo el dominio de Jesucristo, el reino de los cielos, por eso es que afirma: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, Mateo 28:18; y encarga a sus discípulos el privilegio de extenderlo, Mateo 28:19-20.

La fase celestial del reino se cumple luego de la Segunda Venida, Apocalipsis 22:1-5.

En 1 Corintios 15:24 se afirma que una vez cumplida su misión, Jesucristo entregará el reino al Padre.

Y reinará con su pueblo por siempre.

Estamos a la espera de ese gran día, ocupados en el cumplimiento de nuestra tarea: ser testigos de Jesucristo.

Amen; si, ven, Señor Jesús.

Fuente:

Biblia: Versión RVR60, tomada de  http://www.biblegateway.com

Datos históricos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google

EL PERDÓN DEL DIPUTADO


Una jueza militar venezolana conmueve nuevamente al mundo con su abrupta salida del País, y sus posteriores declaraciones.

La dama solicitó refugio en Colombia, desde donde pidió perdón a un diputado opositor por haber ordenado su encarcelamiento en 2017 cumpliendo órdenes de sus superiores, según dijo.

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“Le pedí perdón a Gilber Caro. Era una orden que debía cumplir y en ese momento estaba el riesgo de… caer en desobediencia”, dijo la mayor de la Fuerza Armada, a la prensa.

Aseguró que recibió órdenes de encarcelar a opositores sin suficientes pruebas, en medio de las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro que dejaron unos 125 muertos entre abril y julio de 2017.

El ejercicio de esta jueza militar, su huida, y solicitud de perdón ponen sobre el la mesa un tema candente, que necesariamente hay que tratar y resolver.

Es lo relativo a las medidas necesarias de optar para recomponer al País.

En este dramático caso, hay una víctima y un victimario; por circunstancias de la vida interactuando en una realidad conmovedora: un ser humano arrepentido, solicita el perdón por el daño ocasionado a un semejante.

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Arrepentimiento y solicitud de perdón.

La Biblia establece la necesidad de perdonar, incluso forma parte de la oración modelo, el Padre Nuestro, Mateo 6:12:

“Y perdónanos nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

Como se ha destacado en los medios de información, el diputado agredido concedió públicamente el perdón, en aras de reconstruir a Venezuela. Él expresó:

 “Hace cuatro días recibí un mensaje de la juez en el que me pedía perdón, yo le respondí que la perdonaba porque siempre me he caracterizado por responder con respeto, y considero que lo cortés no quita lo valiente.”

Ahora bien, al ser otorgado el perdón, a pedido del mismo, ¿Queda cancelada la deuda? En parte si, la del diputado injustamente encarcelado. Pero hay otros casos pendientes de perdón, algunos imposibles debido a que las víctimas murieron.

La jueza militar en su defensa argumenta que cumplía órdenes superiores, acogiéndose a la “Obediencia debida”.

También llamada obediencia jerárquica, es el cumplimiento de mandatos antijurídicos o cumplimiento de órdenes antijurídicas.

En Derecho penal es una causa que exime de responsabilidad penal por delitos cometidos en el cumplimiento de una orden impartida por un superior jerárquico; el subordinado, autor material de los hechos, se beneficia de esta norma, dejando la sanción penal a su superior.

Esta obediencia jerárquica, es habitual en el ámbito castrense, debido a la subordinación que los miembros de una jerarquía militar deben rendir a sus superiores en las acciones que competen al servicio prestado. No obstante, puede presentarse en otras actividades de Derecho público, como la Administración.

¿Quedan impunes los delitos cometidos por obediencia jerárquica?

Se tomaron medidas para evitarlo.

Al  juzgar los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la Segunda Guerra Mundial, los aliados se percataron del riesgo de que estos actos quedaran impunes, al diluirse la responsabilidad dentro de la jerarquía nazi. Por ello, con el fin de impedir tal resultado, en el Estatuto del Tribunal Militar Internacional que creó el Tribunal de Núremberg se estableció que: “El hecho de que el acusado haya obrado según instrucciones de su gobierno o de un superior jerárquico no le eximirá de responsabilidad, pero podrá ser determinante de disminución de la pena si el Tribunal lo estima justo”.

A partir de ese importante precedente, en el Derecho internacional no se reconoce a la obediencia debida como causa para eximir la responsabilidad penal.

En el caso de la jueza militar, ya obtuvo la primera absolución, la impartida por el diputado víctima; seguramente Dios, si en Él ella cree, y le solicita el perdón, también se lo concede, indudablemente. Falta ahora la determinación de la justicia, en manos de autoridades competentes.

Pero también ella necesita un acto de genuino arrepentimiento por las ilícitas acciones cometidas, y perdonarse a sí misma,  para poder superar la acusación de su conciencia, que es implacable.

A los tribunales penales irán los responsables de hechos punibles, independiente de ello hay que reconocer la responsable y valerosa actitud de esta mujer quien solicita perdón por el daño ocasionado; así como la del Diputado víctima quien honrosamente otorga el perdón.

Ojala este caso conmueva a quienes abusan del poder, y comprendan que hay un acusador implacable, imposible de callar, que es la propia conciencia, ella no deja en paz.

Necesitan arrepentirse, y pedir perdón. También recordar que hay una justicia humana, a la cual un día habrá que responder.

Y a las víctimas prepararse para perdonar, reconciliarse unos con otros, y comenzar a reconstruir este País.

La Biblia tiene una palabra para los que en ella creen, y tienen a Jesucristo como Señor:

Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios, Mateo 6:9.

17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 2 Corintios 5:17-18.

Fuente:

Biblia: RVR60, tomada de www.biblegateway.org

Prensa Nacional

Conceptos y datos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Google.

EL FINAL DE UNA UTOPÍA

Por los años 90 un grupo de partidos latinoamericanos de izquierda organizaron el Foro de São Paulo, convocados por el Partido de los Trabajadores de Brasil en São Paulo.

El Foro fue constituido con el objeto de unir esfuerzos de los partidos y movimientos de izquierda, para debatir sobre el escenario internacional después de la caída del Muro de Berlín, y las consecuencias del neoliberalismo en los países de Latinoamérica y el Caribe.

En el momento de su fundación en 1990 el único miembro que ejercía el poder ejecutivo en un país soberano era el Partido Comunista de Cuba; gracias a los esfuerzos de sus fundadores, veinte años después la mayoría de sus miembros accederían mediante las urnas a ejercer el gobierno en distintos países o formarían parte de coaliciones oficialistas, otros llegarían a ser primera fuerza de oposición.

Se tiñó de rojo el continente suramericano.

Imagen tomada de Wikipedia

La elección de Hugo Chávez en 1998 en Venezuela representó la llegada al poder del primer gobierno de izquierda en muchas décadas en Latino América, y el primer gobierno de un partido miembro del Foro de Sao  Paulo, el entonces MVR futuro PSUV, después de Cuba.

Le sigue Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores en 2002 en Brasil, luego Tabaré Vázquez del Frente Amplio en Uruguay en 2004, Evo Morales por el Movimiento al Socialismo en Bolivia en 2005, Michelle Bachelet del Partido Socialista de Chile en 2006, Rafael Correa por Alianza PAIS en Ecuador en 2006, Daniel Ortega por el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua en 2006, Fernando Lugo por la Alianza Patriótica para el Cambio (hoy Frente Guasú) en Paraguay en 2008, José Mujica por el Frente Amplio en Uruguay en 2009, Mauricio Funes del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador en 2009, Dilma Rousseff por el Partido de los Trabajadores de Brasil en 2010, Ollanta Humala por el Partido Nacionalista de Perú en 2011.

Como se sabe, y lo informan los medios de comunicación,  en la anterior lista, la mayoría de presidentes mencionados han sido acusados de actos de corrupción, y sus proyectos políticos de reivindicación, de acuerdo a sus adversarios, solo sirvieron para provecho personal de sus promotores y allegados.

Emblemático es el caso Lula, cuyo partido de los Trabajadores, organiza el Foro de Sao Paulo, y le lleva al poder; hoy está en prisión acusado de una trama de corrupción inédita en Brasil.

Esta cruda realidad significa el derrumbe de una utopía, un sueño de muchos revolucionarios, que en el Continente veían con esperanzas el auge del socialismo.

Es decir, en el continente suramericano se vive una realidad visualizada en la Caída del Muro de Berlín: el comunismo, y su precursor el socialismo, son ideologías, cuyos postulados se aprecian atractivos en los libros, en las proclamas, y en los encendidos discursos de sus ideólogos; pero que una vez puestos en práctica muestran su verdad, siendo Cuba y Venezuela modelos de aquella.

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Caída del Muro de Berlín.

Uno recuerda con nostalgia los versos de la tristeza que embarga a los pobres al oír la lluvia en los “Techos de Cartón”; una desgarradora situación, que el socialismo no pudo resolver. Y en el fondo el socialismo es eso, un poema, una utopía, un deseo de cambio, que es solo eso: un deseo.

¿Por qué Suramérica compró los ideales del socialismo?

Por sus deseos de justicia social, de libertad, de progreso, de una vida digna, de satisfacer al menos sus necesidades básicas, que la otra ideología tampoco pudo satisfacer.

Y ante el derrumbe del socialismo, ¿Qué? Volveremos a aquellas que propiciaron el caldo de cultivo del Socialismo. Al fin y al cabo las canciones de protesta como los “Techos de Cartón” describen fielmente el legado de la Socialdemocracia, y el Socialcristianismo en Venezuela, que con sus ejecutorías no solo inspiraron al poeta de protestas, sino verdaderos ranchos de lata y cartón.

¿Cuál es el problema de fondo?

Ciertamente no es la ideología socialista, ni la socialdemocracia, el socialcristianismo, el capitalismo, u otra ideología o teoría económica que se cree y practique.

Son las personas que dicen adscribir aquellas ideologías, pero al hacerlas realidad dejan que su naturaleza humana desvirtuada, las lleven al fracaso.

Reflexionar en esta realidad tiene que conmover.

Ahora bien, si aquellas ideologías y teorías económicas han fracasado radicalmente en Venezuela, los cristianos necesitamos evaluar también la cuota de  responsabilidad en este estado de cosas; a nosotros se nos ha encargado proclamar el evangelio de Jesucristo, y a extender el reino de los cielos.

Y ese mensaje ha transformado vidas, naciones enteras, influido en Continentes; lo que Venezuela necesita hoy un despertar espiritual semejante al ocurrido en Europa, iniciado por Lutero y sus tesis reformadoras colocadas en la Catedral de Wittenberg.

En este sitio, en escritos anteriores, se ha reflexionado acerca de la responsabilidad del pueblo cristiano en la salida de la crisis  venezolana.

Uno lee la Biblia, y observa que ella contiene los principios para la transformación de los pueblos.

La Escritura está colmada de insistentes llamados que atendidos surtirán efectos constructivos, permitirán la solución a nuestros problemas.

La Escritura clama por justicia social, lee y medita Miqueas 6:6-15, aquella que los pobres también urgen, y es la chispa que enciende el Foro de Sao Pablo.

La Escritura demanda líderes dignos, lee Malaquías 1:6-12; en realidad todo el libro de este último profeta es una joya de advertencias para los guías espirituales de los pueblos.

La Escritura afirma: Bienaventurada la Nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que el escogió para sí. Salmos 33:12.

Realmente, sin menospreciar las propuestas del foro de Sao Pablo, los cristianos poseemos el mensaje, y la estrategia capaces de transformar a Latinoamérica y al Mundo.

¿Cómo y cuándo  Venezuela será una nación bienaventurada?

Cuando cada cristiano asuma responsablemente las demandas de la Palabra de Dios, cumpla Mateo 28:19-20, y Hechos 1:8; ese día “… nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación…”, Malaquías 4:2.

Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.com

Datos: Wikipedia

Notas personales

Imágenes: Wikipedia e Imágenes Gooble